El PAP ‘Micro y pequeñas empresas de alta tecnología’ impulsa el crecimiento y la consolidación de empresas alojadas en el Parque Tecnológico del ITESO
Para poner en práctica su mirada fresca y la teoría que acaban de aprender, estudiantes del PAP ‘Micro y pequeñas empresas de alta tecnología’ se dedican a generar soluciones operativas y de innovación para las empresas alojadas en el Parque Tecnológico del ITESO. Especialmente, aquellas dedicadas a la venta de hardware, software o aplicaciones del internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés). El propósito es impulsar su crecimiento y su consolidación, y que eso se refleje en mejores experiencias para sus clientes, explica Martha Alcaraz Cruz, una de las profesoras de programa.
Después de una década de trabajo, los casos de éxito en el programa son diversos. Resalta la labor de un par estudiantes de Ingeniería Industrial que ayudaron a la empresa Mecánica García a ahorrar millones de pesos en pérdidas durante su producción de piezas automotrices. También, por parte de una estudiante de Ingeniería Electrónica, la creación de un medidor inteligente de gas en tanques estacionarios (para no tener que volver a subir a la azotea), que se incorporó al catálogo de productos de la empresa S4IoT. E igual de valioso, el acompañamiento a Tormach, un negocio dedicado a la automatización de procesos para otras pequeñas y medianas empresas. En ese caso el apoyo ha ido desde lo tecnológico hasta lo administrativo.
“Los alumnos aprenden la exploración y aplicación de la tecnología en el mundo y su impacto en la sociedad” asegura Celia Ortiz García, otra de las profesoras del PAP.
Por la naturaleza del programa, los primeros involucrados son los y las ingenieros, pero eso no limita la participación de otros estudiantes de las escuelas de Negocios, Comunicación, Educación y Psicología del ITESO. Las necesidades de cada empresa alojada generan la demanda de estudiantes colaboradores, explica Ana Cynthia González, otra de las profesoras.
Las habilidades desarrolladas son igual de diversas, pues de inicio a fin el acompañamiento se lleva a cabo directamente con los y las empresarias. El contacto está presente desde la identificación del problema y el diagnóstico, hasta la creación y presentación de la solución. Por lo tanto, las habilidades de escucha, comunicación asertiva, la correcta administración del tiempo, la resolución de problemas y la persuasión, son centrales. En los mejores de los casos, la cereza del pastel de ese trabajo colaborativo es una relación laboral que se extiende más allá del proyecto de aplicación profesional.
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