En el ITESO los encargos terminan y los proyectos cambian, pero la vocación de servir y acompañar a otros permanece. Con esa reflexión, propuesta por el académico Luis Enrique Flores Flores, se celebró una nueva ceremonia de cambio de coordinaciones de programas educativos en la universidad.
Como en las dos ediciones pasadas de este evento, Luis Marrufo Cardín, Director General Académico, se concentró en agradecer a los docentes por su compromiso y su liderazgo para amplificar la misión del ITESO a través de su oferta educativa. “La coordinación de un programa educativo es una responsabilidad profundamente exigente y, en muchas ocasiones, silenciosa, pero también es una labor significativa y sumamente privilegiada”, reconoció.
Marrufo también aseguró que el evento, realizado el pasado 24 de junio, se ha establecido en la universidad con una naturaleza de ritual, pues convoca a celebrar lo que la comunidad considera significativo, además de que le sirve como un momento para reconocerse, manifestar afecto y agradecimiento.
A pesar de que los académicos que participaron en la ceremonia son representantes de distintas áreas profesionales, todos coincidieron en que su misión es impulsar el pensamiento crítico y la vocación de servicio entre sus estudiantes. Eso no sucede sin desafíos, como lo fue la pandemia de Covid-19. Varios de los coordinadores que terminaron su asignación este verano, tuvieron que navegar esa coyuntura y estuvieron de acuerdo en que lograron salir adelante porque la comunidad, en conjunto, decidió adaptarse, innovar y seguir adelante.
Los coordinadores que llegan y se van
Mara Cortés Lara fue una de las académicas que terminó su periodo como coordinadora de la Licenciatura en Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje. Desde el nacimiento del programa, se dedicó a afirmar su valor y construir su identidad dentro y fuera del ITESO. “Fueron (siete) años de posicionar un nicho profesional que todos reconocen que existe, pero que ha sido ejercido por otras disciplinas”, dijo Mara.
Su trabajo fue clave para el reconocimiento que la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas entregará a la universidad en octubre por su participación destacada en el Global Studio Program; y para que el ITESO fuera sede de eventos internacionales con organismos como la Sociedad de Arquitectos Paisajistas de México, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y el Foro Mundial de Bosques Urbanos.
Quien le dará continuidad al trabajo de Cortés será Karla Bañuelos Miranda, doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad y coordinadora del Plan de Movilidad ITESO 2024. Entre sus encargos Luis Marrufo le asignó fortalecer la relación entre la comunidad de la licenciatura y colaborar con los demás programas del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano para aprovechar las competencias específicas de la profesión en proyectos multidisciplinarios.
Por su parte, la comunidad de la Licenciatura en Diseño agradeció el trabajo de Luis Enrique Flores Flores. Durante su gestión, el ITESO fue sede del congreso internacional Trasforma y algunos compañeros ganaron el Design Week un par de veces. Flores asegura que estos y otros proyectos se impulsaron bajo el principio de que el diseño existe para construir puentes entre los problemas y las soluciones que la sociedad necesita. “Buscamos formar diseñadores que cuestionen todo, que lo cuestionen siempre”, dijo en la ceremonia.
Flores pasó la estafeta a Carlos Ignacio Nájar Aceves, quien también es coordinador de la Academia de Fundamentos del Diseño en ITESO y cofundador del PAP “PAP TEQUIO Microfactura Comunitaria”. A él, Marrufo le pidió implementar el nuevo plan de estudios de la Licenciatura en Diseño, así como atender los desafíos de su profesión vinculados con los acelerados avances tecnológicos.
Juan Carlos de Obeso Orendain fue coordinador de la Maestría en Derecho de 2023 a la fecha, pero ha sido profesor titular del ITESO por 20 años. En la ceremonia expresó que estar al frente del posgrado ha sido el encargo más gratificante, pero también el más difícil que ha tenido. Su gestión no atravesó una pandemia, pero sí la reforma judicial de México, que hizo que el programa de estudio cambiara de enfoque. Esta transición aun sucede, por lo que el académico se dirigió a su sucesor para ofrecerle acompañamiento y le aseguró: “Hoy más que nunca necesitamos que la apuesta y la visión del ITESO incidan en el derecho”.
La persona a quien condujo estas palabras es Édgar Josué Ayón González, maestro en Derechos Humanos y Paz por el ITESO con experiencia en la Subsecretaría de Derechos Humanos del Gobierno de Jalisco. Algunas de las tareas de este nuevo coordinador son impulsar el rediseño del posgrado, incrementar el número de estudiantes de nuevo ingreso manteniendo el rigor académico y consolidar la maestría como un referente de excelencia a escala nacional, mencionó Luis Marrufo.
Óscar Ariel Rojas estuvo presente desde la distancia para agradecer la confianza y los retos que se presentaron en su camino como coordinador de la Ingeniería en Biotecnología. «Las tensiones entre la exigencia académica y el acompañamiento humano […] es de donde más se aprende, porque nos obligan a regresar al centro de todo, que son el estudiante y su proceso formativo”, dijo. La renovación de sus tareas la vive como una pausa en un camino que, en el fondo, siempre ha sido acompañar procesos formativos con un sentido reflexivo.
David José Mendoza Aguayo dará continuidad a la labor de Rojas. Este nuevo coordinador es doctor en Ciencias por el Cinvestav y ha sido responsable del equipamiento y operación de los laboratorios de biotecnología del Parque Tecnológico del ITESO. En su nuevo encargo tendrá que impulsar esfuerzos orientados a la excelencia académica de la Ingeniería en Biotecnología, mantener la matrícula y conducir el nuevo proceso de acreditación ante los comités para la evaluación de educación superior.
Finalmente, el director general académico llamó a Cuauhtémoc Aguilera Galicia, el nuevo coordinador de la Especialidad en Diseño de Microchips en Semiconductores, que arrancará sus clases en agosto. A Aguilera le encargó mantener el vínculo estratégico de la universidad con la industria, asegurar la vigencia técnica del programa mediante la revisión continua de sus contenidos y promover una formación que recuerde que el desarrollo tecnológico debe estar al servicio del bien común.
Marrufo concluyó ofreciendo su acompañamiento a todos los nuevos coordinadores, para que emprendan su labor con la convicción de que estar al frente de un programa no significa dirigir desde arriba, sino generar condiciones para que otros puedan dar lo mejor de sí mismos.
FOTO: Zyan André
