Luego de un año colaborando con la comunidad organizada de San Juan de Ocotán, el equipo del PAP “Co-Diseño para la movilidad urbana y entornos habitables” trabaja en un manual de accesibilidad universal y un plan de movilidad para Zacoalco de Torres

Estudiantes y docentes del Proyecto de Aplicación Profesional «Co-Diseño para la movilidad urbana y entornos habitables» se dedicaron a colaborar en 2025 con la comunidad de Mujeres unidas de San Juan de Ocotán en Zapopan. Conocieron sus necesidades, evaluaron los entornos que habitan cotidianamente y, a partir de ello, desarrollaron propuestas de renovación urbana.

Una de ellas, la “Renovación de la Plaza Indígena” (entre las calles Hidalgo y Francisco I. Madero de San Juan de Ocotán), surgió a petición del grupo de mujeres organizadas, con la intención de participar en el proceso del Presupuesto Participativo 2026 del Gobierno de Zapopan. Buscaban que el sitio dejara de ser una plaza vacía, en ocasiones invadida por motocicletas, para que se convirtiera en un lugar de encuentro, arbolado y con espacio para el comercio local.

La propuesta no resultó ganadora de los recursos municipales (asignados mediante votaciones ciudadanas al pagar el impuesto predial), pero las condiciones para ejecutarla están puestas sobre la mesa, a la espera de una nueva oportunidad de inversión pública.

“Lo que para nosotros es más valioso es que ellas (Mujeres unidas) presentaron su proyecto con el material con el que les pudimos apoyar durante el trabajo colaborativo” afirma Karla Bañuelos, líder del PAP y profesora del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano (DHDU) del ITESO.

Además de la “Renovación de la Plaza Indígena”, también propusieron el “Proyecto de Movilidad: Polígono de cuidados San Juan de Ocotán” y el “Proyecto de Reactivación Cruce Emiliano Zapata”. El primero busca mejorar las condiciones de traslado para las personas que, desde dentro o fuera de la colonia, visiten el Centro Integral de Cuidados Zapopan, ubicado en la misma manzana que la Plaza Indígena.

Por otra parte, el “Proyecto de Reactivación Cruce Emiliano Zapata”, como su nombre lo indica, tiene que ver con la rehabilitación de un cruce peatonal que atraviesa las vías del tren en avenida Inglaterra. Cada día, más de mil personas circulan por ese entorno para llegar a la Escuela Secundaria General No.67, aunque lo perciben como un lugar inseguro debido al abandono, los altos muros industriales que bordean la zona y el registro de hechos violentos en el pasado. La sugerencia de los estudiantes del ITESO fue la implementación de un parque lineal para promover la reapropiación del territorio.

Todas estas actividades y propuesta de rehabilitación se hicieron posibles gracias a la sinergia entre múltiples actores. Mientras que los integrantes y asesores del PAP pusieron su expertis técnica para el diseño urbano-arquitectónico, el liderazgo de las integrantes de Mujeres unidas hizo la diferencia para entrar en contacto con las autoridades encargadas de promover la participación ciudadana en Zapopan, con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Jalisco y el Centro Comunitario Colmena ubicado en la colonia.

Auxiliar la movilidad activa en Zacoalco de Torres

Con miras a construir nuevas colaboraciones, el PAP “Co-Diseño para la movilidad urbana y entornos habitables” se ha acercado a otras comunidades. Karla Bañuelos recuerda que el proyecto de aplicación profesional está enfocado en el desarrollo de equipamiento urbano, espacio público e infraestructura. En ese sentido, aunque la movilidad no es el principal objeto de estudio, sí es un eje trasversal y “un medio para el acceso a las oportunidades que te da el entorno», explica.

Desde el primer semestre del 2026, estudiantes y profesores asumieron el reto de desarrollar un Plan de Movilidad para la cabecera municipal de Zacoalco de Torres. Esa comunidad de la región Lagunas de Jalisco tiene alrededor de 20 mil habitantes que, de acuerdo con las primeras observaciones de quienes integran el PAP, están habituados a la movilidad activa (trasladarse con una andadera, caminar, ir patín o una bicicleta no eléctica). 61.82 por ciento de ellos utiliza la bicicleta en sus traslados cotidianos.

