Cincuenta kilómetros verdes para olvidarse de los autos
No era la primera vez que visitaba el ITESO en sábado. Siempre me gustó llegar y ver la universidad vacía. Desde que ingresé por la puerta principal me di cuenta de que este era un sábado diferente. Fue el 19 de septiembre. “Traca traca”, sonaba la cadena de una bicicleta. “Tssss”, era el ruido de una llanta de bici ponchada. “Pum… Pum”, golpeaban las bicicletas cada vez que eran soltadas dentro de la caja de alguna de las camionetas estacionadas en la glorieta de ingreso. Ahí, apareció una figura espigada y canosa. Era Alejandro Pliego, coordinador de Actívate ITESO,...
Leer más

