Steffanía Quezada, egresada de Ciencias de la Educación, se fue de intercambio al DF y regresó con un estudio sobre el Palacio de la Facultad de Medicina que se convirtió en un Proyecto de Aplicación Profesional (PAP) sobre cómo mejorar su proyecto educativo.
Mientras estaba de intercambio en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, Steffanía Quezada descubrió un área poco explorada para la Licenciatura de Ciencias de la Educación: la museística, lo cual dio paso a lo que hoy es el Proyecto de Aplicación Profesional (PAP) “Diseño de proyectos educativos orientados a la innovación”.
Durante su intercambio se enteró que estaba disponible un espacio para hacer un servicio social en El Palacio de la Escuela de Medicina, que durante 100 años fue la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La hoy egresada de Ciencias de la Educación se interesó e inició su servicio social dando visitas guiadas. Tras detectar las necesidades del museo, elaboró un estudio sobre cómo interactuaban los visitantes, cómo se relacionaban y cómo aprendían.
Durante año y medio, Steffanía sistematizó todo su trabajo, y ya de regreso en el ITESO surgió la idea de hacerlo un PAP. Tanto la coordinadora de los PAP de Educación, María Peña, como Cristina Rojo, subdirectora de Servicios Escolares, evaluaron el trabajo, vieron que era un área que no se había explorado en educación y lo catalogaron como un proyecto innovador.
Una vez que lo hicieron PAP lo llamaron “Diseño de proyectos educativos orientados a la innovación” y le asignaron como asesora a Brenda Valdez, del Departamento de Estudios Socioculturales, quien le propuso regresar a la capital mexicana para, ya de manera estructurada, hacer un diagnóstico e investigar más a fondo el perfil de los públicos que visitaban el recinto.
Y vuelta a empezar
Steffanía prácticamente comenzó de cero: hizo el diagnóstico, desarrolló la propuesta y la ejecutó, apoyándose en las asesorías de Brenda desde Guadalajara, con quien se comunicaba a través de todas las tecnologías posibles para informarle sobre los avances del proyecto y recibir retroalimentación.
Fue arduo el trabajo, pues hubo mucha investigación, observación y cientos de encuestas y entrevistas que le permitieron darse cuenta que la idea que se tenía sobre el público del museo era otra y, a partir de esa premisa, comenzar a tomar acciones.
“Me apasionaba, trabajar y ver los resultados”, resaltó Esteffanía, quien empezó a desarrollar propuestas educativas enfocadas a las visitas guiadas en las salas del museo. Fue tal el detalle puesto en la investigación que El Palacio de Medicina invitó a Esteffanía a seguir trabajando en conjunto para mejorar los servicios que ofrece, siempre en función de las necesidades de sus más de 274 mil visitantes anuales.
Además de haber logrado instaurar un nuevo PAP, Steffanía se integrará a partir de este año al Museo de Arte de Zapopan (mazmuseo.com), donde buscará fortalecer el vínculo entre dicho espacio cultural y la sociedad. Texto Indira Mariscal Foto Roberto Ornelas