ITESO. UNIVERSIDAD JESUITA DE GUADALAJARA

Las empresas también pueden enfermar por Covid-19. Delia Ramírez, coordinadora de Ingeniería en Empresas de Servicio nos cuenta cómo la orientación al servicio de las personas, puede salvar a las empresas del quebranto por el aislamiento.
POR ELIZABETH ORTIZ

Un artista buscó a sus colegas para promoverse en conjunto, los dueños de un gimnasio subieron videos con rutinas para sus clientes en cuarentena y los proveedores del mercado ofrecieron llevar a domicilio sus productos. Estos son ejemplos de cómo, en este periodo de confinamiento, el sector productivo resuelve al aislamiento para evitar que su personal y clientela sean contagiados por coronavirus.

Delia del Carmen Ramírez Vázquez, coordinadora de la carrera de Ingeniería en Empresas de Servicio del ITESO, explicó que las pequeñas empresas deben tener muy claro cuál es su negocio o el servicio que prestan porque que fácilmente podrían prestar servicios de manera remota mediante el uso de la tecnología.

La profesora del Departamento de Electrónica, Sistemas e Informática del ITESO, destaca que es necesario analizar la propuesta de valor de esas empresas. “Un concepto que desde la Ingeniería en Empresas de Servicios analizamos es cómo podemos observar a las empresas productoras orientadas a servicios. Tratamos de aplicar este concepto que le llamamos ‘servitización’”.

Si una empresa vende un producto es probable que sus clientes le compren solo una vez, pero si les ofrece un servicio podría tener más ventas. De eso se trata la “servitización”.

Lo anterior se puede ilustrar con el caso de un gimnasio que optó por una solución tecnológica para seguir ayudando a sus clientes mediante la publicación de rutinas en video para que sigan ejercitándose en casa. De este modo los dueños continuaron ofreciendo el mismo valor, pero con otras alternativas.

¿Qué pasaría con un fabricante o distribuidor de muebles en tiempos de Covid-19? Primero hay que tener en cuenta qué problema resuelve. Este fabricante de muebles puede usar las redes sociales para promover productos temáticos para niños o la oficina en casa. También puede generar contenido sobre cómo desinfectar una mesa. Quizá no genere una venta inmediata, pero sigue posicionándose en la mente de sus clientes, expuso Ramírez Vázquez.

Además, ese mismo empresario puede aprovechar que durante la cuarentena hay mucha gente en Internet y podría ofrecer una solución para decorar y mostrar cómo se vería cierto mueble con cierta pintura. Incluso podría enviar la pintura y hacer alianzas con algún proveedor para hacer la venta en conjunto.

La pandemia del Covid-19 va a provocar una recesión mundial, por ello, Delia hace hincapié en la importancia de enfocarse en los servicios y en el diseño de la experiencia del cliente como una forma de tener más ventas y de mantener los negocios a flote.

“Lo que se busca es diseñar la experiencia que va a vivir la persona dentro de un espacio o dentro de un servicio. Entonces no es solamente ‘te vendo la taza o te vendo la ropa’”, implica conocer las necesidades del cliente y “a partir de eso comienzas a diseñar la experiencia completa. Eso puede abrirte un panorama para crear nuevas oportunidades de negocio o, incluso, expandir más tu servicio”.

Como cliente es necesario recordar que cada peso que no se gaste impactará en la economía, pero si se compra comida a domicilio o por la internet se podría ayudar a que el capital siga fluyendo.

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