La comunidad universitaria celebró la conclusión de estudios de los 45 programas de licenciatura del ITESO en una emotiva ceremonia que la que se invitó a los egresados a seguir creciendo y contribuir a la construcción de un mundo más justo
El ITESO se ha convertido en un hogar […] donde encontramos una segunda familia, una familia llena de personas increíbles […] que llevaron nuestras ideas más lejos. Que nos retaron, nos apoyaron y nos inspiraron día a día”, expresó Juan Cutiño Chávez, egresado de Ingeniería en Nanotecnología, durante una de las seis ceremonias de graduación que se realizaron este Otoño 2025.
Cientos de estudiantes celebraron la culminación de sus estudios en compañía de familiares, amigos y personal académico, en un acto que cerró “un capítulo lleno de orgullo y con todo el futuro por delante”, en palabras de Cutiño. También participaron los profesores elegidos como padrinos de generación, quienes saludaron a los egresados al momento de recibir su diploma.
En la ceremonia Alexander Zatyrka Pacheco, SJ, rector del ITESO, recordó que “la comunidad educativa es un ‘nosotros’, en el que el docente, el estudiante, la familia, el personal administrativo y de servicio, los pastores y la sociedad civil convergen para generar vida”. Subrayó que educar es “un acto de esperanza y una pasión que se renueva, pues manifiesta la promesa que vemos en el futuro de la humanidad”.
Destacó que en el ITESO se busca formar personas que no sean únicamente profesionales competentes, sino también seres humanos sensibles y comprometidos: “Un elemento clave en su formación fue el amor, ese amor que se percibe en este auditorio y que fue nutrido por sus madres, padres y seres queridos, quienes les ofrecieron su apoyo para que pudieran enfocarse en los estudios”.
Algo que coincidió con la participación de Gustavo de Anda Madrigal, egresado de Ingeniería Financiera, quien agradeció el esfuerzo y el acompañamiento de los familiares a lo largo de este proceso académico: “El apoyo de una familia, sea grande, pequeña, cercana o a la distancia, es una de las razones por las que estamos graduándonos”.
Zatyrka exhortó a los egresados a poner en práctica lo aprendido: “A no conformarse con alcanzar una trayectoria profesional destacada, sino a cultivar la solidaridad, la empatía, la sororidad y la fraternidad; a poner su conocimiento y sus capacidades al servicio de las demás personas, especialmente de quienes viven en situaciones de vulnerabilidad y exclusión”.
Reconoció que, aunque el contexto social y político pueda parecer adverso, la esperanza se fortalece cuando se comparte: “En nuestra comunidad universitaria hemos aprendido que esta esperanza se fortalece […] cuando trabajamos conjuntamente hacia metas comunes y cuando nos apoyamos mutuamente en los momentos difíciles”.
Finalmente, el Rector aseguró que los egresados siempre podrán contar con su casa de estudios, que forma parte de la red global de obras educativas de la Compañía de Jesús, integrada por más de tres mil instituciones y proyectos, entre ellos 178 universidades en todo el mundo. “El ITESO estará siempre a su disposición. Esta es su casa y siempre lo será”, concluyó.
