El Edificio Xavier Scheifler, SJ, también conocido como R, que alberga la Rectoría y oficinas administrativas del ITESO, fue integrado al catálogo estatal de edificios con esta denominación, que reconoce las obras con valor arquitectónico construidas a partir del año 1900.

El Edificio Xavier Scheifler, SJ, o Edificio R, sede de Rectoría y de las oficinas administrativas del ITESO, ha sido reconocido como Inmueble de Valor Artístico Relevante por la Secretaría de Cultura del Gobierno de Jalisco, con el aval del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

Este nombramiento se otorga a los edificios construidos a partir del año 1900 que tengan un valor arquitectónico o estético relevante, ya sea de manera aislada o dentro de un entorno urbano característico, por ejemplo, un centro histórico.

«Para el ITESO resulta importante que se conozca este edificio; le da un valor agregado a nuestro campus que se reconozca la existencia de un inmueble relevante por su construcción, su autoría y por su nivel de conservación», compartió Pablo Vázquez Piombo, académico del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU) de esta casa de estudios.

Ubicado en el campus, frente a la Cafetería Central y colindante con la Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla, SJ, el Edificio de Rectoría es el segundo inmueble ligado al ITESO que forma parte de este catálogo de la Secretaría de Cultura estatal, tras la Casa ITESO Clavigero.

La obra se construyó en 1979 con la finalidad de albergar la Rectoría y departamentos administrativos de la universidad, funciones que cumple hasta la fecha. El proyecto fue encabezado por el arquitecto Salvador de Alba Martín, quien también desarrolló otros inmuebles icónicos en Jalisco, como el edificio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara, hoy Centro Universitario de Guadalajara (CUGdl), en la zona de La Normal.

El Edificio R se construyó en un plazo récord de 90 días, con el apoyo en el proyecto de los arquitectos León Leroy Díaz de León y Alfredo Varela Torres, así como de los ingenieros Alberto Varón Modiano, Julio Genaro Acero y Francisco Mercado.

Para cumplir con los tiempos reducidos y un presupuesto restringido, se construyó mediante sistemas de prefabricados en las fachadas, que en aquella época representaban una novedad, lo que convirtió al proyecto en un emblema arquitectónico desde sus comienzos. El resultado fue un inmueble que hoy es parte del patrimonio cultural jalisciense.

«Hasta la fecha, el edificio se ha ido ajustando y reacondicionando en los interiores a las necesidades, pero se ha logrado conservar la identidad, la imagen, el carácter y su estructura en lo exterior. El edificio se ha vuelto un ícono para la comunidad y el campus, confirmando el compromiso del ITESO con el patrimonio cultural del estado y evidenciando que ese patrimonio se sigue sumando y creciendo», declaró Vázquez Piombo.