Periodista y profesor de la Northeastern University School of Journalism en Boston, Alan Schroeder analizó lo que puede ocurrir en las presidenciales del 8 de noviembre.
El proceso para elegir al presidente de Estados Unidos es complejo.
Y explicarlo es, en palabras de Alan Schroeder, “tratar de explicar lo inexplicable”. No obstante, el periodista y profesor de la Northeastern University School of Journalism de Boston, Massachusetts, visitó el ITESO, invitado por la Oficina de Relaciones Institucionales y el Consulado General de Estados Unidos en Guadalajara, para arrojar algunas luces sobre dicho proceso electoral y analizar con la comunidad universitaria lo que podría ocurrir de aquí al 8 de noviembre, día en el que nuestros vecinos del norte elegirán a la sucesora (o sucesor) de Barack Obama en la Casa Blanca.
Para comenzar, Schroeder explicó a los asistentes —quienes llenaron el Auditorio M— que la de este año será una elección peculiar, ya que enfrentará a “los dos candidatos más viejos en la historia de Estados Unidos. Hillary Clinton tiene 68 años y Donald Trump, 70”, recordó.
“Son dos candidatos con un serio problema de popularidad. Además, la presencia de Trump cambió las reglas del juego, porque introdujo conceptos nunca antes vistos”.
Dicho esto, revisó los cuatro momentos de la campaña: las elecciones primarias, en las que los precandidatos buscan ganar cada estado; las convenciones nacionales de los partidos Demócrata y Republicano, en las que ambos designan a sus candidatos; los debates, que serán tres y, finalmente, el día de la votación.
Lo que se viene son los debates, y Alan Schroeder señaló que es muy difícil que Donald Trump participe en los tres porque “seguramente asistirá al primero y, si no tiene buenos resultados, seguramente no irá a los otros”. En cambio, añadió, “Hillary Clinton tiene mucha experiencia, está muy preparada”.
Schroeder explicó que hay tres grandes grupos interesados en las elecciones: los partidos políticos, los medios de comunicación y los votantes. Sobre estos últimos señaló que el voto hispano tiene mucho peso, sobre todo el de los mexicanos.
“El electorado mexicano es un gigante durmiendo; cuando despierte, hará la diferencia. Este año tiene una gran motivación: los votantes están molestos, ofendidos”. Esto, ya se sabe, por la postura que ha manifestado Donald Trump respecto al tema de la migración y las expulsiones masivas que pretende llevar a cabo, por más que en fechas recientes haya suavizado su discurso.
Durante la ronda de preguntas, Schroeder fue cuestionado sobre la participación de candidatos de otros partidos, como Gary Johnson, del Partido Libertario, o Jill Ellen Stein, del Partido Verde.
“Republicanos y Demócratas son dos partidos muy fuertes. Para asistir a los debates los candidatos deben contar con por lo menos el 15% de las votaciones electorales. Johnson tiene el 10% y Stein entre el 2 y el 3%, por lo que es difícil que sean tomados en cuenta”.
En ese sentido, concluyó, es poco probable que ocurran cambios en el mapa electoral, al menos en el corto plazo. Foto Luis Ponciano