Autoridades y sociedades de alumnos de instituciones particulares locales, entre ellas el ITESO, afirman que la propuesta de reforma hacendaria del gobierno federal podría dejar sin estudios superiores a miles de jóvenes.
En conjunto con el Tec zona Occidente, la UP, la Univa y la UAG, el ITESO advirtió la semana pasada sobre las consecuencias que tendría el aumento del 16% al IVA en las colegiaturas de instituciones privadas, propuesto por el gobierno de Enrique Peña Nieto en su reforma hacendaria, entre ellas la pérdida de un 20 0 25% del alumnado, según cálculos de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (Fimpes).
Catalogada por estas casas de estudio como “injusta”, la medida afectaría directamente la economía de cientos de familias que realizan importantes esfuerzos para cubrir los estudios de sus hijos. Se calcula que en México las universidades privadas educan a un millón cien mil alumnos.
“Los organismos internacionales recomiendan que se apoya la educación, no que se le tase o se le impongan dificultades fiscales. Atenta contra el desarrollo de este país”, le dijeron las universidades privadas de Guadalajara al Secretario de Hacienda, Luis Videgaray
“No creemos que la universidad pública pueda asumir el número de alumnos que dejarían las universidades privadas, ni la planta laboral que sería forzosamente despedida, todo lo cual elevaría el nivel de protesta social, de por sí ya fuerte en este país y que en la actualidad se manifiesta de muchas maneras negativas”, afirmaba el comunicado colectivo que Juan Luis Orozco, SJ, Rector del ITESO, leyó ante el Secretario de Hacienda de México, Luis Videgaray, de gira por Jalisco la semana pasada.
Y continuó: “Los organismos internacionales recomiendan que se apoye la educación, no que se le tase o se le impongan dificultades fiscales. Aun cuando somos instituciones de administración privada, el servicio que prestamos es público. Ayudamos a cumplir la obligación que el Estado tiene en relación con la educación”, afirmó Orozco en nombre de las demás universidades.
Videgaray también escuchó que no todas las instituciones piensan en el lucro, ya que como le explicó el Rector del ITESO, “el gasto social en becas y créditos estudiantiles no es idéntico… En las universidades con mayor trayectoria, los recursos que quedan después del ejercicio ordinario —obtenidos con dificultades y en no pocas ocasiones esperando varios años— se reinvierten, en su totalidad, para mantener y elevar la calidad del quehacer universitario y ofrecer un mejor servicio a sus estudiantes. Por todo esto, querer aplicar el mismo rasero a toda institución educativa es completamente injusto y atenta contra el desarrollo de este país”.
Los estudiantes se sumaron
Asociaciones estudiantiles del ITESO, la Univa, la UVM y el Instituto de Ciencias, también hicieron público su rechazo al nuevo gravamen a las colegiaturas en escuelas particulares, e incluso tenían planeado reunir el domingo 22 de septiembre a padres de familia y alumnos en el Parque Metropolitano, con la idea de tomarse una fotografía colectiva que enviarían a los legisladores mexicanos.
“La educación privada satisface a muchos jóvenes la educación universal que el Estado no ha sido capaz de cumplir. La postura es no al gravamen a la educación privada hasta existir una cobertura universal y gratuita en todos los niveles educativos”, afirmaron los representantes de alumnos.
Anunciaron que dialogarán con más alumnos para explicarles las implicaciones de este punto de la reforma hacendaria, la cual deberá ser votada por las cámaras de Diputados y Senadores antes de que termine 2013.
“No se trata de proteger solamente a la clase media, sino de garantizar la educación universal en todos los niveles. No se puede tasar a la educación mientras son rechazados el 30% de aspirantes a la educación superior”, opinó Pedro Kumamoto, presidente de la Unión de Sociedades de Alumnos del ITESO (USAI). Texto Comunicación Social Foto Archivo