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Promover un consumo consciente para preservar la biodiversidad

Promover un consumo consciente para preservar la biodiversidad
Como parte de las Jornadas de Comercio Alternativo y Negocios Sustentables, Víctor Flores platicó con integrantes de la comunidad universitaria respecto a la cultura de consumo responsable y su impacto en la economía local.
POR MONTSERRAT MUÑOZ

Cuando   compras   tu   despensa,    ¿qué    porcentaje    de lo que gastas se reintegra  a  la  economía  local?  ¿Sabes  cómo  tus  compras  impactan  al  medio  ambiente  y  a  las  familias  de la región?

Víctor Flores Gutiérrez, coordinador de la Feria de Productores, afirmó que a pesar de que México es un pilar de la agricultura mundial que ha aportado más de 100 tipos de plantas a la dieta mundial (entre los cuales están el frijol, maíz, chile, aguacate, papaya y chayote), el consumo nacional no corresponde a esta rica biodiversidad y en cambio, ha ido mermando la conservación de cultivos autótonos e incluso el mero conocimiento de su existencia.

Esto fue parte de su ponencia “Conservación de ecosistemas a través del consumo local”, dictada el jueves 31 de octubre en el auditorio M2, en el marco de las Jornadas de Comercio Alternativo y Negocios Sustentables, organizadas por la Escuela de Negocios del ITESO.

El ponente señaló que los hábitos de consumo de la sociedad condicionan la conservación o el deterioro y destrucción del patrimonio cultural y natural. En el caso de México, se ha privilegiado el comercio de productos industrializados y sistemas de monocultivo, mismos que ocasionan la degradación de los suelos y aumentan el riesgo de que los alimentos contengan exceso de químicos tóxicos.

Campesinos en riesgo

Víctor Flores lamentó que las pocas oportunidades que ofrece el campo, debido a la dieta cada vez más industrializada tanto de citadinos como de personas que habitan zonas rurales, provocarán que el oficio de campesinos se extinga.

“Estamos en una crisis alimentaria grave, hay muy pocos campesinos trabajando la tierra. No hay una generación que quiera renovar los procesos en el campo”, comentó Flores Gutiérrez.

Explicó que la edad promedio de un campesino es de aproximadamente 63 años con parcelas de menos de cinco hectáreas y que las siguientes generaciones no han encontrado en el campo, medios para alcanzar su expectativa de vida, por lo que es común que migren a la ciudad o a Estados Unidos, convirtiéndose en gente marginada dentro de las urbes.

A decir del ponente, ni el gobierno federal ni el local han sabido responder a este fenómeno; incluso se habla desde hace años de la intención de convertir al país y al estado de Jalisco en una potencia exportadora agroalimentaria, sin tomar en cuenta las implicaciones que esto tendría para las poblaciones campesinas.

Ante este panorama, es mucho lo que el consumidor puede hacer: comer los frutos y vegetales de temporada y preferir el consumo local son algunas opciones que pueden fortalecer la construcción de identidad cultural y la conservación de biodiversidad alimenticia, así como reactivar la economía de los productores del campo, resaltó el conferencista.

“Sólo vinculando a pequeños productores con consumidores conscientes, podemos procurar la conservación de variedades vegetales que han sido heredadas de generación en generación”, dijo.

Esa es la intención de la Feria de Productores, el cual es un mercado para productores locales donde se fomenta el comercio justo y una relación de cooperación entre el campo y la ciudad. Desde hace cinco años, se instala todos los domingos de 10:30 a 15:00 horas, en la zona Chapalita de la ciudad de Guadalajara.

Para mayor información, visita www.feriadeproductores.mx

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