La académica es la nueva titular del Centro Universidad Empresa, un espacio que, dice, busca demostrar que se puede apostar por un modelo económico “que genere riqueza sin excluir; fortalezca organizaciones sin destruir comunidades y acompañar a quienes emprenden para que sean conscientes de su responsabilidad con las personas y con el territorio”

Un día, Imelda Rojas Rendón llegó a su casa y le hizo una confesión a su familia. “¿Qué creen? Me enamoré”. Su familia, cuenta, se sorprendió. Sin embargo, para ella no había nada de qué sorprenderse: había terminado su participación en el Proyecto de Aplicación Profesional Consultoría Mype, al que había sido invitada por su trayectoria como consultora. “Les dije: ‘Sí, me enamoré: yo quiero estar en el ITESO’”. De entonces a la fecha, han pasado 15 años. Y en esos tres lustros, han sucedido muchas cosas: Imelda se incorporó al Centro Universidad Empresa (CUE), empezó a dar clases, comenzó a dar consultorías especializadas a micro y pequeñas empresas (mypes), fue coordinadora de uno de los programas del centro y, la más reciente, ha sido nombrada como nueva directora del CUE.

El enamoramiento de Imelda Rojas hacia la Universidad permanece intacto. Tanto, que dice que el nuevo encargo que le ha sido conferido “es para mí como una gran oportunidad de poder regresar un poco de lo tanto que yo he recibido del ITESO; vivo profundamente agradecida de ser parte de esta comunidad”. Antes de incorporarse a la comunidad universitaria, estudió la licenciatura en Recursos Humanos e hizo una maestría en Desarrollo Organizacional y Humano. A la par, cuenta, fue emprendedora “desde los 18 años”.

Un día, sin saber bien a bien en qué consistía, la invitaron a un despacho de consultorías. “La consultoría tenía que ver con temas de diseño e implementación de sistemas de gestión de calidad, los ISO. Estuve trabajando ahí, luego junto con otros compañeros creamos un despacho y empezamos a trabajar con mipymes [micro, pequeñas y medianas empresas]”. En esas estaba cuando una de sus socias, que ya trabajaba en el ITESO, la invitó a ser profesora PAP. “‘¿Qué es eso?’, le pregunté, y me dijo que era como ser una consultora, acompañando a los chavos en proyectos de intervención en mypes. Y le dije: ‘Bueno, está bien’”.

Cuando se le pregunta a la académica cómo describiría el trabajo del centro que hoy dirige, responde con otra pregunta. “¿Cómo puede la Universidad ser verdaderamente jesuita si su conocimiento no transforma la realidad de las personas que viven en condiciones de injusticia? El CUE es parte de esa apuesta del ITESO por hacer que el conocimiento que generamos baje a la calle, a las empresas, camine en los territorios y acompañe a las personas que promueven la economía del país”. El objetivo principal, continúa, es incidir en las personas. “Que quienes dirigen empresas, negocios, cooperativas, descubren otras posibilidades de hacer negocio, en las que se promuevan trabajos dignos, una repartición más justa de la riqueza. Alguien podrían pensar que el CUE es una incubadora de negocios, el lugar donde se apoya el desarrollo empresarial, pero vamos más allá de eso”, explica.

Ese “más allá” tiene como uno de sus pilares la vinculación, que Rojas Rendón describe como “un puente entre el conocimiento y la transformación real de las condiciones de vida de las personas”. Para ella, la búsqueda que realiza el equipo del CUE está centrada en las personas. “Buscamos que las personas que emprenden un negocio, que lideran una empresa, mejoren las condiciones de sus colaboradores, se relacionen mejor con sus proveedores, cuiden el medioambiente, sean responsables de sí mismos”. Otro distintivo del trabajo del centro es que no implementan modelos estandarizados, sino que se analiza cada caso particular y a partir de eso se desarrollan los proyectos y las intervenciones. Aunque, aclara, sí hay un sello que se replica en todos: “La apuesta por el cuidado de la persona y promover condiciones más justas y dignas, eso es lo que nos hace diferentes a cualquier otra organización o institución académica homóloga”.

En 2027 el Centro Universidad Empresa cumple 30 años, celebración que se alinea con los festejos por los 70 años de la fundación del ITESO —“vamos a buscar cómo contribuir con el aniversario; queremos aportar algo y festejar al mismo tiempo”, adelanta—. De esos tres decenios, Imelda Rojas ha caminado con el centro la mitad del trayecto, ha visto cómo se ha ido transformando y, sobre todo, creciendo: cuenta con una Unidad Académica Básica que alberga cuatro PAP: el de consultoría a mypes, el de competitividad, el de digitalización y uno que comienza en otoño sobre innovación y desarrollo en el ámbito artesanal. También alberga al Laboratorio de Intervención y Formación en Economía Social (LIFES) y al programa de Emprendimiento y Dinámica Empresarial. “Recibo un centro consolidado, que es referente en muchos lugares por el trabajo que ha hecho. Es algo que reconozco, valoro y agradezco. ¿Cuál es mi reto? Seguir manteniendo ese trabajo y seguir impulsándolo”, dice la directora.

Si bien apenas recibió su nuevo encargo como directora del CUE, Imelda Rojas tiene claro cuál quiere que sea su sello. “El sello que quiero imprimir es la coherencia en todo nuestro quehacer. Si estamos hablando hacia afuera del cuidado de la persona, entonces debemos cuidarnos nosotros y procurar el autocuidado de los equipos, no porque no se haga ya, pero sí quiero intencionarlo en mayor medida. Eso nos va a permitir seguir incidiendo como lo estamos haciendo afuera”. Esto aplica para cada una de las dimensiones que el CUE impulsa en los proyectos donde colabora: “Si afuera decimos que buscamos empresarios conscientes con el entorno, debemos impulsar esa concienciación con nosotros mismos; si buscamos que los empresarios sean más compasivos, debemos serlo nosotros como equipo. Quiero buscar la cercanía, el cuidado y la coherencia”. Y, claro, la apuesta principal: responder a la pregunta “¿cómo ayudamos realmente a que la gente sea agente de transformación de realidades? Ese para mí es el fin último que debemos tener y quiero seguir apostando por eso”.

Para concluir, Imelda Rojas Rendón dice que “el CUE existe para demostrar que es posible otra manera de hacer economía. Lo hace proyecto a proyecto, persona a persona”. ¿Y cómo es esta otra manera de hacer economía? “Es una economía que genera riqueza sin excluir; que fortalece organizaciones sin destruir comunidades; que acompaña a empresarios y emprendedores no sólo para que sean más competitivos, sino para que sean más conscientes de su responsabilidad para con las personas y para con el territorio que les rodea”, remata.

FOTO: Zyan André