¿Orar con el cuerpo?

Para orar hay que aventurarse a explorar sensaciones, posturas y movimientos pues, como lo apuntó San Ignacio de Loyola, el camino para amar, seguir y conocer a Jesús es también desde la corporalidad. El reto de Ignacio es orar con todo tu ser, con todo tu cuerpo, y aquí encontrarás cómo hacerlo. ILUSTRACIÓN DE HUGO GARCÍA SAHAGÚN Rezar y orar pueden parecer prácticas en las que el cuerpo no interviene mucho. Acostumbramos orar con la palabra y el pensamiento. La espiritualidad ignaciana nos invita a incorporar (en el interior del cuerpo) prácticas que nos llevan a orar con todo...

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