ARTES PLÁSTICAS / CULTURA

Ensayo y pintura se unen en la ITESO Clavigero

La exposición “El rostro y el retrato. Anhelo de inmortalidad” abre sus puertas el 26 de junio en el centro cultural de la Universidad Jesuita de Guadalajara. Son 53 piezas que se conjugan con el ensayo “El rostro y el retrato” del poeta Xavier Villaurrutia.

Un diálogo entre imágenes, retratos y autorretratos, de los siglos XVIII y XIX con el ensayo “El rostro y el retrato”, es la intención de la exposición “El rostro y el retrato. Anhelo de inmortalidad”, la cual se inaugura formalmente el 26 de junio en la casa ITESO Clavigero.

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Retrato del niño Ignacio Antonio Adalid, óleo sobre tela del Siglo XVIII, de autor desconocido

La muestra está integrada por 53 retratos de los siglos XVIII y XIX, que forman parte de la colección de la familia Vázquez Noris y la mayoría son óleos sobre tela y hechos en México en estados como Jalisco, Puebla y Querétaro, entre otros.

En la exposición, pueden apreciarse pinturas de José María Estrada y Hermenegildo Bustos, entre otros, y también de manos anónimas.

Como un adicional, en una pantalla de la casa se despliegan 30 autorretratos europeos, debido a que en México se trabajaba poco el autorretrato, explicó Gutierre Aceves, coordinador de la Casa ITESO Clavigero.

Durante un recorrido guiado por la Muestra, Aceves explicó que la curaduría consistió no en plantear una exposición de corte histórico o iconográfico, sino que se entablara un diálogo con lo escrito por Villaurrutia, que resalta la importancia de lo efímero y lo permanente, además de que el retrato era una manera de trascender.

El retrato del Siglo XVIII “conserva los atributos de lo social, de la aristocracia novohispana, y el del Siglo XIX se va despojando de estas características y se va concentrando más en los rostros de los personajes, rostros novedosos en la representación pictórica del retrato que se va dando en el desarrollo del México independiente”, destacó Aceves.

En relación con el diálogo que pretende la exposición, Aceves comentó que hay una argumentación que plantea Villaurrutia que “para saciar la sed de inmortalidad del modelo, este tiene que subordinarse al pintor como modelo y si a final de cuentas si el retrato es tan extraordinario que el que trasciende es el pintor, no el modelo”.

A lo largo de la exposición están colocados fragmentos del ensayo de Villaurrutia, por ejemplo: “Una meditación acerca del retrato nos lleva inevitablemente a la consideración de lo eterno y lo efímero, de lo que permanece y lo que pasa”, que es la que da la bienvenida a la exposición al ser una de las frases que se proyectan al en la pantalla colocada al comienzo del recorrido.

Tomás de Híjar, presbítero y profesor de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), explicó durante el recorrido que el retratpo es uno de los géneros pictóricos más relevantes en la historia del arte universal, desde que “el hombre aprende a dominar los rasgos de las personas y perpetuarlos en un soporte bidimensional”, además de que en occidente vivió su gran época a partir de la segunda mitad del Siglo XV y llega a su madurez en el XVII y que después “entra a una fase de decadencia que la rescata el siglo XIX, aunque paradójicamente es en esta centuria en la que la fotografía hace una suerte de desplazamiento de la motivación principal que se tendría para perpetuar los rasgos de las personas”.

De Híjar, quien será uno de los encargados de dictar la conferencia inaugural el 26 de junio a las 10:00horas en la Casa ITESO Clavigero, destacó que en el Siglo XVIII las pinturas de retrato eran solicitadas por las élites a los pintores que anteriormente habían hecho pinturas devocionales, además de que al tratarse del llamado Siglo de las Luces era “más institucional, las figuras aparecen rodeadas de una iconografía muy característica,  los atributos de una sociedad estamental, los distintivos de su rango, de su jerarquía, todo eso tiene que estar”.

En cambio, el retrato del Siglo XIX tiene más la necesidad de “atrapar la esencia de la persona, el rasgo, el parecido sí, pero también el estudio psicológico”.

Durante la conferencia inaugural, de Híjar hablará sobre la pintura decimonónica, mientras que Alfonso Alfaro, director del Instituto de Investigaciones Artes de México lohará sobre el retrato en la Nueva España. La cita es el 26 de junio a las 20:00 horas en la Casa ITESO Clavigero (José Guadalupe Zuno 2083, Colonia Americana).

“El rostro y el retrato. Anhelo de inmortalidad” estará montada hasta el mes de octubre. Más información en la página web www.cultura.iteso.mx. Texto Gustavo Abarca Foto Centro de Promoción Cultural ITESO

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