ITESO. UNIVERSIDAD JESUITA DE GUADALAJARA

Gente en la calle y un tapatío itesiano en Barcelona

Jul 6, 2020 | PAP |

Mientras estamos combatiendo la pandemia seguros en nuestras casas, miles de personas la confrontan en la calle. ¿Cómo viven la contingencia las personas sin hogar? La respuesta es parte de mi trabajo en el PAP Mirar la ciudad con otros ojos.

TEXTOS Y FOTOS DE PAULA FIGUEROA SÁNCHEZ, estudiante de Arquitectura.

Las personas en situación de calle dejan en evidencia un problema social de gran magnitud. La investigación que realizo este verano en el PAP “Mirar la ciudad con otros ojos” tiene que ver con las miles de personas que viven en las calles del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y que se enfrentan a la pandemia del Covid–19 con la paradoja de “quedarse en casa. Son personas que no tienen casa ni la posibilidad de acatar las medidas sanitarias necesarias que se recomiendan para evitar el contagio, lo que las deja en una situación de completa vulnerabilidad. 

En mi investigación se cuestionan las razones de la condición de esas personas que habitan las calles y su manera de apropiarse del espacio público, y por otro lado se analiza qué es un hogar y la importancia que tiene para las personas el hecho de tener uno, de pertenecer a uno. 

Entre mis objetivos está el de analizar la manera en la que otras ciudades han abordado la situación de las personas que viven en la calle y las medidas que han tomado para protegerlas de la pandemia e incluso ofrecerles un refugio. Me encontré con la Arrels Fundació, que desde 1987 atiende y orienta a las personas sin hogar que viven en las calles de Barcelona. Les envié un mail para ver si con suerte me contestaban y accedían a una entrevista vía Zoom. Ese mismo día me contestó Juan Lemus, quien es el encargado del área de comunicación y relaciones públicas de esa fundación y accedió a darme una entrevista. Resultó que él es mexicano y además itesiano. 

Juan-Lemus-facebook-2015

Juan Lemus nació en Tala, Jalisco, y estudió el primer semestre de la carrera de Comunicación en el ITESO, después se dedicó una temporada a trabajar en la fotografía. Trabajó muchos años con el fotógrafo de modas Rafael Reynaga, y después en el diario El Informador, hasta que decidió irse a vivir a Barcelona en busca de nuevas oportunidades. Allá trabajó varios años como freelance, y posteriormente contactó a la Arrels Fundació [https://www.arrelsfundacio.org/es/] para proponerse como voluntario, pues le llamó mucho la atención su proyecto. Empezó en 2007, y años más tarde surgió la oportunidad de incorporarse al equipo de comunicación, donde trabaja desde hace doce años. 

Al preguntarle a Juan sobre su trabajo en Arrels me respondió que el motivo más fuerte que lo enganchó desde el principio es la historia de Miquel Fuster, una persona que vivió más de quince años en la calle. Miquel fue pintor y dibujante profesional, trabajaba para la editorial Bruguera, donde ganaba muy bien; se casó muy joven y con el tiempo le empezó a gustar mucho la fiesta. Siempre tenía gente en su estudio, dice Juan, fiesta tras fiesta. Se divorció a los pocos años y en una de esas fiestas se le incendió el piso y lo perdió todo. Esto sucedió a finales de los años setenta, cuando los videojuegos empezaron a entrar al mercado español, lo que provocó que los cómics que él hacía tuvieran cada vez menos demanda. Miquel, divorciado, se quedó sin trabajo y sin piso. El hecho de vivir al mismo tiempo esos eventos estresantes lo llevó a vivir en la calle. 

En Arrels”, dice Juan, siempre ponemos el ejemplo de que todos estamos sostenidos por una telaraña, un hilo puede ser tu familia, otro tu trabajo, otro hilo tus amigos, cosas que te van sosteniendo a ti. Si se te rompe un hilo no pasa nada, tienes otros que te sostienen pero si se te rompen dos o tres de golpe quedas en una situación de mucha fragilidad”. 

Me cuenta que en España no se cumple la política de vivienda social estipulada en la constitución como un derecho. Por ello Arrels apuesta por la incidencia política y la presión a las autoridades para que se regule y registre el acceso a la vivienda. “Para poder atender un problema primero hay que dimensionarlo y luego saber a quién está afectando este problema”, dice Juan. En 2008 Arrels y otras entidades de Barcelona empezaron a hacer un recuento anual de las personas que viven en la calle y, para que no fuera únicamente una cifra, en 2015 decidieron levantar un censo para obtener información cualitativa y dibujar el perfil de estas personas. 

Este año”, dice Juan, no hemos podido realizar el censo por las razones evidentes, lo que sí hicimos hace tres semanas fue el recuento. El último dato que obtuvimos es que hay 1,239 personas en la calle, eso contando que se abrieron los albergues de emergencia que te dije, o sea que allí había 600 personas más, lo que suma casi 2,000 personas viviendo en la calle, y el año pasado habíamos contado 1,039, o sea que esto va subiendo a marcha forzada”. 

En contraste, en el AMG se desconoce con exactitud el número de personas que viven en la calle; hay cifras aproximadas pero ninguna es segura ni del todo confiable debido a la discrepancia entre ellas. Por otro lado, no hay ninguna institución que se encargue de hacer un censo. De acuerdo con una estimación del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), en Guadalajara viven cerca de 1,500 personas en situación de calle. 

Imagen tomada en Av. Arcos Vallarta. Foto de Paula Figueroa

Dos organismos importantes son los que atienden a las personas en situación de calle, el DIF y la Secretaría del Sistema de Asistencia Social (SSAS), de las cuales dependen muchas organizaciones de la sociedad civil. Entre las organizaciones más importantes se encuentran Cadipsi, Albergue San Juan Grande, Casa Mamá Lupita y Mi Esperanza. En el transcurso de mi investigación me he dado cuenta de que no hay suficiente información sobre ellas, y en algunos casos sus propias redes sociales informan muy poco de su trabajo. Seguiré investigando acerca de ellas y cómo funcionan, de esto les platicaré más adelante. 

Paula Figueroa Sánchez es estudiante de la carrera de Arquitectura. Este artículo es parte de la investigación “El #quédateencasa de las personas sin hogar” que realiza en el periodo de Verano 2020 del PAP “Mirar la ciudad con otros ojos”.

 

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