La Cátedra Pablo Latapí 2026 reunió a expertos para dialogar sobre las prácticas de cuidado y el bienestar de los docentes

«¿Para qué hablar de bienestar docente?, porque para hablar de bienestar también hay que hablar de malestar”, señaló Patricia Aldana Maldonado, representante Permanente en México de la Organización de Estados Iberoamericanos en México (OEI) durante la Cátedra Pablo Latapí Sarre 2026 que se realiza en el ITESO. 

Durante la conferencia El bienestar integral y salud mental de las y los docentes, Patricia Aldana expuso algunas cifras sobre las y los docentes: entre 42 y 50 por ciento reportan agotamiento, ansiedad, depresión y estrés. 

Esos problemas de salud mental repercuten en la salud física y, señaló, que se han incrementado los casos de diabetes, hipertensión y obesidad. “Cuatro de cada cinco docentes padecen algún problema de salud física o emocional derivada de la actividad docente, estrés acumulado, condiciones de trabajo”. 

Patricia Aldana detalló que en Educación Superior entre 30 y 50 por ciento de los docentes reporta estrés laboral por exceso de trabajo, desgaste emocional y falta de apoyo institucional. Estos y otros son los malestares de los docentes. 

Y, citando a la psicóloga Begoña Ibarrola, definió el bienestar (como contraparte de los malestares): “es el estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a la humanidad”. 

Destacó la importancia de la alfabetización emocional para poder reconocer las emociones y gestionarlas de mejor manera. 

Durante la pandemia (2020), la Organización de Estados Iberoamericanos comenzó a conversar con la Secretaría de Educación Pública sobre trabajar en el bienestar de los docentes y su alfabetización emocional. 

Entonces, iniciaron una serie de conferencias, talleres y webinars que siguen disponibles en línea. 

“Esto es lo que estamos trabajando, buscamos ir tejiendo y viendo las necesidades que pueda haber en la medida de la posibilidad que tenemos poder apoyar”. 

Una exigencia ética 

“El bienestar docente para Latapí no era un lujo, era una exigencia ética para que el maestro pudiera cumplir con su misión”, señaló Luis Marrufo Cardín, director general académico el ITESO, al inaugurar la Cátedra Pablo Latapí Sarre 2026 este jueves 27 de agosto. 

Bajo el lema “Reflexionar sobre el significado y prácticas de cuidado y bienestar del docente” la cátedra reunió a expertos de universidades y organizaciones que siguen bordando en torno al pensamiento del filósofo y educador mexicano. 

En la inauguración de la cátedra, Juan Carlos Silas, profesor del ITESO, resaltó la vigencia del pensamiento de Pablo Latapí, quien es considerado impulsor de la investigación educativa en México. 

Luis Marrufo señaló que hablar de bienestar en las aulas invita a recordar a quien se dedicó a entender desde la filosofía y la ética lo que significa educar en y para la justicia. 

“Si algo nos enseñó Latapí es que la educación no puede ser un espacio de desgaste, de soledad, de burocracia y de indiferencia”, y ese, dijo, era el corazón de la presente edición de la Cátedra. 

El director general académico el ITESO recordó que Latapí describió la cara oscura de la profesión docente: los bajos salarios, poco reconocimiento social, escasez de recursos, la indiferencia de las autoridades. “Y también nos mostró la cara luminosa: la alegría de ver aprender, la emoción de acompañar el crecimiento de los estudiantes, la oportunidad de seguir creciendo junto a ellos”. 

Para Latapí, dijo, el bienestar de las y docentes no era un asunto individual, sino comunitario, los maestros aprenden y se sostienen en interacción con otros maestros, con otras comunidades de y en espacios de reflexión compartida.  

“¿Cómo podemos hablar de bienestar si no educamos en la compasión, en la solidaridad, en el respeto a la vulnerabilidad del otro? La cátedra Pablo Latapi no sólo es un homenaje, es un compromiso renovado con su legado, es asumir que la investigación educativa no puede ser neutral, sino que debe estar al servicio de la justicia. (…) Es reconocer que el maestro es el actor central del cambio educativo y que su bienestar es, por tanto, un objetivo prioritario” 

Así, inició la cátedra pensada en la búsqueda de acciones frente al desgaste de docentes con la finalidad de que recuperen la esperanza como parte de su tarea educativa.  

 

FOTO: Zyan André