Estudiantes del ITESO obtuvieron el primer lugar durante una jornada académica en la que estudiantes de distintas universidades pusieron a prueba sus conocimientos y compromiso con los principios éticos de la profesión contable

Luego de meses de preparación, Marioli Ramírez, Alondra Martínez, Emiliano Hernández y Elizabeth Camacho Arias son los estudiantes de la Licenciatura en Contaduría y Gobierno Corporativo del ITESO que obtuvieron el primer lugar del Maratón de Ética del Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara (CCPG).

A inicios de 2026 fueron seleccionados para representar a la universidad en el concurso y resultó ser una experiencia formativa que les recordó que el verdadero propósito de su carrera es servir al interés público.

El maratón se llevó a cabo el 8 de mayo pasado y consistió en una revisión del contenido del Código de Ética Profesional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, A.C. Aunque los estudiantes del ITESO habían consultado este documento en el pasado, esta fue la ocasión idónea para profundizar en él y reflexionar sobre los principios fundamentales que deben guiar su labor: la integridad, la objetividad, la confidencialidad, el comportamiento profesional y la diligencia y competencia profesionales. “Todo el código gira en torno a esos principios, cuáles son sus amenazas, cómo salvaguárdalos y saber qué hacer si se rompen”, explica Emiliano Hernández.

La preparación de los estudiantes del ITESO fue ardua, pero les dio la oportunidad de ir más allá de los aprendizajes esperados durante sus estudios de licenciatura. “Nos veíamos dos veces por semana a lo largo del semestre. El reto fue mantener ese compromiso para dedicar mucho tiempo extra, porque era como tener una clase más”, agrega Marioli Ramírez.

El día de la competencia, las pruebas se dividieron en un cuestionario, un ensayo y la resolución de un caso práctico, las tres actividades realizadas en equipo. Lo complejo en cada una no era señalar sideterminadas situaciones de la práctica profesional —como los conflictos de interés o los obsequios e incentivos— eran correctas o incorrectas. Esos casos hipotéticos se resuelven mediante la intuición la mayoría de las veces, aseguran los alumnos del ITESO. La clave, entonces, consistía en respaldar cada decisión con el Código de Ética Profesional.

Comprender el porqué de cada norma en ese documento los ayudó a ser más conscientes de las responsabilidades de un contador público. “Descubrí que en mi carrera las decisiones pesan mucho. Las palabras, las acciones o los procedimientos que hacemos no son solo eso, sino que influyen en los demás, en la empresa, en el equipo de trabajo. En cada decisión debes saber a quién afectas y a quién beneficias”, comenta Emiliano.

Adicionalmente, los jóvenes vivieron una verdadera experiencia de colaboración y trabajo en equipo que, de acuerdo con su reflexión, resaltó porque en su carrea son más comunes las tareas individuales. Así, aprendieron a reconocer, confiar y aprovechar las fortalezas de cada integrante. “Se trató de poner el ego a un lado, pensar en lo que era mejor para el equipo y confiar en lo que decían mis compañeros. […] En la carrera hay trabajos en equipo, pero incluso ahí tenemos calificaciones individuales y puedes negociar, aquí todos éramos uno”, agrega Marioli.

Los cuatro estudiantes reconocen que la victoria no hubiera sido posible sin el apoyo de los profesores que dedicaron tiempo en su preparación. “Me quedé con mucha satisfacción, porque los profes que nos ayudaron son auditores. Entonces, al escucharlos pensaba: qué interesante, yo también podría irme por ese camino en la carrera”, dice Elizabeth. Entre los docentes involucrados estuvieron Abraham Chávez Rico y Viridiana Venegas, profesores de asignatura del Departamento de Economía, Administración y Mercadología (DEAM); Claudia Verónica Cambero, coordinadora de la Licenciatura en Contaduría y Gobierno Corporativo; Pablo Altamirano Palacios, coordinador de la academia de auditoría, y Fernando Ortiz Cueva, profesor investigador sobre aprendizaje basado en juego.

Gracias al apoyo de todos ellos Marioli, Alondra, Emiliano y Elizabeth trazaron una guía para enfrentar los dilemas éticos de su carrera y demostraron lo aprendido en el maratón del Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara.