En la conferencia magistral “Derechos fundamentales como derechos subjetivos”, impartida en el ITESO, el jurista alemán, Martin Borowski, sostuvo que los derechos fundamentales deben estar acompañados de mecanismos que permitan a las personas conocerlos y defenderlos ante tribunales.

¿Basta con que un derecho esté escrito en la Constitución para que exista realmente? Para Martin Borowski, profesor de la Universidad de Heidelberg, esta es una de las preguntas centrales del derecho contemporáneo.

Durante la conferencia magistral “Derechos fundamentales como derechos subjetivos”, impartida en el ITESO y organizada por el Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos (DESOJ), el especialista en Derecho Constitucional y filosofía del Derecho analizó la importancia de que el derecho no se quede en papel y se convierta en una realidad.

Borowski explicó que los derechos fundamentales (la libertad, igualdad, justicia) no deben entenderse únicamente como ideas o principios reconocidos en las constituciones, sino como herramientas que las personas pueden utilizar para proteger sus intereses y libertades.

Para desarrollar esta idea retomó el concepto de derechos subjetivos, una tradición jurídica nacida en el derecho privado. En términos sencillos, son derechos que pertenecen a una persona concreta y que pueden hacerse valer frente a otros. Normalmente se asocian con situaciones cotidianas, como exigir el pago de una deuda o el cumplimiento de un acuerdo. Borowski sostuvo que los derechos fundamentales deberían entenderse de manera similar.

El académico sostuvo que la protección de los derechos no depende únicamente de normas jurídicas, también requiere condiciones que permitan a las personas acceder efectivamente a la justicia. Entre ellas mencionó la existencia de tribunales funcionales, procedimientos claros, sistemas capaces de ejecutar sentencias, acceso a recursos económicos para litigar y, sobre todo, conocimiento de los propios derechos. “Si las personas desconocen sus derechos o consideran imposible obtener justicia, difícilmente intentarán defenderlos”, señaló.

Sin embargo, estos mecanismos solo pueden funcionar si existen instituciones capaces de actuar con autonomía. Borowski sostuvo que los derechos fundamentales requieren instituciones encargadas de protegerlos incluso cuando se encuentran con los intereses de los gobiernos. Por ello defendió que una judicatura independiente forma parte del contenido mismo de los derechos fundamentales.

La conversación también abordó algunos de los debates más recientes del derecho contemporáneo, como el reconocimiento de derechos a animales, ríos o ecosistemas. El ponente reconoció la importancia de proteger jurídicamente a estos sujetos y bienes, pero advirtió que surgen preguntas complejas cuando se intenta equipararlos a los derechos subjetivos tradicionales. Si un río tiene un representante legal encargado de defender sus intereses, se preguntó, ¿el derecho pertenece realmente al río o a quien actúa en su nombre? Para el académico, estas discusiones exigen una reflexión jurídica rigurosa y no pueden reducirse únicamente a posiciones políticas o ideológicas.

Aunque reconoció que muchas de estas preguntas permanecen abiertas, insistió en que los derechos alcanzan su sentido pleno cuando las personas pueden ejercerlos y defenderlos efectivamente.

La conferencia cerró con una invitación a continuar reflexionando sobre la naturaleza de los derechos y los mecanismos necesarios para protegerlos.

FOTO: Zyan André