En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna se llevó a cabo el conversatorio “La lengua materna como parte de la identidad de los pueblos originarios”, en el que participaron estudiantes del ITESO de origen mixteco, wixárika y rarámuri

Susana García Cortés es mixteca y egresada de la carrera de Administración de Empresas del ITESO. Llegó a la Universidad siendo bilingüe, pues además de español hablaba su lengua materna. No obstante, el idioma que importaba que aprendiera para fines de titulación era el inglés. 

Cursar la universidad le representó un reto distinto y mayor al de una persona que crece en un centro urbano donde la cultura mestiza y occidental es la dominante; además, venía de una escuela pública en una zona rural: “En lo académico, tenía que esforzarme lo doble, porque en las escuelas públicas no te enseñan al cien por ciento. Muchos de mis compañeros venían mucho más avanzados, incluso, por ejemplo, hablando inglés, que es algo con lo que yo batallé; yo ya era bilingüe, hablaba mixteco y español, pero el mixteco aquí no lo valen”. 

Ésta y otras situaciones son las que viven los hablantes de una lengua indígena en su proceso de adaptación a la sociedad predominante en la que se insertan, y fue una de las reflexiones que se tocaron durante el conversatorio “La lengua materna como parte de la identidad de los pueblos originarios”, que se realizó en el Ágora de la Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla, SJ, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna. 

La charla fue moderada por Emiliano Mejíaz, estudiante wixárika de Ingeniería en Biotecnología, y contó, además de García Cortés, con la participación de Elizabeth Bustillo, perteneciente al pueblo rarámuri y estudiante de Diseño Urbano y Arquitectura del Paisaje, e Índigo Sauleme Carrillo, wixárika y estudiante de la licenciatura en Arte y Creación, integrantes ellos del colectivo NUCU del ITESO, constituido por alumnos de pueblos originarios y comunidades afromexicanas. 

“Desde mi infancia crecí hablando mi lengua, fue la primera que aprendí, después fui aprendiendo el español; no sé en qué momento, pero ahora ha tomado parte de mi vida diaria. Intento con mi familia hablar solamente en rarámuri, no porque no entiendan el español, sino que me siento rara al estar hablando en español con mi mamá y mis hermanos. A veces se me olvidan algunas palabras en rarámuri, que son muy comunes, porque aquí no hay con quien platicar; la práctica cuesta, y es bastante difícil en ese aspecto”, dijo Bustillo. 

García Cortes trabaja actualmente desarrollando proyectos comerciales alrededor de las artesanías, incluyendo temas de comercio justo y economía solidaria, así como en el estudio profundo de las técnicas en los procesos artesanales para aumentar la valoración del legado cultural indígena. 

“He tenido que adaptarme a los contextos en los que he estado, por ejemplo, en la universidad: antes yo había estudiado en escuelas públicas, y en la universidad surge un choque cultural en el que llegas a conocer otras ideas y formas de vivir. Vengo de un espacio en el que hay pura gente que no ha tenido la oportunidad de estar una escuela privada; a veces te preguntas cómo es que existe gente con tantos privilegios, y cómo ven la vida de otra manera, siendo de la cultura occidental. Lo que he hecho, sin olvidar quién soy ni de dónde vengo, ni la lengua que hablo, es que me fui adaptando y fui compartiendo, para que los otros conozcan la manera en que yo pienso”, explicó. 

Para Carrillo Torres, la lengua materna es muy importante, es parte de él, de su nacimiento y esencia, desde el vientre de su madre. Es algo que se debe proteger y preservar, pues sabe que no hablarla y olvidarla significaría su pérdida, tal y como ya ha ocurrido con otras lenguas. 

“Si tú dices ser de un pueblo originario, pero no hablas tu lengua materna, no eres tal. Para ser parte de una comunidad indígena debes tratar de proteger lo más que puedas todo lo que es parte de ella, ya sea la vestimenta tradicional, la gastronomía típica, la medicina tradicional y la lengua materna. El hecho de olvidar una lengua que es parte de ti suena hasta triste, no debería ser así. Hay muchos jóvenes que nacen en zonas urbanas porque sus papás migraron y olvidan su lengua; mucho tiene que ver la discriminación en los espacios que viven, y por eso los padres deciden, por protegerlos, no enseñarles su lengua materna”, expresó.  

Tercera lengua

El Departamento de Lenguas (DEL) del ITESO cuenta actualmente, dentro de su Programa Alternativo de Inglés (PAI), con 12 estudiantes del Programa Indígena Intercultural (PII), el cual opera desde el Centro Universitario de Incidencia Social (Coincide). Estos estudiantes trabajan con el inglés como tercera lengua de aprendizaje, después del español y su lengua originaria. 

FOTO: Zyan André