La inteligencia artificial (IA) ya permea casi todos los ámbitos de la vida pública y privada. El mercado inmobiliario y la construcción no son la excepción. Luis Germain Luna, especialista en IA y ciencia de datos, invitó a imaginar cómo se transformará este sector
Edificios capaces de resanar sus propias grietas, robots que recorren obras para supervisar zonas peligrosas y máquinas que imprimen viviendas de varios niveles fueron algunos de los ejemplos que Luis Germain Luna, cofundador de MKTi compartió con el público durante la conferencia “El uso de la Inteligencia Artificial en el desarrollo inmobiliario”. Luna, con más de 11 años de experiencia en el desarrollo de soluciones tecnológicas, señaló que la industria ha experimentado transformaciones profundas a partir de estas nuevas herramientas.
Los avances no se limitan a la construcción. La IA también incide en el negocio inmobiliario mediante agentes capaces de responder dudas, enviar materiales y generar cotizaciones automáticas. También permiten manejar solicitudes e incluso evaluar la intención real de compra, características que están redefiniendo la manera en que las empresas se relacionan con sus clientes.
Aunque algunos ejemplos anteriores pueden parecer lejanos, su crecimiento es evidente. “En un periodo de cinco años se va a triplicar el mercado que tienen estas aplicaciones robóticas en la construcción”, mencionó. El aumento de robots y procesos automatizados no solo transformará la industria, también la vida laboral, como la conformación de los equipos, tiempos de trabajo y salarios. “Vamos a tener que re-imaginar qué es el trabajo”, afirmó.
Explicó que el transporte, la vivienda y el trabajo son factores interdependientes. Es decir que, al modificarse uno, todo lo demás se transforma en consecuencia. Para ilustrarlo, habló del incremento en el uso de vehículos autónomos y señaló que, “para el 2030 casi el 10% de los autos nuevos ya serán autónomos”. En ese escenario, la relación con el automóvil también se modificaría: “La tendencia es a que los autos ya no sean una propiedad, sino un servicio”. Además, advirtió que “entre el 20 y el 40 por ciento de los espacios dentro de las ciudades son utilizados para estacionamientos”, lo que abriría la puerta a rediseñar barrios completos al liberarse estos espacios y a que las cocheras ya no sean necesarias en las viviendas.
Ante este panorama, Luna recomendó mantenerse informado y comprender las nuevas tecnologías. Invitó a seguir el análisis y predicciones que permitan innovar, anticiparse a los cambios, a posicionarse dentro de un sector que se transforma con rapidez, en la medida de lo posible.
Para finalizar, compartió cuatro elementos indispensables para adaptarse a este entorno: criterio, curiosidad, creatividad y conciencia. Sobre el primero, subrayó la importancia de evaluar con atención la información disponible; la curiosidad, dijo, es fundamental en un contexto donde “cada vez es más fácil aprender y hay más temas que aprender”. Recordó que la creatividad impulsa la capacidad de idear nuevas soluciones y que la conciencia implica decidir de manera responsable cómo se aplican estas tecnologías dentro de la sociedad.
FOTO: Zyan André
