Circuify Semiconductors es una empresa de soluciones de diseño de microchips avanzados fundada por Ernesto Conde y Rodrigo Jaramillo. El paso de Ernesto por la especialidad del ITESO en el tema fue clave para el emprendimiento que ahora vive en el Parque Tecnológico de la universidad
Ernesto Conde afirma que para crear un nuevo microchip de alto desempeño en tecnologías avanzadas se requiere un ejército de personas. Dentro de este equipo, algunos ingenieros definen la arquitectura del circuito integrado, otros desarrollan el código que describe el comportamiento de sus bloques, mientras otros más verifican que sea funcional, ejecutan la implementación física y finalmente hacen rigurosas pruebas conocidas como sign-off. Así se origina la vida de los diminutos componentes que hacen funcionar celulares, computadoras y prácticamente cualquier dispositivo electrónico.
La especialidad en Diseño de Sistemas en Chip que Ernesto estudió en el ITESO hace aproximadamente 10 años le permitió entender las bases de este flujo de trabajo y luego, cofundar Circuify Semiconductors, la primera empresa mexicana de diseño de microchips de aplicación específica (ASIC) avanzados en obtener el distintivo “Hecho en México” otorgado por la Secretaría de Economía.
Su historia como emprendedor comenzó al coincidir con su socio, Rodrigo Jaramillo. Mientras trabajaban como colegas en grandes empresas tecnológicas con sede en Guadalajara, ambos se percataron que el talento y calidad de la ingeniería mexicana está a la altura de especialistas de cualquier parte del mundo, desde Silicon Valley hasta India y Japón. Ante esta realidad, surgió una pregunta inevitable: ¿por qué no existía una empresa nacional dedicada al diseño de circuitos integrados?
Soluciones de ingeniería en forma de chip
Ese desafío los animó a intentarlo. Cuando empezaron, en 2017, sabían que no podían competir con los gigantes que proveen chips al mercado mundial como Intel o NXP; sim embargo, tenían las capacidades necesarias para ofrecer soluciones de ingeniería y diseño a otras organizaciones emergentes.
“Colaboramos con empresas principalmente en Silicon Valley y Texas. Muchos de nuestros clientes son startups que están generando nuevos desarrollos y requieren apoyo adicional para completar sus diseños. Tienen la idea e innovación, pero no la cantidad de personas necesarias para hacer un chip”, explica Ernesto, Director de Tecnología (CTO) de Circuify Semiconductors.
Las áreas de aplicación en las que han trabajado son el cómputo de alto desempeño (high-performance computing) y el networking. La primera se enfoca en diseños que hacen posibles los centros de datos y la Inteligencia Artificial. Estos operan con millones de núcleos de procesamiento para manejar conjuntos de datos masivos. La segunda, por su parte, se centra en los microchips dedicados a gestionar el tráfico de datos a velocidades muy altas en estos mismos centros de datos.
Todo este proceso ocurre en la fase de pre-silicio, es decir antes de que el diseño se transforme en un componente físico colocado sobre un material semiconductor. Por tanto, el equipo de Circuify está conformado por 30 ingenieros distribuidos en tres áreas clave para llevar a cabo un diseño. El trabajo comienza por el diseño tanto digital (RTL) como analógico, continua con la verificación funcional y termina en la implementación física (physical design & Mask Layout). De esta manera, mientras unos definen las funciones del chip, otros verifican la arquitectura y crean el layout final en un plano físico.
La puesta en marcha de estos procesos tecnológicos ocurre en el Parque Tecnológico del ITESO, pues ahí es donde Circuify Semiconductors tiene su centro de diseño. Como muchos emprendimientos, el proyecto comenzó sin una sede de oficinas, pero al crecer, las instalaciones de la universidad se volvieron la mejor opción.
“El parque alberga diferentes empresas tecnológicas, de tal manera que hay un intercambio de ideas que nos ayuda porque nos complementamos. Y la cercanía con la comunidad universitaria nos permite acercarnos a personas con mucho potencial”, explica Ernesto.
Formarse con la industria
Algunos de esos perfiles prometedores son los de los estudiantes del ITESO que cursan su proyecto de aplicación profesional (PAP) en Circuify Semiconductors. De esa manera Ernesto Conde toma el papel de los mentores que lo acompañaron en las aulas de la universidad, a la vez que le mostraron los procesos reales de la industria electrónica. Esa combinación fue lo que lo acercó a la especialidad en primer lugar y, posteriormente, lo convenció en poner su talento en un proyecto personal.
“El ITESO impartió un curso de diseño avanzado analógico de circuitos integrado en colaboración con Texas A&M. El curso iba dirigido a ingenieros de Intel donde laboraba en ese momento. Lo tomé y ahí fue donde conocí a Esteban Martínez y a Cuahutémoc Aguilar —académicos del ITESO—. Ellos me platicaron sobre la especialidad y me pareció muy valiosa la colaboración cercana que existía con la iniciativa privada”, recuerda Ernesto.
Otros factores que influyeron en su decisión fueron el entorno de colaboración con sus compañeros de clase que, por ser especialistas en distintas áreas de la electrónica, impulsaban una dinámica similar a la de una empresa real; y el enfoque profesionalizante que le permitió cursar el programa académico y desarrollar un proyecto en un año.
En agosto de 2026, el posgrado como el que estudió Ernesto Conde vuelve al ITESO como la Especialidad en Diseño de Microchips en Semiconductores. En este programa renovado y coordinado por Cuahutémoc Aguilera, las alianzas estratégicas con la industria, incluyendo Circuify Semiconductors, se mantienen. Y en atención a las demandas tecnológicas actuales, se ofrecerán cursos complementarios de diseño de chiplets, diseño de layout VLSI (Integración a Gran Escala por sus siglas en inglés) y diseño físico con herramientas de place and route automatizadas.
“Como ingenieros mexicanos, estamos a la altura de cualquiera en el mundo. Programas como los que se están diseñando en el ITESO ofrecen los cimientos técnicos clave para abrirse paso en esta industria; el cielo es el límite”, invita Ernesto Conde.
FOTO: Zyan André
