Como parte del Día Internacional del Emprendimiento, el Centro Universidad Empresa y el colectivo EmprendeDoor organizaron la sexta edición de Emprende para Transformar. Entre las actividades tuvo lugar una Emprende Talk, en la que dos estudiantes compartieron sus experiencias en el sector

Rocío Riestra Casillas y Luis Óscar Pérez tienen cosas en común: estudian en el ITESO, cursan la carrera de Comercio y Negocios Globales y son emprendedores: él, de una marca de street wear inspirada en obras de arte; ella, de una firma de consultoría que acompaña a emprendedores a abrirse camino en el mercado. Y tienen una cosa más en común: ambos protagonizaron una Emprende Talk dedicada a emprendedores itesianos, que se realizó como parte de la sexta edición de Emprende para Transformar, actividad con la que el Centro Universidad Empresa y el colectivo EmprendeDoor se sumaron a las celebraciones por el Día Internacional del Emprendimiento.

El objetivo de la Emprende Talk era dar a conocer a la audiencia, reunida en el auditorio M, las experiencias, los retos y las dificultades que tanto Riestra como Pérez han enfrentado en su camino como estudiantes emprendedores. El primero en participar fue Luis Óscar, quien compartió cómo nació Arsentum, una marca que echa mano de obras de arte para crear diseños que se imprimen en playeras, gorras y otras prendas. La idea, contó, surgió luego de que en un viaje por Europa se dio cuenta de que no le llamó la atención la mercancía que los museos ofrecían como souvenires. A su regreso, creó un diseño inspirado en el mito de Prometeo, lo imprimió en una playera y de inmediato llamó la atención. “Cuando la veían, mis compañeros se acercaban para preguntar dónde la había comprado. Luego me decían ‘deberías venderla’”. Así surgió la idea de crear diseños a partir de obras de artes de dominio público que combinaran un diseño novedoso con información de la obra en cuestión, emprendimiento que suma ya cuatro años de camino recorrido.

A lo largo de la charla “El arte de emprender” expuso cómo ha sido el camino recorrido. Por ejemplo, señaló que uno de los miedos que suelen tener las personas es que piensan que para invertir se necesita mucho dinero, pero en su caso sólo requirió el límite de crédito que obtuvo en una tarjeta de crédito de una app. A partir de ahí fue compartiendo diferentes experiencias que le han ayudado a consolidar la marca —como la presencia en bazares para tener contacto directo con clientes nuevos— y también algunas dificultades que ha tenido que sortear —como la vez que entraron a su bodega y se robaron todo un stock de gorras.

“No sólo hay que crear, sino que hay que mejorar”, dijo Luis Óscar Pérez a la audiencia, recalcando la necesidad que el incremento en la calidad de los productos vaya a la par del crecimiento de la marca. También resaltó la importancia de crear alianzas, colaboraciones e intercambios con otros emprendimientos. En su caso, uno de sus mayores hitos ha sido la alianza entre Arsentum y la marca Jaztea para el diseño de una colección inspirada en el té de jazmín.

También dijo que, al revisar el camino recorrido y preguntarse qué hubiera hecho diferente, la respuesta era simple: “Empezar antes”. Invitó a las y los presentes a hacer realidad las ideas y les dijo que “el primer paso es el más difícil, pero también lo son el quinto y el décimo. Lo importante es llegar”.

Por su parte, Rocío Riestra Casillas dio la charla “El costo invisible de crecer: lo que nadie te cuenta sobre emprender”, en la que compartió una serie de puntos basados en su experiencia y en el acompañamiento que ha dado a otros emprendedores. En su caso, ella es la fundadora de EmprendeDoor, una plataforma que brinda consultoría a jóvenes que comienzan a abrirse paso en el camino del emprendimiento. En su participación, expuso doce puntos de aspectos que comienzan a vivir los emprendimientos en la medida que van creciendo, como la pérdida del control absoluto de la empresa; cómo se va volviendo más compleja la toma de decisiones; la importancia de crear estructuras claras y mantener en orden el área contable; la protección de marca, entre otros. Dijo que no se trata sólo de buscar el crecimiento, sino de hacerlo con estrategia para que de verdad sea benéfico y no contraproducente. “Crecer por crecer no es el objetivo, construir un negocio que sea sostenible sí lo es”, dijo la estudiante.

Rocío Riestra también compartió cómo desde que entró al ITESO comenzó a emprender, primero con una marca de maicitos, luego con joyería, después poniendo uñas. Compartió su participación en la Cámara de Comercio de Guadalajara como parte del programa Emprendedores Universitarios, donde descubrió que su pasión era “acompañar a otros emprendedores”. Dijo que EmprendeDoor comenzó en 2021 en el ágora de la biblioteca del ITESO y ahora, cinco años después y a punto de egresar de la carrera, ha acompañado a 450 emprendedores, proceso en el que siempre contó con el apoyo del Centro Universidad Empresa (CUE).
Al final de la sesión, se le entregó un reconocimiento a Luis Óscar Pérez, mientras que a Rocío Riestra se le entregaron dos: uno, al igual que a Luis, por su participación en la charla; el otro, de parte del CUE, “por ser una alumna que genera comunidad y por su colaboración con la comunidad emprendedora del ITESO”.

FOTOS: Zyan André