El ITESO fue sede de los talleres del Proyecto Mochila, una iniciativa financiada por la Unión Europea que busca estandarizar la implementación de microcredenciales en la región. Durante dos días, especialistas y representantes de universidades de Europa y América Latina avanzaron en la construcción de modelos comunes de calidad, reconocimiento y uso tecnológico para estas certificaciones que impulsan la formación continua y la empleabilidad

El ITESO se convirtió en un punto de encuentro internacional al albergar los talleres del Proyecto Mochila, una iniciativa financiada por el programa Erasmus+ de la Unión Europea (UE), cuyo objetivo es estandarizar el diseño e implementación de microcredenciales digitales en instituciones de educación superior de América Latina y el Caribe. Durante dos días, representantes universidades asociadas e instituciones educativas se reunieron en Guadalajara para avanzar en la construcción de un marco común que permita integrar estas credenciales en modelos educativos flexibles y reconocidos a nivel global.

Carlos Alario Hoyos, subdirector de la Cátedra UNESCO “Educación Digital Escalable para Todos” de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), explicó que una microcredencial debe entenderse como una certificación que avala un curso corto y que describe con precisión los resultados de aprendizaje que una persona ha adquirido.

El programa incluyó talleres impartidos por representantes de la Università di Napoli Federico II, la UC3M, la Universidad de Chile (UCHILE), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), y la Universidad Galileo (UG) de Guatemala, quienes compartieron experiencias sobre criterios de calidad, marcos normativos, tecnologías emergentes y rutas institucionales para incorporar estos modelos en la oferta educativa.

Juan Carlos Martínez, director del Departamento de Matemáticas y Física (DMAF), subrayó que el proyecto no solo busca generar cursos, sino estandarizar procesos que garanticen reconocimiento y validez ante instituciones académicas y sectores productivos. Por su parte el director general académico Luis Marrufo señaló que la diversidad de trayectorias, saberes y responsabilidades que confluyen en este espacio es una señal clara de que buscamos asumir con seriedad la misión de mantenernos a la vanguardia para reflexionar y actuar de manera responsable y colegiada. También reconoció la colaboración de instituciones como la Secretaría de Educación, la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, la Iberoamericana de la ciudad de Puebla, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Marista y la Plataforma Abierta de Innovación y Desarrollo de Jalisco.

En el ITESO, el Proyecto Mochila es coordinado por César Lozano; Martínez y Saúl Nuño, también académico del DMAF, forman del equipo.

Durante la jornada se abordaron aspectos como la elaboración de resultados de aprendizaje verificables, el uso de blockchain para asegurar autenticidad y trazabilidad y los mecanismos para integrar estas credenciales en trayectorias académicas y profesionales. Representantes de la Universidad de Nápoles Federico II, la UC3M y otras instituciones analizaron también modelos europeos que han logrado consolidarse como referentes en esta materia.

El proyecto que dio inicio hace un año contempla diagnósticos regionales, encuentros formativos y la instalación de unidades piloto en ocho universidades latinoamericanas, donde se diseñarán microcredenciales en áreas como ingeniería, salud y emprendimiento. Previamente se han realizado capacitaciones en República Dominicana y Guatemala. El encuentro en el ITESO forma parte de la fase de formación de capacidades para docentes y coordinadores institucionales.

El mundo académico se transforma

Durante la conferencia inaugural, la Dra. Valentina Reda, investigadora de Federica Web Learning de la Universidad de Nápoles Federico II, situó la discusión en un contexto más amplio: el profundo cambio que vive el mundo académico ante la evolución tecnológica, el impacto de la inteligencia artificial, los cambios demográficos y las nuevas dinámicas laborales. Explicó que en Europa se prevé una disminución en el número de estudiantes tradicionales y, en contraste, un crecimiento sostenido en la demanda de formación continua, especializada y flexible. Por ello las microcredenciales se han convertido en una respuesta estratégica para universidades y profesionales.

Reda señaló que la industria exige cada vez más competencias específicas y actualizables, lo que ha impulsado la proliferación de cursos cortos y certificaciones ofrecidas incluso por empresas tecnológicas globales. Ante este panorama, dijo, las universidades deben asumir un papel activo para garantizar que las microcredenciales que emiten cuenten con estándares sólidos de calidad y reconocimiento.

Mochila no es únicamente un programa de capacitación o una suma de talleres, es una plataforma de articulación institucional, dijo Marrufo. De este modo el encuentro representa un avance para consolidar un ecosistema regional que responda a desafíos globales, promueva la movilidad académica y fortalezca la empleabilidad con criterios claros y comparables a nivel internacional.

 

FOTO: Zyan André