Académicos del ITESO comparten sus reflexiones sobre lo que dejó el 2025, recordatorios de pequeñas victorias, predicciones y deseos de lo que aún podría hacerse bien en este año
El tiempo es relativo. El año que inicia parece una extensión de las problemáticas que ya se padecen tanto a nivel local como nacional. Eso sí, la Copa Mundial de la FIFA (por sus siglas en francés Fédération Internationale de Football Association), modificará la dinámica del escenario. Traerá mejoras en infraestructura largamente esperadas, pero también nuevos desafíos en medio de un panorama ya desalentador debido a la crisis forense, las desapariciones forzadas, el rezago económico, las violaciones a derechos humanos y reformas legislativas que amenazan la democracia. Académicos del ITESO comparten sus reflexiones sobre lo que dejó el 2025, recordatorios de pequeñas victorias, predicciones y deseos de lo que aún podría hacerse bien.
Deportes: El precio de ser capital mundialista
El Mundial de Futbol ha transformado el paisaje tapatío desde el comienzo del 2025, especialmente en términos de movilidad. Vialidades cerradas, remodelaciones, reparaciones aparatosas que han dificultado el acceso al espacio público e incluso expulsado a sus habitantes, como ocurrió en el Parque Rojo. José Manuel Leal, profesor del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos (DESOJ), advierte que ser sede es beneficioso porque las mejoras son necesarias. Un ejemplo es la aportación de entre 1,500 y 2,000 millones de pesos que el gobierno federal hará a Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México (CDMX), que hospedarán 13 de los 104 partidos que se jugarán en Norteamérica. Sin embargo, el académico, cuestiona si sólo un evento de esta magnitud puede lograr que los municipios a reparen avenidas que llevan años incompletas o llenas de baches.
Leal añade otros puntos clave. A la población de Guadalajara, que ya enfrenta problemas de movilidad y acceso a agua potable, se le sumará más de un millón de personas por poco más de un mes. Esto plantea dudas sobre si el gobierno está preparado para garantizar recursos básicos como energía eléctrica. Además, señala dos retos críticos: la gestión de residuos y la saturación vial. Con un sistema de recolección que por años ha dejado mucho que desear y lluvias que ya son sinónimo de inundaciones (que en 2025 cobraron la vida de casi 20 personas), el riesgo es un tráfico paralizado.
Alejandra Cartagena, académica del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia (CUDJ), Francisco Suárez, SJ, subraya otra incongruencia. Mientras se destinan millones para mostrar la mejor imagen de la ciudad ante el mundo, Jalisco es una de las entidades con más personas desaparecidas. Entre enero y octubre de este año se localizaron 49 fosas clandestinas en el estado. A esto se le suma la crisis forense. Según un análisis realizado por el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD), lo que Proyecto de Presupuesto de Egresos de Jalisco para 2026 destina al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), tendrá una disminución de 14 millones de pesos. Su presupuesto anterior, sumado al de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco, apenas alcanza una cuarta parte el gobierno federal destinó a la movilidad por el mundial.
Marcos del Rosario, director del DESOJ, señala que el Mundial podría ser una oportunidad para impulsar políticas públicas orientadas a la convivencia y la seguridad desde el deporte. Sin embargo, advierte que la falta de planeación y seguimiento a estas iniciativas podría derivar en el mismo desenlace que otros eventos de gran escala en la región: “Espero que no se repita lo ocurrido en los Panamericanos, donde en lugar de una gran derrama económica quedaron enormes deudas y fraudes”, afirma. Por su parte, Mireya Pasillas, académica de la Escuela de Negocios del ITESO (ENI), subraya que el impacto económico será limitado y no compensará la desaceleración que arrastra el país; la derrama se concentrará en hoteles y restaurantes, sin beneficios reales para la población en general. Las predicciones apuntan a que, sin planeación integral, el evento dejará beneficios mínimos.
