En una ceremonia fraterna, el Rector del ITESO agradeció el trabajo que Jorge Rocha Quintero realizó como Director de Integración Comunitaria. María del Pilar Rodríguez retoma la labor con entusiasmo por vivir la DIC con un espíritu de cuerpo
«Ser directora de la DIC me hace sentir sumamente conmovida y honrada, por la confianza que ustedes, la comunidad del ITESO, ha puesto en mí, por la posibilidad de construir cuerpo juntas y juntos”. Estas fueron las palabras con las que María del Pilar Rodríguez Martínez recibió su nombramiento oficial al frente de la Dirección de Integración Comunitaria (DIC), esa instancia que es el corazón de la universidad y también su puerta abierta a la realidad.
El discurso se pronunció durante una ceremonia de relevo que tuvo una función doble. Por un lado, Alexander Zatyrka Pacheco, SJ, Rector del ITESO, reconoció a María del Pilar por su disposición para asumir el encargo, a la vez que agradeció el servicio que Jorge Rocha Quintero brindó a lo largo los últimos seis años y medio en la misma ocupación.
Aunque sea en diferentes momentos, ambos académicos compartirán la tarea de guiar una instancia clave en la conformación de la identidad del ITESO como una institución de educación superior confiada a la Compañía de Jesús, pues la DIC es la dirección estatuaria de la universidad llamada a impulsar la incidencia social y el desarrollo pleno de la comunidad.
“Corresponde a esta dirección impulsar procesos de formación integral y de acompañamiento, tanto al alumnado como al personal, en diversas dimensiones de la vida humana como la espiritual, la psicoafectiva, la deportiva, la artística y el emprendimiento. […] Es una dependencia sustantiva y no accesoria de nuestra universidad”, dijo Zatyrka.
Trabajar por lo itesiano y lo ignaciano
En respuesta a ese compromiso, durante su tiempo como director, Jorge Rocha Quintero impulsó la creación del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia Francisco Suárez, SJ, del Centro Universitario de Incidencia Social (Coincide) y de la Coordinación de Reconciliación para una Cultura de Paz (Cerpaz).
El trabajo para consolidar esos y otros espacios sostenidos por la DIC le dejó un gran y paradójico aprendizaje. “Cuando el ITESO mira hacia afuera y se vuelca más hacia el mundo es cuando su identidad más se fortalece, cuando la “itesinidad” y lo ignaciano se conjuntan”, explicó Rocha.
Luego agradeció a Zatyrka y a Luis Arriaga Valenzuela, SJ, quien era rector del ITESO cuando asumió el cargo; a los directivos y coordinadores con los que tuvo oportunidad de colaborar; y a su familia. A partir de ahora el académico seguirá colaborando en la universidad desde el Departamento de Estudios Socioculturales (DESO).
Vivir la DIC con un espíritu de cuerpo
En el curso de la ceremonia, el Rector del ITESO explicó que, como parte de los procesos de relevo institucional, la universidad realiza un diagnóstico colectivo de cada dependencia para conocer las tareas que vale la pena mantener y aquellas que conviene revisar.
Ahora, María del Pilar Rodríguez Martínez se encargará de esas asignaturas pendientes de la DIC, entre las que se encuentra profundizar en la formación integral del estudiantado, considerando las necesidades emocionales, sociales, culturales y espirituales actuales; profundizar en la incidencia social en derechos humanos, paz, justicia social y otras problemáticas locales y nacionales; y fortalecer la identidad ignaciana de la comunidad.
María del Pilar es egresada de Psicología del ITESO. Tiene una maestría en Psicología del Deporte y la Actividad Física por la Universidad Autónoma de Barcelona, donde también hizo el doctorado en Psicología del Aprendizaje Humano. Después de realizar sus estudios de posgrado volvió al ITESO y tuvo su primer acercamiento con la DIC como psicóloga deportiva.
Su camino profesional la llevó a colaborar con la Comisión Nacional del Deporte (Conade) y el Club Atlas FC hasta que, en 2012, asumió la dirección del Centro de Educación Física y Salud Integral del ITESO. Posteriormente, en 2019, llegó a la coordinación de la Especialidad en Deporte para el Bienestar y el Desarrollo, donde entró de lleno a la docencia.
Durante ese trayecto, que la ha traído de vuelta a donde comenzó, su compromiso ha impactado a muchos compañeros de distintas oficinas. Ese reconocimiento se hizo evidente mediante el afecto con el que sus colegas celebraron su nombramiento en la ceremonia de relevo. A cambio, ella propuso trabajar sobre tres ejes de acción desde la DIC.
El primero tiene que ver con generar experiencias que permitan que los universitarios construyan sus proyectos de vida con fundamento e identidad, sin limitarse a la acumulación de conocimientos. Por otro lado, impulsará el sentido de comunidad propiciado por encuentros —culturales, lúdicos, espirituales y de compromiso social— significativos y vínculos que trasciendan las aulas. Y finalmente, como lo mencionó su antecesor, fomentará los proyectos que inviten a mirar más allá de la instrucción.
«Quisiera, finalmente, expresar que me entusiasma abrazar una invitación que en más de una ocasión hemos escuchado en palabras del Rector. Es la de vivirnos con un espíritu de cuerpo, analogía que, por mi trayectoria profesional, me resulta especialmente significativa. Ser cuerpo representa entendernos como una unidad que reconoce el valor y las diferencias de cada una de sus partes sin desconocerlas, entendiendo que solo así podemos caminar en armonía”, dijo Rodríguez Martínez.
La Dirección de Integración Comunitaria del ITESO está a cargo del Centro de Acompañamiento y Estudios Juveniles, del Centro de Educación Física y Salud Integral, del Centro de Promoción Cultural, del Centro Universidad Empresa, del Centro Universitario de Incidencia Social, del Centro Universitario Ignaciano y del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia Francisco Suárez, SJ.
FOTOS: Zyan André
