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El cine no solo existe en la pantalla

El cine no solo existe en la pantalla

La carrera de Comunicación y Artes Audiovisuales ha llevado a Armando Ruiz a explorar el documental y a ser juez del Premio Mezcal a mejor película mexicana en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara

Armando Ruiz Morellón es de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y siempre pensó en estudiar fuera de su estado; Guadalajara fue de sus primeras opciones en mente. Al visitar la ciudad se dio cuenta que tenía claro dónde cursar su carrera, pero no cuál. 

“Pensé en Comercio Internacional, porque no sabía muy bien qué era lo que quería, y me dijeron, ‘vas a hablar muchos idiomas, vas a ganar mucho dinero y vas a viajar’, y dije, ‘¡yo quiero todo eso!’”, cuenta Armando. 

Decidió estudiar en el ITESO porque durante su primaria y secundaria estuvo en escuelas de corte Montessori y el espacio se asemejaba al ITESO. “Un lugar lleno de árboles, con ambiente cómodo y libre, que me hizo sentir muy familiarizado con mi casa. Conocí el ITESO y dije, ‘aquí es’”. 

Sin embargo, después de entrar a Comercio y Negocios Globales en el ITESO, se dio cuenta tras un año que no era lo que esperaba para él. “Es muy buena carrera, pero no era lo mío”. 

Conoció Comunicación y Artes Audiovisuales y pensó en darle una oportunidad. Siempre había disfrutado del cine y la fotografía, pero los había considerado pasatiempos. Se dio cuenta que, en esta licenciatura, esas habilidades podían convertirse en fuentes de trabajo y creación, más allá de hobbies.  

“No eran cosas que sabía hacer, solo que disfrutaba; y antes no me había imaginado haciéndolas. Pero fue muy bonito cuando me cambié, porque al ver el programa de estudios dije, ‘todo esto me gusta’. El acercamiento al cine, a las artes, y sobre todo a este lado muy humano, me hizo querer entrar. Y no dudé en quedarme en el ITESO. Las instalaciones, profesores y equipo me hicieron querer quedarme aquí”. 

Armando relata que, entre sus compañeros, veía muchas certezas de en lo que querían enfocarse otros. Había quienes ya sabían que la fotografía era lo suyo, o la edición, o la dirección audiovisual. 

“Al inicio fue un poco difícil, porque además de que no sabía a qué dedicarme dentro de las artes audiovisuales, tampoco conocía los programas de edición o de trabajo que muchos sí. Pero si lo vas entendiendo y apropiando, te das cuenta de que es algo del otro mundo. Lo bonito de esta carrera es que sí tiene un lado muy teórico –que es el lado de la comunicación–, pero muy práctico también”. 

Si entras en blanco, dice, puede abrumar, pero reconoce que el cuerpo de profesores lo va diluyendo y fusionando con practicidad y ejercicio simples para familiarizarse con las cámaras y todo el equipo, así como los softwares. “Además, lo padre es que mucha gente está como tú, así que, si tú no sabes, y el de al lado sabe un poquito más que tú, puede explicarte, o puedes apoyarte en trabajos en equipo. 

“Se siente mucho crecer al ir poniendo un bloque tras otro bloque, y es una forma muy cómoda y práctica de aprender realización: se aprende haciendo, no hay de otra. Desde el primer semestre tienes que agarrar una cámara y, pues como vas”. 

“El acercamiento al cine, a las artes, y sobre todo a este lado muy humano, me hizo querer entrar. Y no dudé en quedarme en el ITESO. Las instalaciones, profesores y equipo me hicieron querer quedarme aquí”. 

En los primeros tres semestres hay tres bloques de comunicación y tres bloques de realización, llamados Medios y lenguajes. En el primero, le entusiasmó que la realización no era solo cine y fotografía, sino muchas otras cosas. “Y esta clase es aprender a expresar lo que tú quieras por medio de muchos otros medios narrativos, y que primero encuentres qué es lo que quieres decir, y después el más adecuado”. 

Armando siente que la carrera lo ha llevado de la mano de una forma muy amena a descubrir lo que quiere hacer con sus estudios. Incluso le abrió puertas a lugares como el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde fue juez del Premio Mezcal a mejor película mexicana. Este galardón es otorgado por puros estudiantes de cine o audiovisual de distintas universidades.  

En 2019 entró a la convocatoria y quedó, a pesar de no ser de último semestre. Su carta motivo hablaba de su creencia de que el cine es una cosa que vale mucho la pena consumir, pero no acaba ahí. La vida del cine va después de la pantalla, cuando la dialogas, la analizas, la apropias; además de su interés por otro tipo de cine mexicano, con historias más allá de las comúnmente relatadas y perfiladas con altos presupuestos de publicidad. 

