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Finanzas como herramienta de emprendimiento nacional

Finanzas como herramienta de emprendimiento nacional

La pandemia amenazó con tirar el emprendimiento de Diana Laura Galván Ortega, alumna de la Licenciatura en Finanzas; hoy la botana Maicitos se distribuye en todo México

Diana Laura Galván Ortega eligió la carrera de Mercadotecnia en el ITESO, ya que le gustaban casi por igual las matemáticas y el diseño, y creyó que en esa carrera podría combinarlas. Pero el primer semestre se dio cuenta que no era así. 

“Me la pasaba pensando, ‘si esto no me gusta, y esto tampoco me interesa, ¿a qué me voy a dedicar?’”, cuenta sobre sus primeros meses en el ITESO. 

Siempre había querido emprender por su cuenta, tener su propia empresa y dirigir su propio negocio. Solo que le quedaba la duda de cuál sería la mejor carrera para ella, y aunque Mercadotecnia era un buen punto de partida, no sentía que fuera su mejor opción. 

“No sabía cómo empezar ni por dónde, pero mi plan era estudiar una carrera que me gustara, para poder trabajar unos años, capitalizarme, y luego hacer lo mío”. 

Por suerte, llegó a su vida la clase de Información financiera. “Y me encantaba esa materia. Era a las siete de la mañana y yo era feliz. Y me gustaba mucho platicar con Judith Ortiz, la maestra, porque ella era empresaria, y yo veía en ella lo que yo quería hacer en un futuro”. 

Le confió a Judith sus inquietudes de cambiarse de carrera, a partir de su amor por la materia. Aunque su carrera era Contaduría, fue ella quien le recomendó la carrera de Finanzas. “Fue la mejor decisión de mi vida, amo esta carrera. Desde la primera clase, dije, ‘sí, esto es lo que yo quiero’”. 

El llegar en segundo semestre implicó que tomara algunas materias para las que quizá no se sentía preparada para cursar; algunas eran más avanzadas.  

“Llegué, por ejemplo, a la clase de Bolsa de valores, y ni siquiera había llevado economía, así que tuve que ponerme al corriente rápido. Me sacó de mi zona de confort porque tuve que estudiar mucho para poder estar al nivel que llevaban mis compañeros”. 

A Diana le entusiasmaba que sus profesores tuvieran carreras, empresas o empleos además de la enseñanza, y aprender de alguien que vivía día a día de lo que enseñaba.  

“Me encantan las instalaciones, que haya muchos espacios verdes y que el ITESO fomente esta parte de la salud mental e integral en el alumno. Que haya un gimnasio, que haya actividades deportivas, que haya cosas que hacer más allá de solamente estudiar. Que tengan este espíritu de que no todo es estudio; eres una persona que necesita estar bien consigo mismo para estar bien con la escuela, con el trabajo y con la vida en general. Me encanta esta filosofía”. 

“Todo nuestro equipo tiene menos de 25 años. Donde otras empresas dudan de contratar a recién egresados por miedo a que metan la pata, nosotros decimos, ‘riégala, porque si no la riegas, no vas a aprender’. Además, estamos actualizados en todo, en términos de tecnología y aprendizajes de la carrera, y te damos más ideas de las que tú puedes ver desde otra perspectiva. Si tú te abres la posibilidad a que los chavos te ayuden, ellos te darán muchísima más energía e ideas nuevas”. 

Incluso, su primer Proyecto de Aplicación Profesional fue de Economía social, en el que asiste a ferias de microproductores para, desde su experiencia, ponerse a su disposición para apoyarlos en los aspectos de su negocio – finanzas, pero también comunicación, redes sociales, o métodos de producción masiva -. 

Su cariño por la carrera y la universidad hicieron que la pandemia de covid-19, con el consiguiente cambio de clases presenciales a virtuales, fuera un proceso difícil para Diana. Pero, paradójicamente, resultó a su favor. 

“Puedo hacer muchas más cosas, no necesito invertir tanto tiempo para trasladarme de un lado a otro, hago mis cosas, voy a clases y todo lo hago en un mismo lugar, y creo que esto ayudó a que pudiera emprender en media pandemia”. 

Antes de que el covid-19 llegara a México con fuerza, Diana y Pedro Aragón – el “chico de las empanadas”, famoso en el ITESO por vender sus recetas por los pasillos para solventar sus gastos, y estudiante de Ingeniería en Empresas de Servicios – tenían un negocio de venta de celulares. A la vez, Pedro tenía esta idea de ampliar su negocio de empanadas, reclutar a más estudiantes, para que también pudieran tener un ingreso. 

Después, se les presentó una oportunidad de emprender con un producto de maíz inflado al vapor, llamado Maicitos, en distintas presentaciones de sabores: fuego, jalapeño, ranchero, crujiqueso, natural, y sabor incógnito. Esta botana es libre de gluten, azúcar y colesterol, y 99% libre de aceite. 

“Juntábamos a grupos de estudiantes, les hablábamos del producto, y los invitábamos a venderlo en sus escuelas; porque en las escuelas todo se vende súper rápido. Y comenzamos a tener muchas ventas y a armar grupos, dentro de las mismas universidades, con líderes que distribuyeran a más chavos, para que ellos los distribuyeran en sus escuelas”. 

La pandemia amenazó con tirarles sus avances – apenas habían iniciado su negocio a principios de 2020 -. Se cayeron todas sus ventas al principio, pero no se desanimaron: trasladaron su modelo de negocio a digital.  

“Le dimos capacitación a todas las personas, fue enseñarles cómo vender desde sus casas, cómo surtir pedidos a domicilio, trucos para vender más… Y ahora estamos con un modelo con distribuidores en el que ellos mismos venden los productos para ganar sus propios ingresos. Esa es la finalidad del proyecto: que las personas crezcan económica y personalmente”. 

