En el marco del Día Internacional del Deporte Universitario, integrantes del Centro de Educación Física Integral y Salud Integral (EFSI) reflexionan sobre el modelo formativo que acompaña a sus atletas dentro y fuera de la cancha
En el ITESO la práctica deportiva lejos de ser una actividad aislada forma parte del cuidado integral de la universidad y se asume como una verdadera escuela de vida donde el éxito se trabaja desde la superación individual y grupal.
En el marco del 20 de septiembre, Día Internacional del Deporte Universitario y a menos de dos meses del Encuentro Deportivo Intersuj, Saida Arteaga, coordinadora de Desarrollo Deportivo y Emmanuel González, coordinador de Deporte Educativo en el Centro de Educación Física y Salud Integral (EFSI), explican cómo la universidad promueve un deporte intencionado en el que ganar no está peleado con hacer las cosas bien.
Practicar un deporte a nivel competitivo mientras se cursa una carrera universitaria exige un alto grado de disciplina y gestión del tiempo. Emmanuel Gonzalez, coordinador de Deporte Educativo, recuerda que en el pasado esto representaba una decisión de vida: “o te quedas con una o con la otra”. En el ITESO, sin embargo, se ha trabajado durante años para que los estudiantes no tengan que elegir y exista la oportunidad de combinar la excelencia académica con la formación deportiva.
“Nuestra mayor apuesta es que cuando salgan de la universidad puedan transformar el lugar en que se encuentren y poder así impactar a la sociedad. Tenemos logros deportivos y en la cancha que son resultado de toda esta formación”, menciona Saida Arteaga.
Los beneficios de la actividad física abarcan la salud corporal, emocional y social. En el día a día, las canchas se convierten en espacios donde las y los estudiantes crean pequeñas familias y comparten los compromisos de la vida universitaria.
“Lo llamamos entrenamiento invisible: el esfuerzo, dar lo mejor de uno, cuidar la alimentación y el descanso. Todo eso ayuda a superarse en la cancha y en su vida personal y profesional”, señala Saida Arteaga.
Por su parte, Emmanuel González comenta que este proceso exige un trabajo emocional clave: “hay que saber que tienes que sacrificar algunos años para que llegue el éxito. El triunfo va con habilidades de vida como la resiliencia, el afrontamiento, la disciplina, la dedicación y la determinación”.
El rol del entrenador es fundamental en el desarrollo de los atletas: opera como agente de cambio que acompaña lo técnico sin descuidar la salud mental y el tejido social, acompañados por un equipo multidisciplinario en psicología, nutrición, medicina deportiva y preparación física.
La visión del Modelo Educativo del EFSI se basa en las Orientaciones Fundamentales del ITESO (OFI), la metodología de responsabilidad personal y social de Don Hellison, además de un trabajo entre los entrenadores e instructores acerca de los valores que se quiere ver en desarrollo en los deportistas itesianos.
El modelo se articula a través de 9 valores fundamentales: la reflexión, el esfuerzo, la autonomía, el compromiso y la superación —que son los personales— y el respeto, el cuidado a la persona, la colaboración y la conciencia del entorno —que son los sociales—. En adición, se cuenta con cuatro pilares que sustentan todo el modelo: la persona, la figura del colaborador-formador, la transferencia y el éxito.
“Decimos que la persona está en el centro, pero dentro de cada equipo todos tienen que poner al compañero en el centro. Una persona no está por encima de un equipo, pero sí es parte de un equipo”, menciona Arteaga.
La formación de valores rinde frutos tanto en las medallas como en el desarrollo humano. Muestra de ello es el Premio Magis —entregado anualmente en la Gala Deportiva de mayo— y el Premio Trayectoria del Intersuj. Ambos reconocimientos exigen promedios académicos destacados, liderazgo positivo e incidencia social. En sus ediciones más recientes, estos premios reconocieron a dos atletas que portan la excelencia itesiana dentro y fuera del campus: Thaily Adriana Villafaña Hernández del equipo de taekwondo —Premio Magis— y Loreto Daniela Romero del equipo de animación —Premio Trayectoria—.
El respeto promovido por el EFSI va más allá del terreno de juego. Para propiciar espacios seguros y contener la violencia, el centro implementa lonas informativas con consignas como “ganamos con respeto”, audios preventivos en los partidos y capacitaciones obligatorias en cultura de paz previas a los torneos.
“Buscamos contagiar a las familias y a la tribuna. Que la comunidad sepa que en el ITESO se apoya desde el respeto y la fraternidad”, remarca Saida Arteaga.
Rumbo al Encuentro Deportivo Intersuj en la Ciudad de México, el Centro de Educación Física y de Salud Integral mantiene la puerta abierta para toda la comunidad. La invitación es la activación: acercarse a los deportes en el campus, sumarse a los talleres, integrarse a las tribunas y acompañar a los equipos representativos en sus redes sociales.
