El ITESO fue sede de la conmemoración de los 100 años de la Organización Internacional del Trabajo con una jornada en la que abordaron temas como la igualdad de género y la empleabilidad juvenil.

POR RAÚL FUENTES, JUDITH MORÁN Y ERIKA TORRES

Como parte de los festejos mundiales por el centenario de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el ITESO abrió sus puertas el pasado 30 de abril a la “Jornada OIT: Trabajar por un futuro más prometedor” que se enfocó en la población académica y universitaria para dialogar sobre la temática del empleo.

Antes de cederle la palabra a Geraldina González Marroquín, directora de la oficina de la OIT para México y Cuba, y quien presentaría el informe “Trabajar para un futuro más prometedor”, el Rector del ITESO, Luis Arriaga, SJ, destacó la importancia de reflexionar en torno a este documento “ante las situaciones de incertidumbre, precariedad y conflicto que caracteriza la mayor parte de las condiciones de trabajo en México y que constituyen un desafío mayúsculo para lograr la anhelada justicia social.”

También subrayó que especialmente para los jóvenes el panorama laboral es desalentador ya que, a la falta de experiencia laboral, que disminuye sus opciones de encontrar una colocación, se suman los bajos salarios y la falta de prestaciones que garanticen una vida presente y futura digna.

González Marroquín mencionó que la OIT fue creada con el mandato fundamental de promover la justicia social en el mundo como la única forma efectiva de mantener la paz a través del diálogo social, y es incluso anterior a la conformación de las Naciones Unidas. También explicó el concepto de trabajo decente desarrollado por esta organización, como “un trabajo que se realiza en condiciones de seguridad, de libertad, de equidad, de dignidad humana y con un ingreso justo. Es un motor para el desarrollo inclusivo.”

“Las mujeres también quieren trabajar”

En la jornada estuvo Noémie Feix, Oficial Nacional de Empleo en la OIT, quien explicó la importancia de la igualdad de género: “porque también puede ser un mejor negocio (para las empresas)”. Varios estudios demuestran que si hay igualdad de género hay un mejor desempeño y productividad. Un estudio del Banco Mundial muestra que se puede ganar hasta un 25% de productividad en América Latina y el Caribe. Además, una encuesta realizada a más de 100 compañías de Asia, Europa y Estados Unidos, reveló que en dichas compañías únicamente el 30% de los puestos directivos estaban ocupados por mujeres.

La Oficial Nacional de Empleo mostró otras estadísticas sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres, como que son más las que tienen títulos universitarios de licenciatura o posgrado que ellos y aun así, ocupan menos puestos directivos o de cómo una mujer puede ganar entre un 8% a un 22% menos que un varón en cualquier nivel de cualquier empresa.

Noémie Feix desarrolló tres puntos a manera de conclusión para llegar a la igualdad de género en el trabajo originados desde una óptica universitaria. La Oficial explicó que el tridente Educación, Investigación y Difusión será fundamental para llegar a buen puerto y algunos ejemplos dados fueron: fomentar grupos de trabajo para mejorar la igualdad de género, tener el acceso a infraestructura para mujeres jóvenes (como guarderías), brindar información sobre sus derechos, integrarlas a proyectos productivos y sensibilizar en clases o en centros de universidad empresa para evitar malas prácticas.

¿Y los jóvenes? Ante las cifras de desempleo en el mundo, ¿por qué habría que poner atención en los jóvenes?, por la sencilla razón de que es en esta etapa cuando se define cómo será su trayectoria laboral.

“La probabilidad de que un joven que tiene un primer empleo informal en condiciones precarias y que al final de su vida tenga un trabajo formal en condiciones adecuadas es muy baja” afirmó Gerson Martínez, especialista en políticas económicas e instituciones del mercado de trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) durante la conferencia “El reto de la empleabilidad juvenil”.

Gerson Martínez señaló que es necesario aumentar el acceso y reducir del costo de la educación; mejorar la calidad educativa en todos los niveles; y capacitar en áreas blandas (soft skills) como el saber trabajar en equipo, adaptarse a diferentes métodos de trabajo, etc.

El especialista resaltó la importancia que tiene la vinculación entre oferta y demanda, como las Jornadas de Empleo y Emprendimiento que organiza el Centro Universidad Empresa del ITESO.