Ganan egresadas del ITESO el segundo y tercer lugar del Premio a la Investigación sobre Sociedad Civil del Cemefi con tesis de las maestrías en Derechos Humanos, y en Política y Gestión Pública
Nuckols es egresada de la Maestría en Política y Gestión Pública y realizó la tesis La capacidad de incidencia de las Organizaciones de la Sociedad Civil en Jalisco: ¿Un camino hacia la gobernanza democrática?; mientras que Bravo Contreras, es egresada de la Maestría en Derechos Humanos y Paz, y su trabajo se tituló Uso de prácticas y tecnologías de comunicación en el proceso de discusión de la Ley de Personas Desaparecidas de Jalisco.
El premio será entregado en la XIV Conferencia regional para América Latina y el Caribe y en el XXII Congreso de Investigación sobre el Tercer Sector, que se llevará a cabo del 2 al 4 de julio de este año en la Universidad Anáhuac México, en el Campus Norte de la Ciudad de México.
Gobernanza y gobiernos locales
De nacionalidad estadounidense, Nuckols es egresada de la licenciatura en Antropología Cultural de la Duke University de Carolina del Norte. Llegó al ITESO tras buscar a algún investigador que trabajara el tema de la gobernanza, la sociedad civil y el presupuesto participativo y al encontrar al académico del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos, Carlos Armando Peralta, quien trabaja estos temas y coordina este posgrado, decidió matricularse en la Maestría en Política y Gestión Pública.
“Mi estancia en México fue genial, lo extraño mucho. Estuve casi 3 años en total, la maestría de 2 años, pero me quedé un rato después terminando cosas de mi tesis o solo viviendo. De las cosas que más disfruté de estudiar fue que tuve la oportunidad de meterme en unas organizaciones de la sociedad civil que tienen vínculos con el mismo ITESO. Mi tesis se trataba justo de eso, de la gobernanza de dentro del gobierno local y la sociedad civil”, recuerda la egresada de 29 años.
«Estaba como muy metida en esto y entonces me quedé trabajando y pues además me enamoré y me casé y de hecho ahora mi pareja, que nos conocimos en Guadalajara, ahora está aquí en Estados Unidos conmigo. Yo creo que eventualmente vamos a volver a México».
Para la realización de su tesis se vinculó directamente con tres organizaciones: FemiBici, que trabaja en temas de feminismo y la movilidad sostenible en la ciudad; el Centro de Reflexión y Acción Laboral (Ceral), una organización de trabajadores de las industrias indumentarias y de electrónicas, cuyos miembros participaron en una iniciativa para evaluar la regulación de las industrias en Guadalajara; y el Consejo de Instituciones Para el Desarrollo Social (CIDES) A.C, una red de organizaciones, que trabajan en temas asistenciales.
“En el caso en el caso de FemiBici a través del Observatorio de Movilidad del Estado de Jalisco participaron en el desarrollo de la Ley de Movilidad. Junto con Cereal son más de incidencia política, CIDES es más asistencial, pero la red sí tiene metas de incidir en las leyes que impactan en las capacidades de la sociedad civil y sobre todo en el financiamiento de las organizaciones”, explicó.
En su documento, busca reflexionar sobre los modos de la sociedad civil para participar de una manera efectiva en el desarrollo de las políticas públicas. Nuckols tenía una trayectoria con asociaciones que han intentado participar en el desarrollo de políticas públicas, pues trabajó por 3 años en organizaciones de sociedad civil en Estados Unidos, en Carolina del Norte en iniciativas de presupuesto participativo.
“Mi experiencia fue bastante frustrante. Es común ver muchos intentos en América Latina y Estados Unidos, hay gente que tiene esa intención, pero luego se puede convertir en otra manera de justificar acciones autoritarias por parte del Estado”, dijo Nucklos, quien hoy colabora con Refugee Community Partnership, una organización que trabaja con personas refugiadas.
La estudiante quería saber cuáles son las métricas y mecanismos de evaluación que podemos usar para exigir que esos espacios ejerzan una democracia más real. Para ellos se dio a la labor de evaluar casos concretos de iniciativas en las que participaron esas tres organizaciones.
¿Al final, qué resultados obtuviste en la investigación?