“Actualmente en las grandes ciudades los modelos de movilidad están dominados por el automóvil y hay muchas consecuencias negativas asociadas a ello. Esas ciudades están buscando revertir esos efectos. Sin embargo, Zacoalco se encuentra en un punto crítico porque ahí los modos de transporte activo todavía son parte de la identidad de los habitantes” explicó Carolina Pérez Gastelum, estudiante de arquitectura, durante su presentación PAP.

No obstante, las actividades a su alrededor —en parque industrial Centro Logístico Jalisco y otros espacios parecidos— han propulsado el crecimiento del pueblo. En consecuencia, la motorización ha empezado a hacerse presente en las calles y a generar disputas por el espacio. La intención del futuro Plan de Movilidad es, entonces, preservar las condiciones para los traslados activos seguros y evitar las consecuencias de la convivencia urbana caótica y entre actores desvinculados.

Lograrlo implica una serie de etapas que comienzan con la planeación, continúan con el diagnóstico y concluyen con la proyección de la estrategia de ordenamiento urbano. Por ahora los estudiantes se encuentran en el final de la primera fase, con la definición de las estrategias metodológicas para entender los usos, carencias y necesidades en el espacio.

La apuesta presentada el pasado 18 de mayo por estudiantes de arquitectura e ingeniería civil incluye una encuesta de origen y destino —una herramienta estadística para caracterizar los medios, tiempos, motivos y dinero destinado a los viajes cotidianos de los habitantes de un territorio— guiada por Iván Quintana Nucamendi, asesor especializado del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo; una evaluación de calles completas y compartidas de la que ya se realizó una prueba piloto en la zona centro de la comunidad; y un mapeo colaborativo para recopilar las necesidades sentidas de la población. Todo esto se lleva a cabo en colaboración con la presidencia municipal de Zacoalco y se busca entablar diálogo con autoridades estatales también.

Espacios y edificios accesibles para personas con discapacidad

Un segundo equipo de estudiantes del PAP se dedica a crear un manual de accesibilidad universal para el entorno construido y el espacio público. Este semestre comenzaron su acercamiento al tema a partir de dos clases abiertas impartidas por expertos de la Dirección de Inclusión a Personas con Discapacidad de la Subsecretaría de Derechos Humanos del Gobierno de Jalisco y Javier Silva, activista por la discapacidad visual.

Luego se enfocaron en la revisión de diversos manuales de accesibilidad universal (diez internacionales y siente de distintos estados de México) que le servirían como modelo, y a la par realizaron una activación dentro de la universidad. “¿Quiúbole con la discapacidad”, le llamaron a esta última.

El propósito era diagnosticar el nivel de conocimiento, empatía e interés en temas de discapacidad entre los estudiantes y docentes asociados a las carreras del hábitat. Para ello, durante un par de semanas instalaron dos módulos de encuestas basadas en la escala de Likert en los edificios H y Q del ITESO. Entre los reactivos preguntaban cuántos tipos de discapacidad conocían las personas, si estaban interesados en aprender más sobre accesibilidad universal y qué tan presente estaba el tema en sus contenidos académicos.

“Nos preguntamos qué tanto, desde estas áreas (los programas académicos del DHDU) se conoce sobre la discapacidad y se integra en los en los ejercicios. […] Porque el manual va dirigido a personas que se dedican a construir, entonces quisimos empezar en nuestra casa”, dice Karla.

En el ciclo de Primavera 2026 el corte de trabajo resultó en un diseño metodológico para elaborar el manual en cuatro fases. La primera consiste en entrevistas con 20 personas que experimentan distintos tipos de discapacidad con el fin de conocer sus necesidades. Luego, se propone una dinámica de mesas de trabajo para evaluar un primer borrador; se exponen las ideas ante profesionales de la construcción y finalmente se buscan métodos para socializar el material resultante.

Lo más importante en todos los pasos es que la experiencia de los usuarios este presente. Por eso, en el centro del proyecto está la consigna compartida por las personas con discapacidad a quienes han consultado: nada de nosotros sin nosotros.

Ese acercamiento que los estudiantes tienen a realidades distintas a las suyas es lo que Karla Bañuelos considera más valioso del PAP. Aunque tomará algunos semestres concluir los trabajos que realizan ahora, la líder del proyecto espera que el contacto con nuevas historias de vida ayude a consolidar el compromiso de los futuros arquitectos, diseñadores e ingenieros involucrados.

FOTOS: Cortesía Karla Bañuelos