Te invitamos a moverte en comunidad en los eventos de la Semana de la Actividad Física ITESO
Por Álix Ximena Maciel Guerrero
La actividad física es mucho más que hacer ejercicio o ir al gimnasio: es una forma de reconectar con nuestro propio cuerpo.
En un mundo donde pasamos tantas horas sentados frente a pantallas, estudiando o trabajando, movernos se vuelve casi una necesidad emocional, además de física. Caminar, estirarse, bailar o simplemente salir a dar una vuelta, ayuda a liberar tensión, despejar la mente y recordar que el cuerpo también necesita atención. No se trata de alcanzar un rendimiento perfecto, sino de sentirnos vivos y presentes en lo cotidiano.
Para los universitarios, mantenernos en movimiento es especialmente importante porque la vida académica suele estar llena de estrés, presión y largas jornadas sedentarias. La actividad física puede convertirse en un espacio personal para descansar mentalmente, mejorar nuestra concentración y recuperar energía. Muchas veces pensamos que hacer ejercicio quita tiempo de estudio, cuando en realidad nos ayuda a pensar con más claridad, dormir mejor y afrontar los retos con mayor equilibrio emocional.
Mover el cuerpo también influye en cómo nos sentimos con nosotros mismos y con nuestro entorno. No hace falta realizar rutinas intensas: pequeños movimientos constantes, como caminar más, usar las escaleras o dedicar unos minutos a estirarnos, pueden marcar una diferencia real en la manera en que vivimos y experimentamos nuestro día a día.
El Día Mundial de la Actividad Física se celebra cada 6 de abril, y tiene como objetivo recordarnos la importancia de mantenernos en movimiento para cuidar nuestra salud física y mental. Más que una fecha, es una invitación a reflexionar sobre nuestros hábitos diarios y reconocer que la actividad física no tiene que ser complicada ni exclusiva del deporte competitivo, sino algo accesible para todas las personas.
En ITESO, esta conmemoración se vive a través de la Semana de la Actividad Física, una serie de actividades pensadas para demostrar que moverse puede adaptarse a distintos intereses, capacidades y estilos de vida. Durante la semana realizaremos dinámicas recreativas, caminatas por el campus, activaciones breves para romper largos periodos de inactividad, el Reto ITESO con circuitos físicos, sesiones de yoga al aire libre, espacios de baile, un taller de Chi Kung y foros académicos que reflexionan sobre el deporte y la actividad física como herramientas de transformación social. Estas actividades no solo promueven el ejercicio, sino también la convivencia, el bienestar emocional y la construcción de comunidad, reforzando la idea de que cuidar el cuerpo y la mente puede ser una experiencia colectiva y significativa.
Conoce todo el programa a detalle aquí: https://tr.ee/DMAF
¡Nos vemos en alguno de estos puntos, para movernos en comunidad!
FOTO: Comunicación Deportiva ITESO
