La videoteca de la Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla del ITESO tiene cerca de 17,000 títulos en diferentes formatos; a partir de hoy encontrarás en Cruce numerosas sugerencias y recomendaciones para conocerla mejor

Tres factores tecnológicos contribuyeron a la existencia del cine: emulsiones químicas capaces de capturar imágenes en poco tiempo, un medio material flexible para contenerlas y un aparato capaz de “tomar”, una tras otra, las fotografías. El soporte utilizado, el celuloide, evolucionó a lo largo de los años: del nitrato (que era muy inflamable, como ilustra Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore) al poliéster, pasando por el acetato: para hacer películas el cine necesitó películas (sí, por eso se llaman así). Éstas servían tanto para el registro y la proyección, como para la conservación. Las cinematecas, cuyo origen se remonta a los años treinta del siglo XX, tenían esta misión. 

Ciento treinta años después las películas (o films) ya no “viven” en películas. Salvo rarísimas excepciones, la tecnología digital tiene presencia desde el registro hasta la proyección. Por otra parte, el streaming prescinde de cualquier soporte físico, y gracias a los datos que “viajan” por Internet se puede ver en casa una buena cantidad de títulos. La oferta del streaming es atractiva, pero también es necesario consignar que los catálogos de sus numerosas plataformas son limitados (y, previsiblemente, cada una privilegia las producciones de su sello) y es poco probable tener acceso a todas. Su éxito, por otra parte, ha provocado que cada vez sea más escasa la oferta de otro tipo de medios, como los discos. 

Sin embargo, se siguen conservando y comercializando películas en discos de diferentes capacidades y resoluciones (del DVD, cuya calidad es aceptable, hasta los discos Ultra HD, con una resolución de 4K, es decir, la misma de una sala cinematográfica). Tras la desaparición de los videoclubes, que rentaban películas, y la no muy abundante oferta en venta, las videotecas son más que necesarias. En particular las que albergan los títulos imprescindibles de la historia del cine y cuyo acervo se actualiza con propuestas recientes. Y aún más las que se alimentan con títulos de la colección Criterion, la cual no sería exagerado considerar como el último gran bastión de la conservación y la comercialización. Es el caso, felizmente, de nuestra asombrosa videoteca, que se ubica en el segundo piso de la Biblioteca y cuenta con alrededor de 17 000 títulos en diferentes formatos. Y en adelante, para conocerla mejor, en esta sección de Cruce podrás encontrar numerosas sugerencias y recomendaciones. 

FOTO: Denise Jans en Unsplash