Derechos humanos: la deuda insalvable del Estado con los mexicanos
México enfrenta una crisis humanitaria marcada por desapariciones, reclutamiento forzado, feminicidios, ataques a la libertad de expresión, agresiones contra defensores de derechos humanos y una impunidad que es un caldo de cultivo para la violencia. Hay más de 133 mil personas desaparecidas y alrededor de 72 mil cuerpos sin identificar en instituciones forenses a nivel nacional. Jalisco, sede mundialista, concentra uno de los índices más altos del país, con casi 16 mil personas sin localizar.
A pesar de este panorama, Cartagena reconoce algunos avances normativos: “Acaba de salir una convocatoria a organizaciones de la sociedad civil, colectivos, familiares de personas desaparecidas, academia y a quien se quiera sumar para la revisión, armonización y actualización del Protocolo Homologado de Búsqueda”. Sin embargo, advierte que persisten retrocesos graves, como la desaparición de organismos autónomos, la falta de contrapesos y los riesgos en la elección de jueces. “Para el próximo año […] creo que uno de los grandes retos será tener un sistema judicial fuerte, donde la impunidad de los delitos no sea la regla”.
Para 2026 se espera que avance el diálogo para tipificar el delito de reclutamiento forzado, un paso importante para la prevención de la desaparición forzada. “Me parece que falta todavía no solo reconocer la realidad, sino garantizar que las personas no sean desaparecidas y que, cuando lo sean, sean localizadas”, dice Cartagena.
La académica subraya que parte importante de los avances y el reconocimiento de estas problemáticas han sido posibles gracias a la movilización social, especialmente de los colectivos de madres buscadoras: “Hay una gran estructura en defensa de los derechos humanos en el país, que se indigna, que trabaja y que sigue poniendo en la mesa los temas importantes […] también es importante reconocer esas luchas sin romantizarlas”, añade.
Para Francisco Silva, profesor del DESOJ, este 2025 estuvo marcado por una postura contradictoria del gobierno federal en torno al aprovechamiento de los recursos naturales. “Mientras se trate de proyectos públicos se minimiza la importancia de la evaluación de los impactos ambientales […] cuando se trata de proyectos de carácter privado, el Estado mexicano ha sido muy exigente con el cumplimiento de las disposiciones ambientales”, menciona.
Aun así, reconoce avances significativos. Entre ellos, la atención al crecimiento urbano sustentable. “Cada vez tenemos ciudades que se apegan más a los lineamientos establecidos en los ordenamientos ecológicos”, explica. Esto ha permitido frenar la expansión desordenada y delimitar zonas donde no puede haber desarrollo por falta de servicios básicos como agua y energía. Sin embargo, advierte que: “Nos hace falta mucho porque las huellas de las ciudades son muy grandes y se dieron con esquemas desordenados; corregir eso nos llevará tiempo, pero evitar que continúe hacia las afueras es un gran avance”.
Los retos son numerosos. Persiste la falta de coordinación institucional y la ausencia de juzgados especializados en materia ambiental, a pesar de que la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental lo exige desde 2013. “Tenemos jueces civiles que no tienen especialidad en materia ambiental, resolviendo las cuestiones ambientales, por lo tanto, las deficiencias en el desahogo de los procesos son muy altos”, afirma. Esta carencia limita la aplicación efectiva de las leyes y la restauración de daños ecológicos. A ello se suma la crisis de movilidad urbana. La contaminación generada por el parque vehicular y la falta de infraestructura adecuada amenazan con deteriorar aún más la calidad del aire.
De cara a 2026, Silva considera importante poner atención a la iniciativa de reforma a la Ley de Aguas Nacionales. “El gobierno actual está más interesado en acabar con los feudos creados por concesiones, pero poco se habla de la contaminación del agua”, apunta. También considera necesaria la aprobación de la Ley de Economía Circular, pendiente desde hace años, para reducir la generación de residuos. Otro punto crítico es la ordenación agroindustrial, especialmente en cultivos como aguacate y agave, cuya expansión descontrolada ha provocado deforestación y sobreexplotación de acuíferos en algunas regiones. Finalmente, plantea la necesidad de unificar las legislaciones urbanas y ambientales en Jalisco, así como fortalecer la verificación vehicular y un transporte público eficiente.
