La escuela para menores con discapacidad visual es reconocida como un faro de educación inclusiva en Jalisco. En sintonía con su misión, la universidad abre espacios para enriquecer su experiencia de aprendizaje
Año con año el ITESO ha sido sede del festival de fin de cursos de la Escuela Mixta para el Desarrollo Integral del invidente Helen Keller A.C. En esta ocasión el evento fue aún más especial, porque además de celebrar el esfuerzo y la dedicación de los niños que terminaron un ciclo escolar, la Escuela Perkins para Ciegos reconoció a la institución tapatía como un programa modelo en la educación de calidad para menores con discapacidad visual, discapacidad múltiple y sordoceguera.
Las escuelas modelo de Perkins son centros capacitados para apoyar a los estudiantes a acceder a su propio poder para aprender y, mediante esa propuesta, convertirse en centros de referencia para otros programas educativos. Eso de logra a través del Proyecto Pixan, que incluye acompañamiento, capacitaciones y consultorías especializadas guiadas por la organización estadounidense, en conjunto con la Universidad Autónoma de México. Al cumplir con los indicadores de calidad, las escuelas reconocidas obtienen el certificado por un periodo de dos años.
“Esta escuela ha logrado el puntaje necesario para convertirse en una escuela modelo bajo estrictos indicadores de calidad de aprendizaje”, dijo Andrea Rocha Jove, coordinadora académica de Perkins. Y Elvira Guerra, directora académica de Helen Keller, agregó: “A lo largo de cinco años hemos recibido una formación que nos potencializa, nos profesionaliza y nos ha ayudado a tener más conocimientos, estrategias y a romper paradigmas”.
Helen Keller A.C. nació en Guadalajara en 1988 y hoy cuenta con un plantel educativo al sur de la ciudad donde ofrece programas de educación inicial (para menores lactantes y de nivel maternal), preescolar, primaria y un grupo de retos múltiples para que los niños desarrollen áreas específicas de su autonomía. Lo que buscan es promover la independencia, integración y dignidad de las personas con discapacidad visual para que puedan incorporarse a escuelas regulares de nivel secundaria, bachillerato y licenciatura.
Esa misión coincide con la del ITESO y ha impulsado a la universidad a colaborar con el centro educativo para que sus alumnos tengan acceso a espacios en los que puedan expresar su potencial y su talento.
“Creemos que la educación transforma vidas cuando pone al centro la dignidad de las personas y como universidad de inspiración jesuita, compartimos la convicción de que una sociedad más justa se construye reconociendo el valor de cada ser humano; generando espacios donde todas las personas podamos aprender, participar y desarrollar plenamente nuestras capacidades”, expresó Paulina Valdez Robles, directora de la Oficina de Relaciones Institucionales del ITESO, durante la ceremonia de reconocimiento.
Al evento también asistió María Luisa Chitica Palomera, encargada del Despacho de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación Jalisco. Su participación se enmarca en la intención del Proyecto Pixan de Perkins de fortalecer el sistema escolar y volverlo más inclusivo a través de la colaboración entre familias, centros escolares e instituciones públicas. Chitica reconoció el impacto de ese trabajo trasversal al mencionar que la presencia de Perkins en Jalisco ha sido una invitación a evolucionar y a “ir más allá de las metodologías convencionales para desafiarnos y con ello cambiar la forma definitiva la vida de nuestras niñas, niños y jóvenes”.
Luego de la entrega del reconocimiento, el festival de fin de cursos de la escuela Helen Keller continuó en el Auditorio Pedro Arrupe del ITESO. “En él nos recordarán que el arte, la música y la danza también son lenguajes universales que nos unen, que celebran la diversidad y que nos permiten estrechar lazos”, concluyó la directora de la Oficina de Relaciones Institucionales del ITESO.
FOTO: Zyan André
