Seleccionar página

No todos los científicos tienen bigote

No todos los científicos tienen bigote

En pro de la construcción comunitaria del conocimiento sobre el bosque de La Primavera hay que escuchar a jóvenes investigadoras, periodistas y líderes comunitarias que están aportando una importante voz que exige un cambio de dinámicas de gestión para el bosque

Por Sandra Valdés, académica del ITESO e integrante de Anillo Primavera, AC 

Hace 20 años que se presentó el programa de manejo vigente del bosque La Primavera.   En ese entonces la información sobre este importante patrimonio ambiental estaba disponible en publicaciones de corte científico, cuyo proceso de publicación es extenso y pasa por tribunales de aprobación tardando de dos a tres años para que lleguen a ver la luz pública. Dichos trabajos, que por cierto son de muy difícil acceso mientras no estén publicados, cuando por fin logran ser accesibles, en algunos casos y dependiendo del tema, pueden resultar obsoletos, por lo que hay que empezar a trabajar en su actualización inmediata, que puede tomar por lo menos otros 3 años. 

En el caso del bosque es necesario contar con el histórico de información, pero tres años de diferencia pueden representar un importante cambio por las fuertes modificaciones que sufre el ecosistema a causa del impacto de la ciudad y de los recurrentes incendios, fenómeno del que hemos sido testigo en estas últimas semanas.      

Hace 10 años, un equipo de jóvenes investigadores y profesores comenzamos a trabajar sobre en el tema, empujados por la inquietud de un grupo de alumnos. Empezamos a indagar dónde estaba albergada la información de La Primavera. Descubrimos que 70 por ciento de ésta no se encontraba disponible para consulta, pues estaba en el cajón de los investigadores esperando el proceso de publicación, por lo que no podía ser compartida.     El otro 30 por ciento de la información estaba desactualizada. 

Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Ahora existe una metodología bastante interesante para la generación de conocimiento comunitario, denominado ciencia ciudadana. Se trata de un modelo de participación pública a través del cual los ciudadanos pueden generar conocimiento y hacerlo público mediante una plataforma virtual, para que posteriormente sea validado por equipos técnico-científicos. Es un modelo de trabajo en equipo que tiene la condición de contar con resultados públicos y en tiempo real, y con la gran ventaja de que la información obtenida está siempre actualizada.     

La tecnología y las redes sociales han permitido que estos fenómenos generadores de conocimiento comunitario y en red, de ciencia ciudadana, estén permeando de forma orgánica entre nosotros. Cada vez estamos más acostumbrados a ello y son más comunes y no por eso menos válidos.  Lo hemos visto con los recientes incendios en La Primavera. 

Cuando ocurre un incendio en el bosque es creciente el interés de las personas por el tema y esto es medible. La plataforma Google Trends nos arroja una interesante gráfica sobre cómo las búsquedas de información aumentan con cada incendio:

La realidad es que actualmente no todas las voces autorizadas que generan opinión sobre La Primavera son científicos con bigote, también hay mujeres jóvenes investigadoras, líderes comunitarias y jóvenes periodistas destacadas que están aportando una importantísima voz que exige un cambio de dinámicas de gestión para el bosque.

Este año, ante las recurrentes columnas de humo y la falta de reportes actualizados de parte de las autoridades sobre el estatus de los incendios, empezó a detonarse un fenómeno de ciencia ciudadana. Las plataformas FIRMS (Fire Information for Resource Management Sistem) de la NASA y COPERNICUS, de la Unión Europea, facilitaron el libre acceso a las imágenes de las zonas impactadas por puntos de calor e incendio. Esto derivó en que organizaciones, expertos y periodistas intercambiaron la información y la analizaron públicamente a través de Twitter, y sacaron conclusiones antes de que las autoridades hicieran público un corte de daños e impactos oficial. Cuando finalmente las autoridades publicaron sus datos fue evidente una importante discordancia. Esto permeó en la opinión pública y los titulares de algunos periódicos locales no fueron sobre el dato de las autoridades, sino acerca de la disparidad entre la información generada por la ciudadanía y la de los funcionarios, un fenómeno social y de ciencia ciudadana interesantísimo. 

Esta situación desató una serie de reclamos y aspavientos de parte de las “autoridades científicas” que respaldan a la autoridad local, y que intentan permanecer como la única voz autorizada para hablar sobre los fenómenos que aquejan al bosque.   

Lo cierto es que hace algunos años que la sociedad local organizada, acompañada por equipos de académicos de instituciones propietarias de una serie de predios al interior del bosque, está proponiendo procesos de generación de conocimiento científico empoderando a las comunidades y organizaciones, planteando un modelo de gestión para el área natural protegida único en México. Se trata de un esfuerzo importantísimo para la conservación de La Primavera llamado Bosque Interuniversitario, creado en marzo pasado, que vale la pena seguir de cerca porque responde a ese modelo innovador de generación de conocimiento científico en comunidad. 

La realidad es que actualmente no todas las voces autorizadas que generan opinión sobre La Primavera son científicos con bigote, también hay mujeres jóvenes investigadoras, líderes comunitarias y jóvenes periodistas destacadas que están aportando una importantísima voz que exige un cambio de dinámicas de gestión para el bosque. Están integrando esta visión innovadora y de conocimiento comunitario a la opinión pública y algo muy importante: están consiguiendo generar una masa crítica. Esto cobra relevancia de frente a la evidencia más palpable hasta el momento, que son las 11 mil hectáreas incendiadas en La Primavera en lo que va del 2021, una prueba de que las estrategias implementadas en los últimos años nos han llevado a este lamentable escenario. Entonces, ¿será importante escuchar a estas nuevas voces, dar una oportunidad a las nuevas formas de conocimiento y redirigir el paradigma y las estrategias de gestión para La Primavera?    

 

 

 

Print Friendly, PDF & Email

Sobre el Autor

REDACCIÓN DE CRUCE

Contáctanos por correo en cruce@iteso.mx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NO TE PIERDAS

LEE CRUCE EN PDF

PARTICIPA EN CRUCE

CRUCE es el semanario de la comunidad del ITESO. Comenzó a publicarse en agosto de 2000 en versión impresa, dando continuidad a los boletines informativos que lo precedieron: NOTI ITESO y el Boletín Informativo ITESO.

Si eres integrante de la universidad y te interesa participar con contenidos, envíanos tu propuesta a cruce@iteso.mx

Igualdad de género en ITESO

Facebook

Casa ITESO Clavigero, 15 años de ser Monumento Artístico de la Nación