En una reunión de seguimiento a los compromisos asumidos en 2024, Alexander Zatyrka, SJ, reflexionó sobre los avances y los desafíos que enfrenta la universidad. También dio a conocer diez nuevos compromisos orientados a fortalecer el proyecto universitario y preparar a la institución para el mañana

Los griegos tenían dos términos para referirse al tiempo: cronos y kairós. Este último, primero describía la confluencia del ámbito divino y el humano; y coloquialmente “se fue aplicando cada vez más a un instante de oportunidad, a un momento importante y decisivo en el que se nos abre la posibilidad de tomar decisiones de carácter estratégico y acciones especialmente relevantes”, dijo Alexander Zatyrka, SJ, Rector del ITESO ante integrantes de ITESO, AC, Junta de Gobierno, equipo de jesuitas y directivos de la universidad.

“Estamos viviendo un kairós. Confluyen en el aquí y ahora grandes retos, algunos inéditos. Pero al mismo tiempo se presentan grandes oportunidades para revitalizar nuestro servicio a la sociedad”, afirmó al enumerar los ejercicios de reflexión entre las Direcciones Estatutarias, la Dirección de Planeación, ITESO, AC, y consultoras de especialistas en distintas áreas a los que se les denomina Horizonte Estratégico.

Alexander Zatyrka detalló que lo central es “repensar a nuestra universidad y sentar las bases de lo que será el ITESO en el futuro, de cara a un contexto lleno de desafíos y en rápida transformación” y agregó que esta prospectiva coincide con la próxima celebración del 70 aniversario del ITESO.

“Esto nos da la posibilidad de revisar el pasado para honrarlo, aprender de él y proyectar el futuro, permaneciendo conscientes de un entorno desafiante que no nos permite bajar la guardia o vivir de nuestras rentas. La suma de estos factores converge en una encrucijada que podemos caracterizar como un kairós».

Resaltó la identidad del ITESO como una universidad confiada a la Compañía de Jesús por lo que las decisiones deberán fincarse en la identidad de una comunidad “que sirve formando, investigando y empeñándose en contribuir a la construcción de un mundo mejor; privilegiando la causa de las personas más vulnerables; aportando desde un quehacer académico, riguroso, pertinente y eficaz, sin perder de vista la sensibilidad propia del humanismo cristiano”.

Para que este proyecto universitario sea viable, dijo, se necesita leer el contexto para tomar las decisiones adecuadas: el ITESO no depende de recursos económicos ni del gobierno, ni de otro tipo de institución; el entorno económico, social y político es desafiante; la pirámide poblacional se invierte; y se ha multiplicado la oferta universitaria.

“Para seguir siendo un espacio universitario en el que toda persona que tenga talento pueda desarrollarlo a través de una educación de excelencia, será indispensable mejorar nuestro modelo de gestión, consolidar la salud financiera de la institución y revisar nuestro modelo educativo”, y agregó que ya se trabaja en la diversificación de fuentes de ingresos.

El Rector destacó que las oportunidades y los desafíos requieren planear y actuar en la búsqueda del Magis y del bien mayor y confió en que desde la colectividad, desde la participación honesta se encontrarán los mejores caminos.

“Este kairós nos abre a nuevas oportunidades de crecimiento y da pie a desarrollar nuestra creatividad para construir alternativas inéditas, a proyectar y, sobre todo, a cocrear el ITESO del futuro”.

Alexander Zatyrka se comprometió a seguir poniendo sus capacidades al servicio de la comunidad y asumió diez compromisos más:

1. Llevar adelante el proceso de desarrollo del Horizonte Estratégico y Plan de Desarrollo Institucional del ITESO, atendiendo las 4 dimensiones prioritarias: la identidad ignaciana e itesiana; la mejora del modelo de gestión; la consolidación de la salud financiera de la institución para asegurar su sostenibilidad; y la revisión del modelo educativo.
2. Consolidar la cultura de evaluación de los puestos directivos para la mejora continua.
3. Continuar la búsqueda de la excelencia académica, a través de una mejor evaluación del desempeño docente y procesos de capacitación pedagógica.
4. Terminar de desarrollar, consolidar e implementar el modelo de la Defensoría de Derechos Universitarios, para la salvaguarda de buenos ambientes de convivencia, libres de violencias y sustentados en una cultura de paz.
5. Formar equipos de tarea para llevar adelante la diversificación de la oferta formativa: nuevos programas, nuevas modalidades en los programas exitosos, educación continua y modelos de acompañamiento a lo largo de la vida (lifelong learning).
6. Acompañar y concretar el proyecto de mejora de la comunicación institucional, buscando crear un trabajo bien coordinado y creando sinergias para el apoyo mutuo de quienes tienen este tipo de encargo.
7. Seguir trabajando en el modelo de planeación y operación estratégica de la matrícula.
8. Desarrollar mecanismos para monitorear, impulsar y mejorar la satisfacción de los destinatarios de nuestros servicios (estudiantado, sector público y empresariado).
9. Fomentar un mayor acercamiento y posicionamiento entre el ITESO y actores importantes del entorno.
10. Buscar espacios y momentos apropiados para un mayor acercamiento de la persona del Rector a toda la comunidad universitaria.

 

 

Avances en los primeros compromisos

El Auditorio del edificio Poniente fue el punto de reunión de integrantes de la comunidad para dar seguimiento a los compromisos que el Rector del ITESO planteó hace dos años, después del proceso de evaluación al frente de la universidad.

Ahí, Alejandra Martín González, directora de Planeación y Evaluación del ITESO, recordó que a dos años de que el Rector tuviera su primera evaluación, vuelve a sumarse al ejercicio bianual de evaluación directiva. Entre los aspectos que se evalúan están los atributos de liderazgo ignaciano, los avances de sus compromisos anteriores y su desempeño en general.

Al Rector, detalló, lo evalúan el Consejo Universitario, las y los titulares de dependencias de la universidad, Junta de Gobierno, el equipo de consulta y el equipo de Rectoría. En total son 54 evaluaciones de las que dio un informe:

– Se valora especialmente el liderazgo ignaciano y la calidad humana del Rector
– Destaca su capacidad para escuchar y para fomentar constantemente la colaboración institucional entre las diferentes áreas.
– Se percibe también una necesidad de que la toma de decisiones sean más ágiles y ejecutivas.
– Se reconoce el fortalecimiento de modalidades flexibles de trabajo y la creación de algunas instancias para la atención de asuntos laborales.
– Destaca la consolidación de varios proyectos, entre ellos la evaluación de la gestión directiva, la planeación con una proyección de largo plazo, el proyecto de Preparatoria ITESO y Radio ITESO, así como la construcción de infraestructura nueva.

Alejandra Martín González señaló que entre los retos está la necesidad de consolidar e innovar en procesos, como la innovación educativa y la incorporación de inteligencia artificial y de otras necesidades tecnológicas para avanzar hacia ese tipo de transformación.

“También se ve un reto en términos de articular la comunicación con mayor claridad en todos los canales internos, y eso que nos permita hacer un fortalecimiento de todos los canales de comunicación interna institucional, de manera prioritaria”.

La directora de Planeación y Evaluación señaló que también se les consultó sobre los avances en los compromisos de la evaluación anterior y destacó la creación de espacios de coordinación entre áreas como el Consejo para la Comunicación; así como una mejor coordinación y conciencia del uso de los recursos.

“En la percepción sobre los avances de la cercanía del rector, se valora que el rector ha estado más presente con algunas instancias directivas, como una figura más accesible y se ve la necesidad de aumentar todavía la presencia en la vida cotidiana universitaria”.

 

FOTOS: Zyan André