SOCIEDAD

A renovar la hospitalidad

El comunitario, el alternativo, el sustentable, el centrado en la persona; Hospitalidad y Turismo, la nueva carrera del ITESO, le apuesta a formar profesionales con una visión de negocios basada en la innovación social, la calidad en el servicio y una marcada internacionalización.

POR ADRIANA LÓPEZ-ACOSTA

A las afueras de Atemajac de Brizuela (unos 90 minutos al sur de Guadalajara) el Rancho El Paraíso produce carne de conejo, miel de montaña de sus propias colmenas y humus de lombriz –un fertilizante orgánico–, productos que luego reparte a domicilio sin intermediarios.

Quienes se hospeden en alguna de sus cabañas enclavadas en la sierra, las cuales cuentan con energía eléctrica de celdas solares y están libres de aparatos eléctricos, podrán disfrutar de la tranquilidad de su terraza o arremangarse los pantalones para participar en los trabajos diarios de la granja: aprender a ordeñar una vaca, alimentar a los borrego, regar la tierra de las lombrices y sembrar árboles, una fuente de negocio para los habitantes de la zona.

Cada año rentan pinos en maceta en distintas localidades de Jalisco, principalmente Guadalajara, para evitar la tala desmedida en épocas navideñas. Desde la última semana de octubre reciben pedidos de sus cuatro opciones de tamaño y los empiezan a entregar casa por casa a partir del 20 de noviembre, para luego recogerlos y replantarlos en enero.

Este no es precisamente el tipo de turismo que muchas veces aparece en los catálogos y de las agencias de viaje; este turismo se aleja del “Todo incluido” y se suma a las oportunidades de negocio con perspectiva social que te invitan a hospedarte en alguna comuna rural en Alemania o a participar en actividades ecoturísticas en Oaxaca, San Luis Potosí, Quintana Roo o Jalisco.

El Consejo Mundial de Turismo y Viajes ratifica que el turismo es una de las principales industrias del mundo, al lado de la producción automotriz, los hidrocarburos, los productos electrónicos o la agricultura. En México, por ejemplo, representa la tercera fuente de divisas, gracias a los más de 12 mil millones de dólares que gastaron en nuestro país los turistas extranjeros en 2016.

Esto no es un asunto menor. Mientras crece la incertidumbre por el rumbo económico del país ante factores como la llegada de la administración de Donald Trump o el aumento del dólar, la industria turística es de las que sigue creciendo: 24 millones de turistas llegaron a Jalisco en 2016 (un 4% más que en 2015) y también aumentó el turismo extranjero, rebasando los 3 millones de visitantes. La derrama económica que dejaron en la entidad fue de 40 mil millones de pesos, informó el gobierno estatal.

La Secretaría de Turismo mencionó que para 2017 se pondrán en operación 3 mil 100 nuevas habitaciones en Guadalajara y se espera seguir con la promoción de los destinos turísticos en los municipios de Jalisco.

¿Cómo hacer más equitativa, humana y justa esta derrama económica para que además suponga un fortalecimiento cultural y social?

Los otros turismos

Sol, playa y ciudades históricas son los más populares, pero no los únicos destinos. Turismo comunitario, ecoturismo y empresas de base comunitaria son términos que se han insertado en la dinámica de desarrollo sustentable, con un carácter localista que desata la participación de los habitantes del lugar, su empoderamiento y su beneficio directo.

Con esta filosofía detrás, el ITESO, a través de su Escuela de Negocios y el Departamento de Economía, Administración y Mercadología (DEAM), abrirá en agosto de 2017 la carrera de Hospitalidad y Turismo.

El concepto de “hospitalidad” trasciende los términos “hotelería” y “gastronomía”, lo que la distancia de esas licenciaturas. ¿Cómo? ¿Por qué?

“Académicamente, este enfoque semántico supone una visión más amplia, más novedosa y más especializada del turismo”, explica Emilie Berard, coordinadora de la Maestría en Administración y una de las encargadas de un proyecto que arrancó en 2014.

“Hospitalidad también es la calidez. En estos términos, tiene la virtud de insistir sobre el contacto con el otro, su recepción y el abrirse a otros mundos, al encuentro humano, lo cual empata con el ADN del ITESO. Nosotros la vemos como un turismo renombrado”.

¿Qué se estudiará en esta carrera?

El enfoque central es desarrollar propuestas alternativas y de impacto social y ambiental que abarquen la recepción, el alojamiento, las actividades de entretenimiento y hasta el transporte de las personas.