Política: Entre reformas imprevistas e iniciativas pausadas
La aplicación de la reforma al Poder Judicial fue uno de los hechos más relevantes del año pasado, junto con su proceso electoral. A ello se sumó la desaparición de organismos autónomos como el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). “El INAI me parece que es una de las pérdidas más visibles porque es una de las que más afecta a toda la ciudadanía”, señaló Marcos del Rosario, director del DESOJ.
En el ámbito federal, hubo señales de avance en la reducción de homicidios, aunque la violencia persiste en otras formas: extorsiones, desapariciones y crisis de seguridad. La prolongación del conflicto armado en Sinaloa y el asesinato de Carlos Manzo en Michoacán evidenciaron la fragilidad institucional y el abandono que aún se viven en muchos municipios.
El académico advierte sobre otros contextos críticos: “Hay una crisis en el campo muy fuerte. Parece que las políticas públicas no están funcionando porque la competitividad de los sectores agrarios no es eficiente; al contrario, su situación es muy precaria”. A esto se suma la polémica reforma a la Ley de Amparo, que califica como “una de las más dañinas que se ha tenido”, y entre sus consecuencias señala que “se va a debilitar la tutela real de los derechos humanos […] nos lleva a una inseguridad jurídica”.
Del Rosario advierte poner suma atención a la próxima iniciativa para la reforma electoral, que, en sus palabras “parece un cambio de reglas de juego que permita al partido oficial contar o asegurar mayorías permanentes”. Entre las propuestas que se discuten están la reducción de la representación proporcional, la eliminación del financiamiento a partidos y la desaparición de institutos electorales locales. “Lo que nos preocupa desde la academia es que se afecte el principio de equidad electoral y se merme la participación de las minorías que no tienen posibilidad de acceder”, advierte.
Finalmente, Del Rosario considera que la discusión que se retomará a principios de año sobre la reforma judicial en Jalisco es una oportunidad para garantizar perfiles con conocimiento, experiencia y conducta ética. “Es una oportunidad de oro para decir: estamos estableciendo un modelo de justicia único en el país”, concluye.
Movilidad: pensar en colectivo
2025 dejó en evidencia los problemas estructurales de la movilidad urbana en Guadalajara y su vulnerabilidad ante fenómenos naturales marcaron el año. “La cantidad de lluvia que se generó y los riesgos que esto trajo como deslaves e inundaciones, incluso […] llegó a generar pérdidas de vidas”, señaló Karla Bañuelos, profesora del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU). Estos eventos subrayan la urgencia de atender la gestión del riesgo y los impactos del cambio climático.
Aunque existen instrumentos como la Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial (ENOT), los retos persisten en la coordinación entre los niveles de gobierno para que las políticas se traduzcan en acciones efectivas. “Los grandes retos se encuentran en la coordinación entre los diferentes actores para que estos elementos […] puedan aterrizar de manera operativa en esos territorios”, advirtió la académica.
Las expectativas para el próximo año se centran en proyectos que podrían mejorar la movilidad, como el lanzamiento del plan maestro de Mi Bici, la inversión en transporte público masivo y que se proponga una solución al congestionamiento de López Mateos que tome en cuenta las mesas de trabajo realizadas con colectivos e instituciones. Sin embargo, Bañuelos advierte sobre la falta de transparencia y continuidad en los proyectos: “Me preocupa […] la certidumbre que tenemos las y los ciudadanos […] de que los proyectos se apoyen en evidencia técnica”.
Finalmente, Bañuelos resalta la necesidad de una visión sistémica que también aborde la gestión del transporte de mercancías y apueste por movilidad colectiva frente a la motorización masiva: “Si nosotros no robustecemos los sistemas de transporte público […] probablemente en los próximos años estemos enfrentando retos más graves que los que hoy tenemos”.
La creciente demanda y sofisticación de tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA), ha impulsado el desarrollo de sistemas de cómputo como semiconductores especializados de alto rendimiento. Una tendencia que crecerá en los próximos años. En este panorama, Guadalajara busca consolidarse como un centro estratégico: “Le apostamos más a la parte de lo que es el diseño y la verificación de los sistemas electrónicos”, señaló Omar Longoria, coordinador de la Maestría en Diseño Electrónico, quien destacó la relevancia de garantizar la funcionalidad de los productos para evitar fallas costosas.
