Se realiza el foro “Mujeres en la Economía Social”, organizado por el Centro Universidad Empresa (CUE) del ITESO al que acuden mujeres que han participado en el impulso de proyectos cooperativistas 

Priorizar a las personas antes que al capital, luchar y resistir, ser corresponsables, creativas y colaborativas y buscar el equilibrio en las oportunidades son algunas de las cualidades que ven en mujeres líderes de proyectos cooperativistas las participantes del foro “Mujeres en la Economía Social” organizado por el Centro Universidad Empresa (CUE) del ITESO. 

El foro contó con la participación de Ana Soledad Ramírez Aldama, coordinadora de Proyectos en Fundación Causa Azul; Martha Susana García Cortés, maestra artesana, y fundadora del colectivo Ñoi-Cultura en tus manos; Magda Benítez, gerente general de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Educadores de Honduras (Coachel); y Karina González, encargada de vinculación empresarial en la Secretaría de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres (SISEMH) de Jalisco. La mesa fue moderada por Laura Navarrete Navarro, académica responsable de los procesos de intervención del Laboratorio de Intervención y Formación en Economía Social (LIFES) del CUE. 

En la apertura, Navarrete destacó que la economía social y solidaria (ESS) apuesta al cambio a través del bien común y de identificar actitudes que tienen que ver con la resiliencia, con la entereza y el deseo de impactar. “El reto es cómo conocemos mejor la realidad, qué está viviendo la otra persona”, dijo. 

Como mixteca del estado de Oaxaca, García Cortés, quien es egresada de la carrera en Administración de empresas del ITESO, recordó que en su comunidad siempre han trabajado de manera comunitaria. Consideró que las mujeres líderes en el trabajo artesanal en el que ella participa aportan conocimiento y experiencia. “Siempre he visto que las mujeres son demasiado luchonas y perseverantes para alcanzar un objetivo o meta, son muy fuertes. Los hombres lo que normalmente hacen en la comunidad es migrar y buscar trabajo y las que resguardan este patrimonio cultural son las mujeres”, destacó. 

González, quien además de trabajar en el SISEHM ha sido colaboradora del ITESO en temas de ESS, consideró que una mirada con perspectiva de género es clave para el desarrollo de la sociedad, en especial porque las mujeres aportan la perspectiva de la corresponsabilidad. “Una mirada de liderazgo femenino permite esas preguntas”. Dijo, para luego recordar a un colectivo de hijas de víctimas de feminicidio que acompañó en sensibilización, “hay una necesidad que nos permite ser vulnerables, hay un propósito en común que se vuelve poderosísimo. Te das cuenta de que lo personal es político, las problemáticas que tenemos como personas también tiene que ver con lo que está pasando allá afuera”, añadió. 

Ramírez Aldama, quien también trabaja con artesanas como responsable del área de acompañamiento y profesionalización, reconoció que en ella la ESS rompió paradigmas, primero al encontrar un mundo de mujeres empresarias muy líderes y fuertes, pero muy competitivas, pero también resaltó la creatividad de la mujer, y cómo siempre encuentra una forma de salir adelante, cuidando y viendo por los intereses de su familia, de su comunidad y después de todo un sector. 

“El capitalismo está siempre limitado a los recursos, a que se acaban, pero nunca nadie ve cómo preservarlos, como anticipar ese límite de que los recursos se van a terminar, de que las personas vamos a trascender. En la economía social he encontrado que una de las principales razones que hacer un negocio es por una mirada colectiva y un bien común. En el capitalismo las personas solo son recursos humanos, y en la economía social, las personas somos personas, lo importante es el bien vivir”, expresó. 

Benítez, quien dentro de las cinco cooperativas más grandes de su país, es la única mujer a cargo de esta cooperativa de ahorro y crédito, en la cual se crean capitales semilla para emprendimientos, comentó que la labor de las mujeres ha sido históricamente significativa, no solamente por el tema de la familia y las actividades del hogar, sino porque han provocado el aumento en los resultados de las empresas de ESS, desempeñando un rol dirigido al tema social: “lo traemos natos desde que somos niñas, por el hecho de poder descifrar esas necesidades que está afrontando la gente de alrededor”. 

Para ella, este progreso no está exento de desafíos y necesidades que deben abordarse para potenciar el rol de las mujeres y contribuir al desarrollo no solamente familiar sino local y de país, y asegurar un futuro más inclusivo y equitativo, en una sociedad que ha estado marcada por la labor que desarrolla el hombre. 

 

FOTO: Zyan André