Alternativas que comparten estos principios ya existen y son claras oportunidades de emprendimiento: Airbnb es una comunidad virtual que te permite rentar casas o departamentos de manera directa con los habitantes de la ciudad que visites, así como ofrecer tu propio hogar. En México, reportó que durante 2016 tuvo cerca de 33 mil anfitriones que recibieron a 974 mil visitantes. Puerto Vallarta fue el cuarto destino más solicitado y, en promedio, cada anfitrión tuvo un ingreso mensual de 4 mil pesos.

También hay un resurgimiento del turismo rural y comunitario en Jalisco, que a través de la Asociación de Haciendas y Casas Rurales recupera patrimonio arquitectónico de 16 municipios y vincula a los visitantes con productores locales.

La carrera del ITESO tiene en la mira formar profesionales que emprendan proyectos en ámbitos como espacios geriátricos, turismo médico, centros de recuperación o centros de acogida, por mencionar algunos.

“Aún no hay suficientes ofertas atractivas para que las personas de la tercera edad tengan espacios dignos y dinámicos; hay mucho que hacer en atención a los migrantes que cruzan el país sin un hogar digno”, añade Blanca Rivera, profesora del DEAM y parte del equipo de trabajo de la carrera.

“Hay nichos de mercado que tienen un crecimiento potencial mucho más fuerte incluso que el de la industria del turismo tradicional; hablamos del turismo verde, el sustentable, los servicios a la persona, el turismo cultural o el turismo relacionado con los modos de vida urbanos”, explica Berard.

“Queremos que el egresado pueda emprender proyectos y procesos de negocio, más que tecnificarse en gastronomía o en gestión hotelera”, complementa Rivera.

Internacionalización, sí o sí

La hospitalidad invita a repensar las dinámicas del turismo para aspirar a una mejor distribución de la riqueza, optimizar procesos de administración e impulsar una vocación hacia la sustentabilidad, filosofía que algunas grandes cadenas hoteleras no profesan.

“Los grandes desarrollos turísticos tienen un impacto negativo en la naturaleza, con prácticas como la deforestación, la eliminación de la cubierta vegetal, la desecación y relleno de humedales para la edificación, entre otros, los cuales provocan la destrucción y modificación de hábitats, lo que invariablemente afecta la biodiversidad”, admite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal.

¿Qué opciones hay? La Semadet recomienda impulsar el ecoturismo comunitario como una opción viable de industria sin chimeneas. Esta es otra de las opciones que los estudiantes de la nueva carrera pueden explorar.

Los cimientos de la Licenciatura en Hospitalidad y Turismo son: la vinculación y la formación práctica; el emprendimiento y la innovación en los negocios y la optimización de los procesos de calidad, siempre anteponiendo la ética y el compromiso social.

La implementación de estas bases teóricas será la savia de la carrera, a las que se sumarán como herramientas fundamentales la vinculación y la internacionalización.

“La apuesta en términos de internacionalización es súper fuerte: seremos la primera carrera del ITESO que pone asignaturas obligatorias en inglés”, dice Emilie Berard, quien añade:

“En cuanto a intercambios y veranos internacionales, habrá un cambio de chip: en lugar de esperar a que los alumnos busquen una experiencia de internacionalización, desde el primer semestre te diremos a dónde te irás, cuándo y cómo le vas a hacer”.

El DEAM tiene el interés y la infraestructura para vincular a la carrera con el sector productivo de servicios a la persona (restaurantes, tiendas de ropa, cafeterías, clínicas y hospitales o centros recreativos). Estos, a decir de Berard, “son un sector económicamente en pleno auge en nuestras economías postindustriales”.

La vinculación también existirá hacia adentro del ITESO, mediante el trabajo interdisciplinario con carreras como Nutrición, Gestión Cultural, la Ingeniería en Empresas de Servicio o la de Alimentos.

Adicionalmente, la licenciatura que inicia en agosto tiene una alianza clave con el Sistema Universitario Jesuita (SUJ): las Ibero de la Ciudad de México, Puebla y Torreón cuentan con la Licenciatura en Administración de la Hospitalidad.

Si estás interesado en conocer más sobre esta nueva carrera del ITESO, ingresa a la página admision.iteso.mx, llama al 3669 3535 o envía un correo a admision@iteso.mx.

Foto Roberto Ornelas

 

 

CIFRAS

10%

Del PIB mundial le corresponde a las actividades turísticas

1180

Millones de personas decidieron turistear en 2015

284

Millones de empleos directos e indirectos generó la industria turística en 2015

 

 

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