XIMA, una soda probiótica elaborada con agave e impulsada por estudiantes de la Ingeniería en Biotecnología del ITESO, fue el proyecto ganador del Concurso de Emprendimientos de Alto Impacto 2026, cuya final se celebró este 20 de mayo en el Auditorio Poniente.
La nueva edición del evento, organizado por el Centro para la Gestión de la Innovación y la Tecnología (Cegint) del ITESO, tuvo la particularidad de ser el primero que recibió propuestas de universidades jesuitas internacionales.
Para el concurso de este año, se inscribieron 70 proyectos procedentes de 180 estudiantes emprendedores del ITESO, así como de las debutantes Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Universidad del Pacífico (Perú), Universidad Católica de Córdoba (Argentina) y la Universidad Católica del Uruguay, que debutaron en este certamen.
Tras una primera selección de 24 semifinalistas, que recibieron una mentoría de 10 meses en el Cegint, se escogieron a 10 finalistas, posicionándose seis emprendimientos del ITESO, tres de la Universidad del Pacífico y el restante de la Universidad Católica de Córdoba.
Algunas de las innovaciones presentadas se centraron en temas como gastronomía, dispositivos tecnológicos para la salud, robótica educativa, o aplicaciones para mejorar aspectos como el diseño de modas o la proveeduría de alimentos.
Pero el fallo final del certamen favoreció a XIMA, un emprendimiento que ya creó un refresco elaborado con agave y cuya mayor virtud es la adición de probióticos o bacterias con efectos saludables para el cuerpo humano, con beneficios como el fortalecimiento del sistema inmunitario o el cuidado de la flora intestinal.
Ximena Carrasco Deschamps, una de las fundadoras de XIMA y quien presentó el proyecto en la Final del pasado miércoles, compartió que el producto ya está en los últimos pasos para salir al mercado. Las pruebas de validación fueron positivas (el 55% de las primeras 150 personas que probaron la soda están dispuestos a comprarla), y ya se tienen identificadas tiendas y restaurantes para colocar la bebida y venderla a un precio al público en general entre 60 y 70 pesos.
“A mediano y largo plazo, creemos que nuestro producto puede tener éxito dentro de México, pero sobre todo fuera del país, en lugares como Estados Unidos”, mencionó Carrasco tras la premiación. “Nos hace falta el impulso para salir al mercado de forma agresiva, porque es difícil con un producto nuevo”.
Recién egresada de la Ingeniería en Biotecnología, Ximena Carrasco unió esfuerzos con sus compañeras de carrera, Mariana Salazar y Alondra Pérez, para materializar una idea que busca añadir un componente saludable y de bienestar al mercado de las bebidas en México. Xima también es una alternativa para los productores de agave puedan vender y beneficiarse de los excedentes de esta tradicional planta, base fundamental del tequila.
Carrasco afirmó que su negocio no sería posible sin el auxilio de la universidad, sus docentes y sus centros y laboratorios especializados para respaldar la innovación y el emprendimiento.
“Se juntaron nuestras ganas de emprender con las oportunidades y el apoyo del ITESO y de nuestros profesores. El producto se terminó de crear aquí en ITESO, y sin la universidad no estaríamos donde estamos ahora”, compartió.
Al obtener el primer lugar del Concurso de Emprendimientos de Alto Impacto, XIMA recibirá consultoría internacional especializada por el ITESO y el resto de universidades participantes en este certamen.
La final consistió en que los 10 proyectos finalistas presentaron sus emprendimientos con un “speech” o discurso de cinco minutos y las evaluaciones y preguntas de un jurado especializado.
Finalmente, la innovadora bebida probiótica de agave recibió el reconocimiento tras la evaluación de un jurado conformado por Luis Gustavo Padilla Montes, coordinador general de Vinculación de la Universidad de Guadalajara; Héctor Kelly, coordinador de proyectos de innovación de la empresa Interlub; Heber Sosa González, coordinador de la Red de Centros de Innovación y Emprendimiento del Estado de Jalisco (REDi): Hugo Enrique Flores, ingeniero de Inteligencia Artificial en la compañía CONTPAQi y Paola de Antonio Boada, consultora en innovación y sostenibilidad para Latinoamérica.
Innovación con sello jesuita
Además del triunfo de XIMA, el certamen de emprendimiento fue una vitrina para presentar varias ideas de negocio impulsadas por la comunidad del ITESO. Te presentamos los otros cinco proyectos finalistas.
Un ejemplo es Xúcar, un endulzante elaborado con xilitol, una sustancia que se obtiene -entre otras fuentes- del olote de maíz. Algunos de sus beneficios es que tiene 40% menos de calorías que el azúcar, así como el menor costo monetario y ambiental de producción al obtenerse de los residuos del maíz.
Este edulcorante es encabezado por Óscar Barrera Navarrete, Paola Castañeda y Silvia Salazar, estudiantes de las carreras de Mercadotecnia e Ingeniería en Biotecnología de la Universidad Jesuita de Guadalajara.
Haziel Saraí Romo, Mariana Zambrano y Valery Rodríguez, tres alumnas de las ingenierías Industrial y en Biotecnología, desarrollaron un kéfir, una bebida fermentada y con probióticos con una consistencia similar al yogur y con propiedades digestivas. La nombraron “Oól”, una palabra maya relacionada con la energía y el estado de ánimo, y está elaborada con lactosuero o suero de leche, un líquido sobrante de la fabricación del queso.
El kéfir que están elaborando tiene ventajas como la reducción de costos de producción y operación, y puede salir al mercado a un precio de 42 pesos al cliente.
Rotella, un negocio de venta de pasta italiana bajo los estándares de la comida rápida, promete sacar este producto preparado al comensal en cinco minutos. Esta idea es desarrollada por los estudiantes de ITESO María Inés Ramírez, Isaac Ramírez y Mateo Mendoza.
Con el ofrecimiento de diagnósticos preventivos y la instalación de sistemas eléctricos con beneficios como la eficiencia o ahorro de energía, evitar incendios en empresas como consecuencia de fallos en la infraestructura eléctrica, y el incentivo de usar fuentes renovables como la fotovoltaica, así se presentó Voltay, empresa surgida en ITESO con la dirección de Diana Carrillo, estudiante de Arquitectura; y Alan Ayón, de la carrera de Ingeniería Electrónica.
Finalmente, Karla Mendoza, ingeniera en Mecatrónica del ITESO, presentó Meera Kids, una iniciativa de educación para niños con el objetivo de enseñarles robótica mediante el uso de robots móviles modulares.
“En ITESO, emprender desde la perspectiva del amor y el servicio significa reconocer que el éxito no se mide solo en los estados financieros, sino en el impacto positivo que dejamos en las personas y en la comunidad”, declaró Guillermo Gatt Corona, presidente de ITESO Asociación Civil.
