El ITESO forma parte de una red educativa de inspiración jesuita, lo que significa que apuesta por el desarrollo de competencias profesionales con un profundo sentido de responsabilidad por los demás
Hoy inicias una etapa que cambiará la manera en que conoces el mundo y la forma en que te relacionas con él, porque estudiar en el ITESO significa mucho más que prepararse para ejercer una profesión: significa aprender a comprender la realidad, cuestionarla y participar activamente en su transformación.
El ITESO nació en 1957 como la universidad jesuita de Guadalajara. Desde entonces ha construido una propuesta educativa inspirada en más de cuatro siglos de tradición educativa de la Compañía de Jesús, una tradición que concibe que el conocimiento adquiere su mayor sentido cuando se pone al servicio de las personas.
Aquí la excelencia académica camina de la mano con la formación humana. Cada clase, proyecto, laboratorio, investigación o experiencia fuera del aula busca desarrollar no solo competencias profesionales, sino también sensibilidad social, pensamiento crítico, capacidad de diálogo y un profundo sentido de responsabilidad con los demás.
En el ITESO, aprender implica encontrarse con otras realidades, colaborar con comunidades, trabajar junto a organizaciones, construir soluciones de manera interdisciplinaria y descubrir que el conocimiento cobra vida cuando responde a los desafíos de nuestro tiempo.
Esta forma de entender la educación conecta al ITESO con una comunidad mucho más amplia. La universidad
forma parte del Sistema Universitario Jesuita, una red integrada por las universidades de la Compañía de Jesús en México, que comparten proyectos académicos, de investigación y de incidencia social.
Al mismo tiempo, el ITESO pertenece a la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina, AUSJAL, una red internacional que reúne a más de 30 universidades del continente. Gracias a esta colaboración, estudiantes y profesores participan en iniciativas de intercambio, investigación, innovación y compromiso social que trascienden fronteras y fortalecen una visión latinoamericana de los grandes retos de nuestra región.
Estudiar en el ITESO significa, entonces, formar parte de una comunidad local, nacional e internacional que comparte una misma convicción: la educación tiene el poder de transformar personas, comunidades y sociedades cuando está guiada por la búsqueda de la justicia, la solidaridad y el servicio.
Ser itesiano no consiste únicamente en obtener un título profesional. Significa aprender a mirar la realidad con profundidad, actuar con responsabilidad y construir, junto con otras personas, un mundo más humano, más justo y solidario.
FOTOS: Comunicación Institucional
