En las ceremonias con las que comenzó este nuevo ciclo escolar en el ITESO se invitó al estudiantado de licenciatura y de posgrado a que su talento, su pasión, proyectos e investigaciones estén al servicio de los demás.

JUDITH MORÁN Y MONTSERRAT MUÑOZ

Un nuevo semestre comienza en el ITESO  y  con  ello  se  integran  a  la  comunidad más de mil 800 jóvenes estudiantes de licenciatura, casi 300 de posgrado y 150 docentes, de ellos al  menos  600  provienen  de  otros  estados y países.

“Aquí se convertirán en profesionistas, pero además desarrollarán su proyecto de vida; lo primordial es encontrar un sentido para la propia vida; desde todas las profesiones se puede encontrar ese sentido, porque todas están diseñadas para servir a otras personas”, les expresó el Rector Luis Arriaga, SJ.

En su intervención el jesuita les expuso las prioridades que en su paso por la universidad deberán poner en juego “su pasión, su talento y toda su capacidad al servicio de los demás, que sean humanamente conscientes, profesionalmente competentes, compasivamente colaborativos y socialmente comprometidos”.

“El peor riesgo, es no tomar riesgos”

Es  una  tradición  en  el  ITESO  realizar  sesiones  de  bienvenida  a  quienes  se  integran  a  la  comunidad  universitaria.  Para las y los estudiantes de licenciatura se realiza el Foro Magis, un espacio en el que se comparten experiencias de vida y se conoce, en voz de las y los profesionales egresados de esta casa de estudios, cómo se sortean los retos que la realidad social impone. Este semestre, la ingeniera química Laura Mendoza Villaseñor fue la invitada de honor. Es cofundadora de Unima, empresa de biotecnología que desarrolla de dispositivos de diagnóstico de enfermedades rápido y de bajo costo.

La  empresa  de  la  egresada  de  Química  y  de  la  Maestría  en  Mercadotecnia  del  ITESO,  es  parte  de  la red de emprendedores globales de Endeavor, una organización sin fines de lucro que apoya a emprendedores a nivel mundial.

La historia profesional de Laura no ha estado libre de  sorpresas  y  retos.  Asume  que  el  peor  riesgo  es  no tomar riesgos, por lo que toca hacer frente a las adversidades con conocimiento, creatividad, y, sobre todo, buena actitud.  “Si un día no te dicen que no, ese día no te retaste lo suficiente. Atrévanse a tomar riesgos. Concientiza tus valores; invierte en la gente y en ti mismo; compite contra ti mismo y déjate impactar por la gente”, mencionó la emprendedora.

Emilia Díaz Centeno, estudiante de séptimo semestre  de  Psicología,  también  estuvo  invitada  al  foro. Les recomendó a los nuevos estudiantes buscar y crear espacios para crecer. “El ITESO tiene un montón de cosas culturales, artísticas, deportivas y espirituales.  Si  tienen  la  espinita  de  entrar  a  algo,  háganlo. Las personas que vas encontrando en esos espacios no las vas a encontrar en las aulas. Creen estos espacios, reten al ITESO”, les dijo Díaz Centeno.

Tres consejos más para posgrados

Observar, explorar y transmitir sus hallazgos son consejos que Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y Francisco de Borja, quien fue superior general de la orden religiosa, daban a los jesuitas cuando los enviaban a alguna misión. Estas instrucciones siguen teniendo vigencia hoy, en especial en las investigaciones de los estudiantes de posgrado de una universidad jesuita como el ITESO.

En la bienvenida a la generación Otoño 2019 de posgrado que llenó el auditorio Pedro Arrupe, SJ, el pasado lunes 12 de agosto, Arturo Reynoso, SJ, profesor  del  Departamento  de  Filosofía  y  Humanidades, señaló que “en las universidades a cargo de los jesuitas la investigación es parte fundamental de la gran misión en beneficio de los prójimos, de la sociedad de nuestro país”.  El profesor les expresó que, a la luz de la  filosofía  jesuita,  la  investigación  académica  exige  explorar  la  realidad,  identificar  problemas,  plantear  preguntas,  formular  hipótesis  y posibles soluciones.  “Estimados estudiantes de posgrado, sean como exploradores, inquieran la realidad, sepan ir más allá de lo aparente, de lo que se percibe a simple vista, más allá del análisis superficial y traten de profundizar desde sus dominios en las entrañas de diversas realidades”. El jesuita instó a los presentes a no quedarse en investigaciones generales que no digan nada, sino que delimiten problemas, precisen preguntas, tengan teniendo en cuenta lo que se ha dicho antes y qué es necesario enriquecer. Una tercera recomendación es escribir y transmitir los hallazgos, saber comunicarlos para compartirlos con los demás.

El profesor  Arturo Reynoso, SJ, apuntó que estos y otros consejos se  pusieron  en  práctica  en  las  misiones  jesuitas  de  todo  el  mundo,  incluyendo México.

El  resultado  de  la  observación,  la  exploración  y  la  comunicación  fueron grandes proyectos apostólicos formativos, misioneros, educativos, apuntó “Desde ahí surgieron propuestas en ciencia, en filosofía, en teología, en estética, en arquitectura, económicas incluso,  en  un  momento  en  que  la  sociedad  mexicana  requería de integración, de consolidación, de comunión, varias de estas aportaciones ayudaron a construir tal cual lo que hoy es la nación mexicana.  Ustedes tienen una gran oportunidad para enriquecer su formación, pero también  tienen  una  gran  responsabilidad  ante  la  sociedad  mexicana. Ojalá que sepamos transmitirles en el ITESO la  experiencia  de  sentirse  enviados  como  aquellos  misioneros, a poner todo lo que esté de su parte desde sus propias  personas,  desde  su  formación  académica  para  ayudar a los prójimos, para formarse con una mejor calidad académica haciendo suyo el deber de inteligencia y haciendo suyo, como decía Francisco Xavier Clavigero, el celo por la humanidad”.

En  la  bienvenida  estuvieron  también  presentes  Guillermo  Martínez  Conte,  presidente  de  ITESO  AC,  Catalina  Morfín,  directora  general  académica,  y  Humberto  Orozco, titular de la Dirección de Relaciones Externas.