“Uno de los más interesantes para mí, o al menos de los más accionables es darme cuenta que las universidades pueden tomar un papel importante en esto, porque allí puedes encontrar gente que tiene el conocimiento y no es necesariamente está tan sesgado con un papel político, pues siempre vas a ver en esos espacios muchos intereses que van a chocar. Un consejo para las organizaciones que quieran entrar a este tema, es saber desde un principio quién va a participar desde el Gobierno y asegurarse de que si tienen la posibilidad de cambiar una política pública”.
Madres buscadoras
Bravo Contreras estudió la licenciatura de Comunicación y Artes Audiovisuales del 2012 al 2017, pero siempre fue una apasionada de los temas sociales y políticos, de hecho, siempre estuvo inclinada hacia el documental. Por ello, decidió entrar a la Maestría en Derechos Humanos y Paz.
“Sentía que me faltaba un poquito de bagaje y conocimiento, ya tenía la forma de hacer documentales, la técnica, pero sentía que necesitaba un poco más de conocimiento para entender la lucha de los derechos humanos”, dijo la egresada de 31 años.
Al principio su tema de investigación versaba sobre cómo los medios comunican los temas de violencia de género, pero se dio cuenta que ya era un tema muy tratado. La directora del programa, Giovana Patricia Ríos le recomendó buscar al académico Alberto Gallardo, profesor del ITESO, quien es especialista en temas del poder legislativo.
«Me contó un poco lo que había sucedido con las madres buscadoras hace unos años, cuando ellas lucharon para meterse en la discusión de la Ley de Personas Desaparecidas de Jalisco, que establecía la declaración especial de ausencia. Ellas, como ciudadanas, pero también como víctimas indirectas de la desaparición forzada de personas, se metieron al diálogo con diputadas, diputados y personas del gobierno”, mencionó.
En su tesis, que fue asesorada por el académico del Departamento de Estudios Socioculturales, Juan S. Larrosa-Fuentes, esperaba evidenciar el importante rol de la comunicación y de las tecnologías de la comunicación, así como la manera de comunicarse de las madres buscadoras, para el establecimiento de esta ley. “Se dice mucho que la Ley de Personas Desaparecidas de Jalisco es de las que están mejor hechas en esta materia en el país, justo porque se involucró la presencia de las familias buscadoras”.
¿Qué hallazgos relevantes encontraste en tu investigación?
“Desde el principio hubo tres objetivos. Uno era sobre las prácticas de comunicación, otro era sobre las tecnologías de la comunicación y el último era sobre el involucramiento del discurso de derechos humanos. En las prácticas comunicativas fue muy importante el reconocimiento de las familias buscadoras. Ellas eran las expertas en materia de desaparición de personas y sabían lo que se necesitaba. Ahí hubo un ejercicio de que las diputadas y los diputados las reconocieran como poseedoras de la verdad, es sabido que las familias han encontrado resistencia por parte de las autoridades y son revictimizadas”.
«También está la práctica del lenguaje, hice entrevistas con las familias buscadoras y con las diputadas y diputados y también con organizaciones defensoras de derechos humanos que asesoraron a las víctimas. Descubrí que fue muy importante cómo se utilizaba el lenguaje, ya sea para abrir puertas o crear puentes, o para cerrar el camino, porque de repente denunciaban que había diputados que, aunque ellas eran las expertas en el tema, empezaron a usar palabras muy de técnica legislativa muy elevada. Ahí rompían totalmente con la horizontalidad de la discusión”.
La egresada, quien hoy trabaja en el área de comunicación de la compañía HP, también descubrió que la tecnología jugó un papel especial de permitir la inclusión de la voz y las exigencias de las madres buscadoras, y sumar colectivos del interior del estado, pero también de excluirlas de la discusión, al utilizar los legisladores mecanismos digitales de censura para minimizar su participación.
“Ellas están levantando toda esta labor que no les toca, que le toca al Estado, y luego se enfrentan con él y las revictimizan, no las apoyan y siguen las desapariciones en aumento, este sigue siendo un problema a pesar de que la ley en Jalisco ya se publicó. Pero sigue sin estar al 100 por ciento aplicada. Todavía hay dependencias y servidores públicos que no conocen la ley y no la hacen valer. En palabras de ellas, cuando terminaron la ley decían, ‘estamos muy orgullosas de lo que lo logramos, pero es algo que nunca debió haber sucedido. Yo nunca debí haber estado aquí luchando por una ley para encontrar a mi hijo desaparecido’”, concluyó.
FOTO: Zyan André y cortesía de Ashlyn Nuckols