El PAP “Nanotecnología con impacto en la industria” busca resolver problemas reales a partir del uso de la ciencia y la tecnología
El prefijo nano sirve para describir la milmillonésima parte de algo. Por simplificar, basta decir que una milmillonésima es una parte muy, muy pequeña. Desde esa admirable pequeñez, el PAP “Nanotecnología con impacto en la industria” busca tener una enorme incidencia en la industria y en el medioambiente.
“Este PAP se centra en el desarrollo de proyectos de investigación aplicada en nanotecnología, orientados a la solución de problemáticas reales en sectores como energía, medioambiente y agricultura”, explica la profesora Yenni Velázquez Galván. De este modo, el trabajo que se realiza busca que el estudiantado diseñe y ejecute proyectos de investigación, desarrolle materiales en escalas micro y nanométrica, ponga en práctica técnicas de síntesis, caracterización y análisis, generando así soluciones tecnológicas que tengan potencial para ser implementadas en la industria y generen un impacto social positivo. “Todo esto se realiza con un enfoque de trabajo multidisciplinario, de innovación de vinculación con necesidades reales del entorno”, agrega la profesora.
Si bien el PAP está abierto a estudiantes de las ingenierías en Nanotecnología, Química, Biotecnología, Electrónica y Ambiental, también se promueve la participación de otras disciplinas como Diseño, Análisis de Datos o Gestión Tecnológica, explica Velázquez Galván. Quienes participan de este proyecto tienen la oportunidad de desarrollar competencias clave para su ejercicio profesional, como son la aplicación del pensamiento científico; el trabajo en equipos multidisciplinarios; la comunicación científica, ya sea en la elaboración de reportes o en presentaciones orales; la resolución de problemas y el uso de tecnología especializada, que se complementan con un enfoque de innovación y sostenibilidad. “El PAP funciona como un espacio formativo que acerca a los y las estudiantes a la práctica profesional y a la investigación científica real, siempre conectando con el impacto social que conlleva la toma de decisiones en el desarrollo del proyecto”, dice Yenni Velázquez.
La profesora menciona que todos los proyectos buscan resolver problemas reales a partir del uso de la ciencia y la tecnología. Destaca tres: el desarrollo de materiales piezoeléctricos flexibles para generar energía a partir del movimiento; la producción de biocarbón para la remediación ambiental, que busca convertir residuos agroindustriales en un material capaz de retener contaminantes en el agua y para mejorar la calidad del suelo; y el desarrollo de hidrogeles que pueden retener el agua, con aplicaciones en insumos de higiene personal, alimentos y la agricultura.
FOTO:
