Gracias a un programa internacional de certificación en hospitalidad y turismo, cinco estudiantes de la licenciatura en Administración de Empresas y Emprendimiento realizaron prácticas profesionales en el parque temático Walt Disney World Resort, en Orlando, Florida
En 2024, casi 50 millones de personas visitaron los cuatro parques temáticos de Walt Disney World Resort en Orlando, Florida, atraídas por la magia de sus escenarios inverosímiles y la nostalgia de reencontrarse con los personajes de las películas de su infancia. En primavera de este año, Valeria González, María José Franco, Hannia Cárdenas, Maya Soto y Mariana Fonseca dejaron de ser espectadoras de la fantasía para convertirse en parte del personal de este complejo turístico durante cinco meses.
“Me pareció muy atractiva la idea de no sólo estar de intercambio […] sino de tener una experiencia real en campo […] con una empresa global de ese tamaño”, menciona Valeria.
Las cinco estudiantes de la Licenciatura en Administración de Empresas y Emprendimiento participaron en el programa internacional Certificate in Applied Management for Hospitality and Tourism, resultado de una colaboración entre la University of California, Riverside (UCR), y el Disney International College Program. Este intercambio académico incluyó una etapa de formación teórica, con clases enfocadas en liderazgo, comunicación y gestión de servicios.
María José comparte que una de las experiencias más significativas del programa fue la convivencia con estudiantes internacionales. “Hice amigos de todo el mundo […] españoles, japoneses, colombianos y costarricenses”, recuerda. Esta interacción intercultural no solo enriqueció su perspectiva, sino que también se reflejó en su desempeño profesional, al aplicar lo aprendido en la atención directa a visitantes de Disney World.
Después de esa primera fase de dos semanas en la UCR, viajaron hasta Orlando, donde continuaron su capacitación, principalmente en las áreas de comida y de ventas de los cuatro parques temáticos. Tuvieron que apegarse a los rigurosos reglamentos de atención al cliente, puesto que la construcción de la fantasía está estrechamente relacionada con la hospitalidad.
“A veces, simplemente no estabas en el modo de tener el día más mágico y poder compartirlo con los demás. Sin embargo, en eso consistía el trabajo. Había muchas personas que sólo irían una vez en su vida y era tu responsabilidad hacer su día especial”, comenta Mariana.
Durante su residencia en las instalaciones de Disney World, las estudiantes también aprendieron sobre el funcionamiento interno del corporativo, desde sus procesos operativos hasta la importancia de la infraestructura como elemento clave para garantizar la comodidad de los visitantes. “Todo tiene una razón de por qué y para qué […] Ninguna tienda es igual a otra, ningún restaurante”, señala Valeria, al destacar cómo cada espacio está diseñado para contribuir a la experiencia en el que se hace llamar “el lugar más mágico del mudo”. Describen que, entre sonrisas y uniformes, más parecidos a un disfraz, a veces se sentían como actrices.
Aunque todo lo anterior pueda apuntar al artificio, la interacción humana es real y envolvente. Valeria jamás olvidará cuando en el área de comida rápida se encontró a una familia: “estaban celebrando algo y me acerqué a preguntar. Había una niña a la que le acaban de decir que había vencido el cáncer”. Era la primera vez que asistían al parque. Conmovida, les envió un pastel y se esforzó por darles la mejor atención desde su papel.
Para las cinco, este intercambio fue mucho más que una estancia laboral en el extranjero o la obtención de un certificado en hospitalidad y turismo. Representó una experiencia integral en la que aprendieron a convivir con personas de distintas culturas, comprendieron el valor de la empatía y la atención al detalle dentro de una empresa y enfrentaron los desafíos de trabajar en una empresa global.
FOTO: Zyan André
