Integrantes del PAP “Co-Diseño para la movilidad urbana y entornos habitables” comparten su experiencia trabajando con los vecinos de esta histórica colonia de Zapopan para impulsar proyectos que mejoren los entornos y la vida en comunidad de la zona
Cada 25 de julio, San Juan de Ocotán celebra la Fiesta de los Tastoanes y sus calles se pintan de colores con las procesiones de seres enmascarados con rasgos de animales y demonios de largas y lacias cabelleras, danzando al sonido del viento de las chirimías y el retumbar de los tambores. En un inicio conmemoraba la victoria de Santo Santiago Apóstol sobre los indígenas (representados por los tastoanes), pero hoy se resignifica como una celebración contra los excesos de la Conquista española hacia los pueblos originarios.
Esta celebración colectiva es un oasis dentro de las dificultades desérticas que han vivido los vecinos de la colonia para apoderarse de los espacios públicos en plenitud y pleno disfrute. Calles que son un peligro para los niños y adolescentes que van a la escuela, plazas sin bancos dónde reposar o árboles para resguardarse del sol, kioscos abandonados que solo se rehabilitan para la propaganda política, o la falta de luminarias que alumbren el camino en las noches, son algunos de los modernos «tastoanes» cuyo aspecto asusta y repliega a las personas hacia las paredes de sus casas.
Ante ello, los alumnos y profesores del ITESO que integran el Proyecto de Aplicación Profesional (PAP) “Co-Diseño para la movilidad urbana y entornos habitables”, han trabajado durante los últimos dos semestres, de la mano con los vecinos de la zona y especialmente con el grupo “Mujeres Unidas por San Juan de Ocotán”, en proyectos para rehabilitar y devolver los espacios públicos a las personas.
Te invitamos a descubrir en detalle las acciones que se efectuaron en el PAP bajo el proyecto «Recuperando la vitalidad de los espacios públicos de San Juan de Ocotán Indígena», incluyendo el rediseño de plazas y calles, o actividades artísticas y culturales comunitarias.
Una plaza renovada y vibrante
La Plaza San Juan Ocotán Indígena y sus alrededores presentaban varios problemas. No había espacios para sentarse ni botes de basura para mantener limpia la zona. De noche estaba muy oscuro e inseguro por la falta de iluminación. El ágora y el kiosco no se utilizaban para reuniones, ni se contaba con accesibilidad para personas en silla de ruedas.
Para darle un giro a esta situación, los integrantes del PAP trabajaron con las vecinas de «Mujeres Unidas» para revitalizar el espacio público de la zona, empezando con el co-diseño de un proyecto arquitectónico para remodelar la plaza, donde recientemente se inauguró el Centro Integral de Cuidados del Ayuntamiento de Zapopan.
Entre las propuestas, se trabajó en espacios para pequeños comercios, jardineras, bancas, luminarias y otros proyectos secundarios para la plaza, con el objetivo de reapropiarse de una zona que, hasta hace poco, era poco visitada y utilizada.
«Esto nace de la comunicación con Mujeres Unidas. Trabajamos con ellas para entender las necesidades que tienen y plasmarlos en este proyecto. Fue un proceso de ambas partes cuyo fin es que ellas disfruten el espacio público», compartió Samantha Aubert Cárdenas, estudiante de décimo semestre de la licenciatura en Arquitectura.
La renovación de la plaza pasó una primera fase de proyectos de presupuesto participativo del Gobierno de Zapopan, con la posibilidad de recibir dinero público y hacer realidad los planes que hoy están en maqueta.
Renovación de las calles
El trabajo del PAP no se centró solo en la Plaza San Juan Ocotán Indígena, sino en las calles y espacios aledaños. Una de las labores más impulsadas fue la renovación de la calle Emiliano Zapata, un cruce importante para los estudiantes de una escuela primaria cercana.
«Es un lugar que perciben como inseguro ya que tiene barreras físicas, como muros muy altos. Queremos que ese espacio se rehabilite para que sea un lugar de convivencia y de tránsito, para cruzar de forma segura y que los niños estén allí y jueguen», manifestó Jennifer López-Valle, alumna de Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje.
También se trabajó en labores de reforestación en la zona cercana a la Plaza Indígena, como la implementación de una maqueta a escala real de una jardinera con la identidad de la plaza, la cual tuvo reacciones positivas de los vecinos.
Igualmente, se diseñaron propuestas para reordenar las calles de San Juan de Ocotán, especialmente las vías que dirigen al nuevo Centro Integral de Cuidados, como la ampliación de banquetas o espacios para la movilidad ciclista. Estas iniciativas contaron con el apoyo de la dirección de Movilidad de Zapopan.
“Hay que darle prioridad al peatón y cambiar la mentalidad de cómo se concibe a la movilidad, para tener la libertad y el derecho de caminar y vivir la calle», compartió Luis Gerardo Meza, estudiante de décimo semestre de la Licenciatura de Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje.
Mural comunitario y talleres de máscaras
Con el fin de darle vida al espacio público de San Juan de Ocotán, el PAP celebró iniciativas artísticas y culturales para animar a los vecinos a ejercer su derecho a vivir el espacio público, mediante algo que denominan “urbanismo táctico”.
El pasado 8 de noviembre, sobre la calle Emiliano Zapata, se acondicionó un espacio para pintar un mural comunitario con el apoyo de la artista Mónica Aguirre. Los vecinos propusieron las imágenes de la obra, basadas en tradiciones y símbolos de la zona como el templo de San Juan Bautista.
Esto se acompañó de un taller donde se enseñó a las infancias a diseñar y pintar sus máscaras de tastoanes, así como la plantación de casi 100 arbolitos.
Elma Escobar, quien forma parte de “Mujeres Unidas por San Juan de Ocotán” y vive en la zona desde hace varios años, calificó esta experiencia como “muy bonita”.
«Vivo cerca de donde se hizo el mural y cada vez que vuelvo a ver la pintura, veo el trabajo conjunto que hicimos con los chicos desde tiempo atrás, las veces que nos hemos reunido y convivido juntos, siempre pensando en el bienestar de San Juan de Ocotán, y eso es algo motivador”, contó.
Una experiencia plena y un futuro prometedor
Los resultados de la labor conjunta con San Juan de Ocotán se presentaron este jueves 4 de diciembre y marcaron el final de una labor tan profunda que marcó las vidas tanto de profesores y estudiantes del PAP como de los vecinos de esta histórica zona de Zapopan.
Lo anterior significa que el ITESO entregará los proyectos co-diseñados a la comunidad, para que sean los propios habitantes de la zona quienes se encarguen de llevarlos adelante y tener una mejor movilidad y espacios públicos. Pero esto no significa que cesará el trabajo conjunto con San Juan de Ocotán.
«Seguiremos trabajando con ellos desde diferentes perspectivas: físicas, diseño de elementos y experiencias, y mantendremos la comunicación”, dijo Karla Bañuelos, profesora del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU) del ITESO y uno de los tres académicos que encabezan el proyecto conjunto con San Juan de Ocotán.
Los estudiantes integrantes del PAP comprendieron que su labor no se limita solo a diseñar proyectos urbanos, sino a ayudar a satisfacer las necesidades de quienes habitan la ciudad con una perspectiva social.
“Te das cuentas de las diferentes vidas que las personas llevamos, justo te hace salir de tu burbuja de que no todas las personas viven como tú y allí afuera hay personas que necesitan de tu profesión y puedes hacer algo al respecto para cambiarles la vida”, compartió Alejandra Mancilla, quien cursa el último semestre de la carrera en Ingeniería Civil.
“Me quedo con las interacciones y la conexión que logramos tener con las mujeres de San Juan de Ocotán. Al ver que queríamos cooperar, abrieron sus corazones y cada vez que llegamos, recibíamos un abrazo de agradecimiento por compartir el tiempo y los trabajos», mencionó Samantha Aubert.
Para el profesor del DHDU y arquitecto portugués Joao Teles Barbosa, los participantes del PAP lograron “entender la ciudad no solo en sus aspectos técnicos sino en cómo viven las personas mediante el contacto directo con ellas”. Lo anterior «les da una sensibilidad distinta y una perspectiva más social para su futuro y sus proyectos profesionales”, explicó.
La labor de los alumnos y profesores de ITESO es bien correspondida y recordada por los vecinos de San Juan de Ocotán. Elma Escobar, de «Mujeres Unidas…», considera que esta experiencia impulsó a las vecinas a «ser mejores» y «optar por vivir un poco mejor y tener un entorno mejorado», luego de un inicio difícil ya que no creían que sus demandas fuesen escuchadas.
«Nos animaron, nos dieron nuevas ideas y nos convencieron de que nuestro pueblo podía verse mucho mejor», mencionó. “Les agradecemos porque siempre tuvieron paciencia con nosotras, y hubo unidad y confianza».
La fiesta de los tastoanes, que renueva la fe de los creyentes católicos y refuerza los lazos comunitarios de San Juan de Ocotán mediante la unión de las culturas indígena y española, ahora se acompaña de un nuevo sincretismo: academia y ciudadanos han demostrado que pueden entenderse entre sí y trabajar juntos para codiseñar una mejor vida urbana y comunitaria.
Participantes del proyecto «Recuperando la vitalidad de los espacios públicos de Sna Juan de Ocotán Indígena», dentro del PAP Co-diseño para la movilidad urbana y entornos habitables»
Profesores del PAP y del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano:
Karla Bañuelos Miranda
Joao Teles Barbosa
Hugo García Sahagún
Estudiantes:
María José Tejeda Hernández – Arquitectura (Egresada)
Samantha Aubert Cárdenas – Arquitectura
David Silva Romo – Arquitectura
Luis David Pulido Elizondo – Arquitectura
Nacho Gómez – Arquitectura
Luis Gerardo Meza Viera – Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje
Escarlette Acuña Guerra – Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje
Daniela Gachuzo Landino – Diseño
Gissel García Hernández – Diseño
Andrea Millán – Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje
Jimena Palacio Aguirre – Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje
Rogelio Figueroa Sánchez – Desarrollo Inmobiliario Sustentable
Antonio López Álvarez – Ingeniería Civil
Alejandra Mancilla Olivera – Ingeniería Civil
Juan Pablo Sánchez Barragán – Ingeniería Civil
FOTO: Zyan André