“Lo bonito es lo que en esta carrera te puedes encontrar. Conectas todo el tiempo contigo mismo por estar todo el tiempo creando cosas, aprendes cosas y te conoces en este lado; esta parte de descubrir qué te apasiona, qué te llama y qué sientes”. 

Con esta profundización personal llegó al Proyecto de Aplicación Profesional (PAP) “Mirar la ciudad con otros ojos. Memorias e identidades”, que es un proyecto de investigación, producción de comunicación y gestión cultural que permite a los estudiantes una aproximación crítica a la ciudad, a sus personajes de la historia y de la vida cotidiana actual, así como a sus comunidades, lugares, edificios, monumentos y objetos emblemáticos en tanto fuente de aprendizaje y conocimiento. 

Es un PAP de dos etapas. La primera es de investigación, “uno llega con un tema ya pensado, lo plantea, y es hacer una investigación escrita, como una tesina. La segunda etapa será hacer un contenido de divulgación, como un podcast, un documental, lo que se te ocurra”. 

Realizó una investigación sobre un club filatélico en Guadalajara, con el interés de saber quiénes aún tienen ese interés de coleccionar estampillas, sobre todo en esta ciudad donde, Armando considera, no es muy favorable, debido a la poca conexión postal, y el mercado de tiendas y comerciantes es casi mínimo. La cultura filatélica está en declive, pero quedan pocos en esto. 

Fue una investigación formal y exhaustiva, que siente que aportó mucho a su dirección y aprendizaje. “En este camino nomás nos guiaron. Ya llegué a este punto en el que realizamos las cosas por nosotros mismos”. 

“Lo bonito es lo que en esta carrera te puedes encontrar. Conectas todo el tiempo contigo mismo por estar todo el tiempo creando cosas, aprendes cosas y te conoces en este lado; esta parte de descubrir qué te apasiona, qué te llama y qué sientes”. 

Además, desde antes del PAP, Armando llevaba camino recorrido, ya que el tema del club filatélico estaba presente desde antes en su carrera, como un proyecto personal de documental. Así que el producto que realizará para su segunda etapa de PAP será en formato de documental. 

Esto también fue gracias al cambio de plan académico, en donde la carrera de Comunicación y Artes Audiovisuales contempla talleres de creación audiovisual que revisan todas las partes para levantar un proyecto. El año pasado tuvo su primera oportunidad de armarlo, hacer el pitch para que el ITESO apoyara con equipo, asesoría y otros recursos, y conocer a este Club Filatélico de Guadalajara. 

Así que, desde antes que llegara el tiempo de cursar el PAP, Armando comenzó a acercarse a sus integrantes, ganar su confianza, escuchar sus historias, acompañarlos en sus reuniones, y sentar las bases para poder rodar un documental sobre la existencia de estas personas y sus historias. En agosto, en conjunto con los talleres de creación y la segunda etapa del PAP, trabajará con el material recuperado y el nuevo para concluir su carrera con un documental realizado en su totalidad.  

“Me entusiasma acabar la carrera con un producto mío. No es un proyecto estudiantil solamente, es mi proyecto audiovisual formal”. 

Además, después de pasar por todos los aspectos involucrados de la carrera –audio, dirección, arte, producción, guion, publicidad y más– encontró el área y la disciplina que más le apasiona y a la que quiere dedicarse profesionalmente: la fotografía. 

“En algún momento me di cuenta que yo me sentía bien con una cámara en mano. Llevé una clase de fotografía digital, y fue el despertar. El darme cuenta que hay algo que puedo decir con las cámaras que con mi boca no puedo. Y hace un año entendí que quiero hacer documental, quiero pensar que por ahí va mi carrera”. 

Quienes estudian Comunicación y Artes Audiovisuales en el ITESO diseñan y realizan proyectos fotográficos, sonoros, escénicos y cinematográficos, socialmente relevantes, para distintos medios y públicos: dominan distintos equipos para explorar las posibilidad comunicativas y artísticas de los lenguajes audiovisuales; expresan ideas, desarrollan conceptos, cuentan historias y proponen experiencias artísticas.  

Revisa aquí el plan de estudios: https://carreras.iteso.mx/artes-audiovisuales 

Encuentra acá información sobre becas y financiamientos: https://becas.iteso.mx/ 

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Sobre el Autor

Adriana López Acosta

Adriana López-Acosta Sandoval es egresada de Ciencias de la Comunicación del ITESO y colabora con historias y entrevistas bien contadas en CRUCE y en otros medios locales. Es periodista, artista y música profesional. Búscala en Spotify y Medium como "Agris" y procura tener pañuelos a la mano, pues puedes echarte a llorar.

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