La meta es que los donativos, patrocinios y otros recursos alternos a las colegiaturas aumenten 10 por ciento cada año. Lo recaudado se utilizará para fortalecer el fondo de becas, las labores docentes, de investigación y proyectos de incidencia social.

El ITESO existe gracias a la generosidad de muchas personas, por ejemplo, José Aguilar Figueroa, el fundador del ITESO que donó el terreno donde hoy se encuentra el campus. Después de casi 70 años esa cultura solidaria se mantiene viva entre la comunidad universitaria. Con el fin de promoverla y gestionarla adecuadamente se creó la Coordinación de Desarrollo y Procuración de Fondos.

En abril de 2026 el rector del ITESO, Alexander Zatyrka Pacheco, SJ, emitió un comunicado con la petición de dar vida al organismo, que tiene como funciones diseñar e implementar estrategias para la procuración de fondos y recursos alternos a colegiaturas; fortalecer la vinculación con benefactores; y promover una cultura de donación y corresponsabilidad en favor de proyectos estratégicos de la universidad.

Francisco Urrutia, quien ha fungido como coordinador de Investigación y Posgrado del ITESO, director de la Oficina de Relaciones Institucionales y secretario ejecutivo de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (Ausjal), fue designado como titular del nuevo organismo.

“El ITESO, en cada uno de los rubros de donativos, patrocinios y recursos para investigación, desarrollo e innovación podría procurar muchos más fondos de lo que procura ahora”, dice Urrutia luego de los primeros meses de trabajo. En consideración a esa estimación, y de acuerdo con la Estrategia institucional de la Universidad, la meta que se ha puesto la coordinación es un incremento anual del 10 por ciento en la recaudación de recursos alternos a las colegiaturas. 

La construcción del Parque Tecnológico, el proyecto Jalisco sin hambre, la creación del Centro de Innovación Social de Alto Impacto y el Programa de Cultura Solidaria —que apoyó a 190 estudiantes durante la pandemia de covid-19 a través de la Oficina de Egresados— son ejemplos de las iniciativas que se han logrado gracias a la procuración de fondos en el ITESO. La nueva coordinacion planea seguir esta tendencia y asegura que los recursos recaudados se dirigirán a proyectos que impulsen la calidad académica, la investigación y la transformación social, así como a becas de excelencia y para jóvenes con dificultades económicas.

Una de las primeras campañas que pondrán en marcha estará relacionada con el 70 aniversario del ITESO. El plan es recolectar donaciones de miembros de la comunidad, empresas y fundaciones para alimentar el fondo universitario de becas en esta coyuntura de celebración. Al pensar en los beneficiarios, Francisco Urrutia menciona a los jóvenes de comunidades originarias que son candidatos a becas del 95 por ciento, pero también a otros estudiantes acreedores a becas que cubren distintos porcentajes de colegiatura.

“El ITESO siempre está llamado a más y cuando nos ponemos como fin transformar la realidad de la que somos parte para que sea más justa, más humana y sustentable, no hay límite en los proyectos de incidencia social. […] Queremos que el acceso a nuestra universidad no dependa solo del poder adquisitivo de las familias”, dice el coordinador.

Generosidad y colaboración

Urrutia tiene claro que la generosidad es clave para seguir soñando con todas las formas en las que el ITESO puede contribuir a las comunidades. A cambio, el académico está comprometido con la planeación y gestión ordenada de los recursos económicos, materiales o humanos que reciba la coordinación para financiar las causas sociales de la universidad.

Entre esas tareas está la definición de los proyectos que recibirán apoyo de fondos externos y la colaboración cercana con las dependencias que los desarrollen. “La gestión inteligente y relaciones públicas deberá ser apoyada por las personas y dependencias responsables de cada proyecto, puesto que cada gremio es una subcultura y un mundo de relaciones para la procuración”, dice la propuesta de la que surgió la Coordinacion de Desarrollo y Procuración de Fondos.

Además de Urritia como titular, en la nueva dependencia hay una persona encargada de los patrocinios, que durante 2025 representaron alrededor del 15 por ciento de los recursos del ITESO alternos a las colegiaturas. El fortalecimiento de este y otros rubros de procuración —como donativos y recursos obtenidos de convocatorias internacionales— toma mayor relevancia con la desaparición de programas y organismos como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) o los Fondos Mixtos del antiguo Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (ahora Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación).

Durante 2026, el trabajo de la nueva Coordinación se concentrará en establecer las bases de funcionamiento para la procuración de fondos. Mientras tanto, su equipo de trabajo estará adscrito a la Oficina de Relaciones Institucionales, que a su vez forma parte de la Dirección de Relaciones Externas de la universidad. Luego de dos años de trabajo, al concluir el año 2027, se valorará el avance para, de ser posible, dar paso a una Oficina de Desarrollo y Procuración de Fondos con mayores capacidades y metas de trabajo.