Con el arranque del semestre las nuevas generaciones de posgrados recibieron la invitación de aprovechar todo lo que ofrece la experiencia de una universidad inspirada por la tradición jesuita y de encauzar su aprendizaje al sentido crítico 

Con el inicio del semestre Primavera 2026 las y los nuevos estudiantes de una maestría o una especialidad en el ITESO no solo comienzan un posgrado, sino una nueva manera de mirar el mundo, dijo Alexander Zatyrka, SJ, rector de la universidad. La reflexión la compartió en el evento de bienvenida para quienes recién se integran a la comunidad, y que se llevó a cabo para generar un espacio para el encuentro y la celebración de un nuevo capítulo académico.  

La nueva mirada, que llega al regresar a las aulas, funciona como unas gafas cuya graduación se ajusta conforme avanza el aprendizaje, continuó Zatyrka, e invitó a las personas asistentes a poner la claridad, el rigor y la disciplina al servicio de las personas más pobres y desatendidas.  

Quienes lo escuchaban, de manera presencial y también en la modalidad virtual, son ahora estudiantes de los posgrados del área empresarial en la Maestría en Administración, la Maestría en Mercadotecnia Digital y Analítica de Clientes, la Especialidad en Analítica de Negocios y la Especialidad en Negocios Internacionales. También del área de ingenierías, en la Maestría en Ciencia de Datos y la Maestría en Ingeniería y Gestión de la Calidad. Y en el último bloque, de posgrados de ciencias sociales y humanidades, hubo estudiantes de nuevo ingreso de la Maestría en Desarrollo Humano, la Maestría en Psicoterapia, la Maestría en Educación y Convivencia, la Maestría en Derechos Humanos y Paz y la Especialidad en Deporte para el Bienestar y Desarrollo 

En la mesa del presídium a Zatyrka lo acompañaron Luis Marrufo Cardín, titular de la Dirección General Académica; Juan Carlos Eguía Dibildox, director de la Oficina de Admisión al Posgrado; y Carlos Jesús Araujo Torre, director de Relaciones Externas. Las y los directores de las coordinaciones académicas de los programas de posgrados y de los departamentos académicos también asistieron al evento para dar la bienvenida.  

Invitación al aprendizaje con sentido  

“Nuestro horizonte de aprendizaje no se limita a las aulas y a los libros. Aprender en el ITESO es aprender a pensar, a discernir, a actuar con sentido. Es preguntarse no solo qué puedo hacer con lo que sé, sino también, para qué hago lo que hago y para quién lo hago. Con la experiencia del posgrado buscamos sobre todo formar líderes que transformen comunidades”, aseguró Marrufo Cardín.  

Además, el director general académico compartió tres consejos para que las y los nuevos integrantes de la comunidad de posgrados saquen el mayor provecho de esta etapa de su vida académica: conectarse con la comunidad docente, académica y de estudiantes; descubrir lo que ofrece el ITESO como un ecosistema para el crecimiento integral; y atreverse a ser autores críticos, empeñados en aportar ideas e imaginar soluciones distintas, porque sus experiencias y su voz cuenta.  

El rector Zatyrka Pacheco, SJ se sumó a las recomendaciones auxiliado por la disertación sobre la felicidad de la filósofa catalana Victoria Camps, quien se lamenta de que, en la actualidad, todo lo que acompaña al estudio y al desarrollo del intelecto es sinónimo de aburrimiento, aunque es precisamente ahí donde surgen los eureka capaces de cambiar la sociedad.  

“Con esta reflexión celebro la decisión de continuar sus estudios, su deseo de cultivar la actitud contemplativa, la acción íntima que invita a la reflexión y a la comprensión del mundo para, entre comillas, aburrirse y de esta manera enriquecerse como profesionistas y como personas. En esta universidad inspirada en el espíritu ignaciano, creemos que aprender es mucho más que acumular información sin ton y son. Aprender es buscar la verdad con pasión, con sentido crítico y con apertura. San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas, nos enseñó que la búsqueda nunca termina, porque siempre hay algo más por descubrir y por comprender, algo más en lo que podemos servir” 

Por último, invitó a las y los nuevos estudiantes a conocer y hacer suyo el ideario que, desde hace cinco décadas, inspira el trabajo del ITESO: las orientaciones fundamentales. “Que cada clase, cada proyecto, cada conversación sea una ocasión para crecer y para servir”, finalizó. 

FOTOS: Zyan André