Los desafíos que la IA pone sobre la mesa van más allá de lo técnico. La regulación ética y el impacto ambiental de su uso masivo dominarán la discusión. “Otro impacto que estaríamos viendo […] es esta cuestión de la ética, el uso y la regulación de la IA. Ahí va más adelantado tanto Estados Unidos como Europa […] en México, todavía estamos atrás”, advirtió el académico. El consumo energético y de agua en centros de datos también plantea dilemas frente al cambio climático. “Eso tendrá un gran impacto en la cuestión geopolítica”, apuntó. Aunque la IA ofrece soluciones para optimizar recursos, será crucial evaluar el equilibrio entre beneficios y costos.
En el contexto global, destaca la orden ejecutiva estadounidense “Launching the Genesis Mission”, que redefine la IA como parte de la infraestructura de seguridad nacional. Este proyecto busca acelerar el desarrollo de modelos. Naturalmente esto sugiere riesgos éticos al concentrar grandes cantidades de información sensible en entornos cerrados y militarizados.
Finalmente, la narrativa sobre IA podría transformarse: “Esperaríamos ver una narrativa que cambie del reemplazo de las personas […] a donde la IA es tu colaborador, un colaborador productivo, eficiente, con el que puedes convivir”, concluye Longoria.
Cultura: el arte desde una perspectiva social
Para la universidad, el 2025 fue un año de exposiciones que no solo dialogaron con la estética, sino que también abordaron la importancia de los derechos humanos. Para Talien Corona, académica del Centro Interdisciplinario para la Formación y la Vinculación Social (CIFOVIS), es imposible que el arte se desentienda de las problemáticas de nuestro contexto, sobre todo cuando hieren y descomponen el entramado social, como las desapariciones y los feminicidios. Entre las exposiciones destacaron Vestir la guerra sucia represión (1968-1978), en colaboración con el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (Mupag); HILAR: 20 años de práctica textil frente a la violencia en México; y la muestra Palestina Vive, presentada en la Biblioteca Jorge Villalobos Padilla SJ.
El compromiso social que caracteriza a la universidad permea en estas propuestas. Talien añade que estos temas también se encuentran a nivel municipal, “es imposible pretender llegar a un cargo público sin tenerlo en la agenda”. Señala que es importante explorar estos temas con otros lenguajes, además del académico o periodístico, ya que el arte es un medio capaz de invitar a la reflexión y alcanzar a públicos más amplios.
La académica subrayó que uno de los próximos diálogos en lo público debe centrarse en la descentralización del arte, no solo a nivel nacional, sino también estatal, para que la distribución del presupuesto permita generar iniciativas que amplíen el acceso y dignifiquen el trabajo de artistas y talleristas en todas las regiones de Jalisco. Asimismo, la actualización de la Ley de Fomento a la Cultura del Estado de Jalisco, vigente desde el año 2000, que ha quedado rezagada frente a avances como lo digital y la virtualidad. Entre sus expectativas para 2026 se encuentra una difusión cultural más articulada, con cooperación fortalecida entre el Consejo Estatal y la Secretaría de Cultura, así como el reconocimiento tanto a artistas emergentes como a creadores consolidados.
Por su parte, Maya Viesca coordinadora del del Centro de Promoción Cultural (CPC), hizo un recuento de los momentos que marcaron la vida universitaria: la celebración por los 60 años de las Orientaciones Fundamentales del ITESO (OFI), los 30 años del CPC y el 23º Festival Cultural Universitario (FCU). Para el próximo año, el FCU abordará temas como la identidad y la libertad. “El nuevo tema me parece que es súper potente, habitar al cuerpo y tiene que ver con mirar la diversidad corporal”, señaló Viesca. Además, el CPC trabajará en la actualización de sus programas para fortalecer la formación integral del estudiantado.
