Más allá de la metáfora, el ITESO tiene un fuerte compromiso con el cuidado de la Casa Común y con ser un campus cada vez más sustentable, misión en la que participa toda la comunidad universitaria

Desde hace varios años, el ITESO ha sido bien calificado por el UI GreenMetric Ranking,
que valora las políticas de sostenibilidad ambiental de centros de enseñanza superior a nivel internacional. Y cómo no, si la universidad lidera en los rubros de tratamiento de residuos y en el manejo de energía y acciones para disminuir el impacto en el cambio climático entre las universidades privadas del país.

Todo esto se logra en comunidad: cada persona que forma parte del ITESO aporta su granito de arena. Aquí te contamos cómo.

Todo comienza contigo

Las pequeñas acciones cotidianas son las que, en su conjunto, generan un impacto positivo en este cometido itesiano de tener un campus sustentable.

La manera en que llegas al ITESO es un buen punto de inicio, ya que puedes hacerlo en bicicleta, transporte público, en auto compartido con otros estudiantes, o por medio del servicio de transporte que la universidad ofrece (al que accedes a través de la app AllRide). Súmate a ser parte de la comunidad, no del tráfico.

Por todo el campus encontrarás contenedores para los distintos tipos de residuos, con gráficas que te ayudarán a identificar cómo usarlos. Si requieres deshacerte de aparatos electrónicos y pilas, en los edificios T y W hay contenedores específicos para ello.

Algo tan simple como una botella rellenable para tomar agua puede causar un impacto positivo en la reducción de la huella ecológica. En el campus hay 41 bebederos donde puedes rellenarla y no te preocupes, que el agua, que se trata en la potabilizadora de la universidad, es de excelente calidad gracias a la riqueza del suelo del ITESO.

¿Cómo contribuye la universidad?

La sustentabilidad es un eje transversal de todos los programas educativos y que también puedes encontrar en Proyectos de Aplicación Profesional y proyectos de investigación.

En el Edificio M, en el Parque Tecnológico y en el lado norte de la Biblioteca hay paneles fotovoltaicos, lo que hace posible que se generen 100 mil watts de electricidad, lo que constituye el 10 por ciento de la energía que requiere el campus.

Para el manejo de residuos, el 19 por ciento de ellos son compostados internamente con métodos tradicionales, y un biorreactor de desechos orgánicos trata 28,36 toneladas por año.

El 88 por ciento de los edificios del campus son inteligentes en términos ambientales, lo que significa que cuentan con manejo programado de encendido y apagado de luces, sensores de movimiento y control automático de aire acondicionado. Los edificios más nuevos, como el V (Cultura y Arte), cumplen con los estándares de construcción verde, esto es, su orientación permite la eficiencia energética en el uso de la luz natural y el mantenimiento de una temperatura habitable.

Lo que viene

Desde hace algunos años se ha trabajado en la disminución del uso de plásticos. Una de las acciones para ello ha sido la sustitución de platos y cubiertos no desechables en los comedores y las cafeterías de la escuela.

En este semestre, los esfuerzos avanzarán hacia la disminución de los vasos desechables, tapas y popotes. Así que trae tu termo o vaso reutilizable para que te sirvan las bebidas frías que compres en el campus.