Además, la gran mayoría de las personas que trabajan en la empresa – tanto a nivel administrativo como los distribuidores – son jóvenes, muchos menores de 25 años.  

“Creemos que cuando estás en la universidad, o estás recién egresado, las empresas te piden experiencia, y muchas veces vas en ceros, y muchas veces aceptas un primer trabajo que es muy mal pagado, ‘por la experiencia’, que no te dan una flexibilidad de horario para hacer tus proyectos. 

“Nuestro compromiso fue, ¿cómo hacemos que estos chavos desarrollen habilidades empresariales antes de salir de la carrera, para que cuando egresen, tengan más seguridad al buscar el empleo que quieren?”. 

“Sentimos que en México hay esta cultura en muchos lados de no querer que otros progresen por miedo a que tú no puedas hacerlo. Y en nuestra empresa creemos que, si tú creces, yo crezco, lo hemos fomentado mucho, y eso ha tenido resultados, sobre todo entre jóvenes”. 

La experiencia de vender un producto, afirma Diana, te da herramientas. Puede que comiences con la sola intención de ganar dinero para cubrir tus estudios o tus gastos personales, pero al comenzar a ver resultados de su esfuerzo, llegan otros beneficios: crecimiento personal, trabajo en equipo, se forman grupos de trabajo y se hacen comunidades que se ayudan unas a las otras para crecer juntos. 

“Hay personas que ya egresaron, y se dedican al 100% a la distribución de Maicitos porque les va muy bien, o que han renunciado a sus trabajos para dedicarse a esto. Hay chavos que lograron comprarse computadoras para sus clases, o comenzaron a pagar su propio coche, o independizarse”. 

Maicitos celebró su primer aniversario hace tres meses, y ya tiene 25 personas en operaciones, y cerca de 2,000 personas en todo México entre líderes, distribuidores y vendedores. 

Es un esfuerzo en equipo, menciona con orgullo Diana, y cada persona involucrada ha sido responsable de la capacidad de esta empresa de salir adelante en plena pandemia y tener un empleo, en un escenario en el que quedan 2,1 millones de empleos por recuperar en México, y 7 de cada 10 desempleados son mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicados en mayo. 

“Sentimos que en México hay esta cultura en muchos lados de no querer que otros progresen por miedo a que tú no puedas hacerlo. Y en nuestra empresa creemos que, si tú creces, yo crezco, lo hemos fomentado mucho, y eso ha tenido resultados, sobre todo entre jóvenes”. 

Diana considera que las empresas que toman a estudiantes o egresados como practicantes sin paga, o en empleos con sueldos bajos y poco incentivo de crecimiento se están perdiendo de una gran oportunidad de aprovechar las cualidades de estas nuevas generaciones para resolver conflictos, aprender con rapidez y trabajar con entusiasmo para el beneficio común. 

“Todo nuestro equipo tiene menos de 25 años. Donde otras empresas dudan de contratar a recién egresados por miedo a que metan la pata, nosotros decimos, ‘riégala, porque si no la riegas, no vas a aprender’. Además, estamos actualizados en todo, en términos de tecnología y aprendizajes de la carrera, y te damos más ideas de las que tú puedes ver desde otra perspectiva. Si tú te abres la posibilidad a que los chavos te ayuden, ellos te darán muchísima más energía e ideas nuevas”. 

Diana lleva ocho semestres de Finanzas y muchos cambios personales en su vida; siempre ha sido una persona positiva, y estos meses, aunque llenos de buenas noticias, también estuvieron llenos de retos y dificultades. Ha priorizado mucho su salud mental y la de quienes la rodean, y reconoce el esfuerzo de ella y su equipo de perseverar en tiempos tan difíciles. 

“Lo que más me llevo de esta experiencia es la capacidad de hacer las cosas, y mucho crecimiento en cuanto a inteligencia emocional, que creo que es algo importante de tener para enfrentar las adversidades. Me siento bien, estoy feliz con lo que hago y veo a mi equipo creer, y eso me llena de satisfacción; poderlo compartir con los demás”. 

“Me encantan las instalaciones, que haya muchos espacios verdes y que el ITESO fomente esta parte de la salud mental e integral en el alumno. Que haya un gimnasio, que haya actividades deportivas, que haya cosas que hacer más allá de solamente estudiar. Que tengan este espíritu de que no todo es estudio; eres una persona que necesita estar bien consigo mismo para estar bien con la escuela, con el trabajo y con la vida en general. Me encanta esta filosofía”. 

Quienes estudian la Licenciatura en Finanzas en el ITESO al egresar serán expertos en inversiones y en la obtención de financiamientos, pueden emprender su propia empresa y ofrecer asesoría a negocios que necesitan invertir sus recursos, evaluar inversiones y obtener financiamientos; podrán trabajar en corporativos de finanzas, casas de bolsa, empresas públicas y privadas y emprendiendo nuevos negocios; podrán brindar asesorías que mejoren las prácticas de corredurías y firmas consultoras; seleccionar acciones y bonos en bolsas de valores que resulten redituables a los accionistas y fomenten el desarrollo de la comunidad; desarrollan estrategias financiera sy de negocios que fomenten el desarrollo y la creación de valor en las organizaciones.

Ve aquí el plan de estudios: https://carreras.iteso.mx/finanzas

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Sobre el Autor

Adriana López Acosta

Adriana López-Acosta Sandoval es egresada de Ciencias de la Comunicación del ITESO y colabora con historias y entrevistas bien contadas en CRUCE y en otros medios locales. Es periodista, artista y música profesional. Búscala en Spotify y Medium como "Agris" y procura tener pañuelos a la mano, pues puedes echarte a llorar.

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