Economía: Un año de desaceleración económica
Para Mireya Pasillas, académica de la Escuela de Negocios del ITESO, el 2025 cerró con señales claras de desaceleración estructural en la economía mexicana. La caída en la inversión productiva, la pérdida sostenida de patrones registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la incertidumbre generada por la política arancelaria de Estados Unidos han configurado un panorama complejo para el próximo año. “Si no hay un cambio de rumbo, el crecimiento económico del 2026 no va a superar el 1%”, advierte Pasillas, subrayando que la renegociación del T-MEC y las reformas judiciales seguirán presionando la confianza empresarial.
El Boletín de Análisis Económico de la Escuela de Negocios ITESO (Núm. 23, diciembre 2025) coincide en este diagnóstico: “El estado podría entrar en 2026 con un crecimiento limitado, menor capacidad de generación de empleo de calidad y una base productiva más frágil”. Jalisco, cuarta economía del país, creció apenas 0.8% en 2024 y enfrenta múltiples problemas: servicios que avanzan lentamente, industria debilitada y una creciente dependencia de la informalidad.
“Si bien, la economía en general no está en recesión, el sector industrial sí lo está. Porque ya lleva varios trimestres con tasas negativas”, asegura Pasillas.
En este contexto, la economía informal se ha convertido en el principal motor del crecimiento. “En el primer semestre de 2025, la economía informal creció 2.9% a nivel nacional y 2.7% en Jalisco, superando al PIB nacional (0.7%) y al ITAEE estatal (0.8%)”, señala el boletín. Este dinamismo contrasta con la fragilidad del sector formal: el empleo formal acumuló apenas 599 mil puestos en todo el país y 48 mil en Jalisco, la cifra más baja desde 2020. La pérdida de patrones (17 meses consecutivos de caídas), confirma la erosión del tejido microempresarial, lo que limita la capacidad de generar empleos de calidad.
A esto se suma la inflación, que, aunque se moderó, sigue siendo un desafío. En noviembre, México registró 3.80% y Jalisco 3.93%, por encima del promedio nacional, con presiones persistentes en alimentos, vivienda y servicios. De cara al 2026, el reto será revertir la dependencia de la informalidad, reactivar la inversión y fortalecer la base empresarial para evitar que la economía estatal permanezca en un ciclo de bajo crecimiento y alta vulnerabilidad. En palabras de la académica, algo que podría brindar un poco de estabilidad es la pronta renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá T-MEC.
ITESO: un año para fortalecer la sustentabilidad del campus
Jorge Fernández Aguilera, director de Administración y Finanzas del ITESO, adelanta que el 2026 será un año de transformación para el campus: remodelaciones, nuevos espacios y procesos más digitalizados. Entre los proyectos más relevantes está la construcción del edificio Oriente, que albergará los departamentos de Administración, Economía y Mercadología, así como el de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos. “Va a llevar algunos años culminarlo, pero ya estamos por poner la primera piedra”, señala Fernández.
También se renovará el edificio A, comenzando por la primera planta y el mobiliario. A esto se suma la creación del ingreso vehicular norponiente, conocido como puerta cinco, con infraestructura automatizada similar a la del acceso sur. Otros cambios incluyen la mudanza del huerto agroecológico a un espacio definitivo, y la apertura de un laboratorio de tecnologías inmersivas en el edificio T, que integrará realidad virtual.
En materia de sustentabilidad, el ITESO continuará con su estrategia hacia la descarbonización del campus, con la meta de alcanzar el estándar Net Zero en 2030. Esto implica ampliar la instalación de celdas fotovoltaicas, medir la huella de carbono hasta de sus proveedores y optimizar el uso de agua mediante la ampliación de la planta de tratamiento y el aprovechamiento de agua donada para riego “ya estamos muy cerca de dejar de utilizar agua de pozo”, explica Fernández.
El plan también contempla fortalecer la movilidad sustentable como consolidar rutas de transporte colectivo, ampliar la aplicación All Ride para viajes compartidos y reducir la dependencia del automóvil individual. Todos los nuevos edificios incorporarán sistemas de captación pluvial.
FOTO: Roberto Ornelas
